Indra y Santa Bárbara sellan la paz y ultiman una alianza para contratos de defensa
Indra y Santa Bárbara Sistemas (SBS) se han sentado a conversar para buscar la paz entre ambas compañías. El objetivo, firmar una alianza para participar conjuntamente en programas de defensa y dejar atrás sus diferencias y pleitos en los tribunales. Así, las fuentes … de la filial española de defensa terrestre de la corporación GDELS (General Dynamics European Land Systems) confirman a ABC que están «en conversaciones y que van muy bien».
En esta línea, varias fuentes conocedoras de las negociaciones explican a este periódico que el objetivo prioritario de un alianza potencial entre ambas firmas de defensa es «unir el sector, generar sinergias y aprovechar todas las capacidades industriales y tecnológicas existentes en España».
La negociación llega tras meses de enfrentamiento entre ambas empresas por los dos grandes contratos considerados estratégicos para la industria de defensa española para la modernización de la artillería del Ejército: el sistema de artillería autopropulsado sobre ruedas, presupuestado en 2.686 millones de euros, y el sistema de artillería autopropulsado sobre orugas, dotado con 4.554 millones. En conjunto, ambos programas superan los 7.200 millones de euros.
El Ministerio que dirige Margarita Robles concedió el año pasado a la UTE -Unión Temporal Empresarial- formada por Indra y la empresa familiar Escribano – Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) – para desarrollar el futuros sistemas de artillería Autopropulsado sobre ruedas y cadenas. Un programa que destaca entre todos los emprendidos para modernizar el Ejército.
Y, como informó este periódico la semana pasada, casi desde el principio su adjudicación fue una polémica. Santa Bárbara sostiene que fue excluida y lo considera incomprensible dada su experiencia en vehículos de combate terrestres. También asegura que la Administración no garantizó la competencia y dudas sobre el monto del programa.
Las fuentes consultadas coinciden en que si finalmente las empresas llegan a un acuerdoSanta Bárbara retiraría los dos recursos que ha presentado ante el Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional para intentar anular estos dos programas.
En la información facilitada por ABC la semana pasada había indicios de que ambas compañías buscaban la manera de llegar a un buen entendimiento y dejar atrás los desacuerdos derivados de dichos contratos. «El recurso que ha interpuesto Santa Bárbara ante la Audiencia Nacional es procesal. El plazo legalmente establecido para impugnar estas resoluciones ante la jurisdicción contencioso-administrativa había vencido y ésta debía seguir su curso técnico. Confiamos en el resultado de los esfuerzos que se están realizando», afirmaron entonces fuentes de Santa Bárbara.
Buscan cohesionar el sector, generar sinergias y aprovechar todas las capacidades industriales y tecnológicas existentes en España.
El comunicado de prensa de ese mismo día del fabricante de armas norteamericano demostró que las buenas intenciones entre ambas empresas son reales. De hecho, hasta ahora Indra había propuesto a Santa Bárbara ser proveedor en el programa de artillería y no un socio que lidere el proyecto junto con Indra y EM&E. Tal y como informa ‘Cinco Días’, este último es el que debería encargarse de fabricar el cañón de artillería. Para el contrato en cadena, Indra firmó un acuerdo con la surcoreana Hanwha para que le dé acceso a su plataforma de artillería K9, que Indra y sus socios tendrán que transformar a gusto del Ejército español.
Algunos medios ya hablan de una posible creación de un ‘empresa conjunta’a partes iguales o uno en el que Indra controla con un porcentaje algo superior al de su socio, aunque las fuentes consultadas por este diario descartan comentar al respecto.
Pero el discordia entre ambas empresas se remonta a mucho tiempo atrás. Desde casi el inicio del reinado del anterior presidente de Indra, Ángel Escribano, allá por marzo del año pasado -nombrado a mediados de enero-. Luego, el mayor de los Escribano hizo público ante la Comisión Mixta de Seguridad Nacional su interés en comprar Santa Bárbara Sistemas. «Indra ha ido tras Santa Bárbara», dijo el entonces nuevo presidente de Indra a los miembros de la Comisión tras varias preguntas sobre el fabricante que, hasta 2001, fueron públicas. “No sé los motivos por los cuales se vendió, pero es un gran deseo de nuestras Fuerzas Armadas recuperar esta empresa”, agregó. «Si no nos lo venden no pasa nada, pero sería una pena que en España estemos compitiendo entre nosotros con el mismo producto», una afirmación que acabó tensando las relaciones entre ambas empresas.
De hecho, el propuesta de compra se encontró con una rotunda negativa de la matriz norteamericana de la española, General Dynamics, que afirmó contundentemente que no iba a renunciar a capacidades industriales en un momento de fuertes inversiones en Defensa y en el que la posibilidad de producir con agilidad y entregar rápidamente es un valor añadido.
Tras aquel episodio, la relación entre ambas compañías se agravó aún más con la adjudicación de los millonarios programas de modernización militar impulsados por el Gobierno, en los que Indra y su vocación de campeón nacional fueron los grandes protagonistas junto a las adjudicaciones a Airbus y Navantia.
Buena sintonía con Simón
Sin embargo, con la llegada del actual presidente de Indra, Ángel Simón, parece que las aguas volverán a la normalidad y ambas partes buscan la paz. Fuentes cercanas a la filial española de GDELS señalan que desde que Simón llegó a la empresa de defensa con participación estatal -a través de la SEPI, que posee el 28% de su capital- la buena sintonía entre ambas compañías es una realidad. Creen que la nueva junta, con un nuevo consejero delegado al frente, Josep Maria Recasens, busca un entendimiento para firmar lo antes posible un acuerdo positivo para ambas partes y frenar nuevos recursos ante la Audiencia Nacional.
En esta línea, destacan que tanto Santa Bárbara como Indra están «abiertos a colaborar y aportar ideas para llegar a un buen entendimiento final».
Mientras tanto, la filial española de la compañía norteamericana también parecía volver a tener esa misma buena sintonía con el propio departamento que dirige la ministra Margarita Robles. El lunes pasado, el Plataforma de Contratación del Sector Público publicó tres partidas presupuestarias por un importe total de 16 millones de euros, concedidas a Santa Bárbara Sistemas, para el mantenimiento de los Leopard, tanto el más moderno 2E como el 24A.
Estos contratos se dividen en tres, uno por 500.000 euros, otro por cerca de 13 millones y el último por 2,5 millones, todos ellos correspondientes a la anualidad 2026 del acuerdo marco en el que forman parte.
También fue aprobado otro contrato para Santa Bárbara por valor de 245.000 euros, para la adquisición de repuestos específicos para el obús SIAC (Sistema de Artillería de Campo) de 155/52 mm, arma que la empresa diseñó y fabricó en su momento y que ahora se encarga de su mantenimiento mientras llega su reposición.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí