Tres coros a una voz por la dignidad y la libertad
«Los derechos se consiguen, se obtienen, pero también se pueden perder con mucha rapidez». El recordatorio del presidente del Colegio de Médicos de Asturias, Luis Antuña, resumía el mensaje que quisieron trasladar este lunes los coros de los corporaciones profesionales en el Auditorio de Oviedo, «en un momento de crispación y polarización». El Auditorio ovacionó con ganas el «Dona nobis pacem», en castellano «Concédenos la paz», que puso un inédito broche final al certamen de coros y colegios profesionales de Asturias., celebrado en la Sala Sinfónica del Auditorio «Príncipe Felipe».
[–>[–>[–>Médicos, aparejadores y abogados unieron sus coros en una sola voz en el «Dona nobis pacem», que sonó en un canto por la dignidad y la libertad, valores que dan sentido a los derechos humanos, creados en «respuesta al abuso y a la injusticia repetida», según recordó Olga Rico, quien puso voz a los textos que pretendían «tocar la fibra» de los asistentes al certamen coral. Una cita que ha dado lustre a la XXIII Semana Médica, en la festividad de la patrona de los médicos, Nuestra Señora delPerpetuo Socorro, pero que nace con vocación de continuidad, según planteó Luis Antuña.
[–> [–>[–>El coro de cámara del Colegio de Arquitectos Técnicos y Aparejadores de Asturias fue el encargado de abrir el concierto, bajo la dirección del maestro Joaquín Valdeón y acompañados al piano por Arián Alegre y al violín por Olga Kopiattina en las primeras piezas, todas ellas de las «Five Hebrew Love Songs». La formación de cámara de los aparejadores afrontó en solitario, ya sin acompañamiento instrumental, «Cuando salí de Cabrales», una canción con la que se pretendía recalcar la trascendencia del sentido de pertenencia y del derecho a no ser excluido, según precisó la narradora, Olga Rico, quien antes de la salida de cada coro daba las pautas para seguir la marcha de un concierto muy dinámico que tuvo una duración aproximada de una hora.
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El coro de los abogados, con más de cincuenta voces, dirigido por Silvia Martínez tuvo en el teclado a Marcos Suárez para acompañar el canto «Libertad», de los coros del Nabuco de Verdi en versión de Nana Mouskouri.Luego interpretó «Esta tierra» y «Pequeña suite del amor», en representación de «los límites» a la violencia, necesarios para salvaguardar la dignidad de las personas. Y el último en salir a a escena fue el coro anfitrión, el de los médicos, con más de setenta integrantes, dirigidos por Patricia Miriam Martínez, que pusieron voz entre sus tres piezas al conocido «Eres tu», que llevó Mocedades a Eurovisión. Un canto simbólico del apoyo al más vulnerable.Luego las tres formaciones «empastaron» para cantar juntas por primera vez el «Concédenos la paz» e hicieron votos para repetir en 2027, con otro anfitrión.
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