Motor

no reconoce el 25% de las señales de velocidad

no reconoce el 25% de las señales de velocidad
Avatar
  • Publishedjunio 25, 2026



El asistente de velocidad inteligente (ISA) instalado en todos los coches nuevos vendidos en la Unión Europea y el Reino Unido a partir de 2024 no reconocerá correctamente hasta una de cada cuatro señales de límite de velocidad. Así lo revelan las últimas pruebas en condiciones reales realizadas por una agencia británica especializada en seguridad vial, que ponen en duda la eficacia de una tecnología diseñada para salvar vidas humanas.

Cómo funciona el estándar ISA en todos los autos nuevos

El asistente de velocidad inteligente Utiliza una cámara interior, datos de navegación por satélite y mapas electrónicos para mostrar el límite de velocidad actual en el grupo de instrumentos. Cuando el conductor cambia de carril y cambia el límite de velocidad, el sistema avisa y, en algunos modelos, reduce automáticamente la velocidad. La legislación europea que lo regula (Reglamento 2019/2144) exige que la ISA reconozca correctamente el límite de al menos el 90% del recorrido y muestre el nuevo límite en un máximo de dos segundos desde que se supera la señal.

La petición, sobre el papel, parece razonable. Pero la novedad de las pruebas realizadas en el Reino Unido reside en el método de evaluación: si bien la administración europea Al medir la precisión únicamente por la distancia recorrida, los investigadores británicos se centraron en cada cambio en la señal. Y los resultados desmantelan la aparente confiabilidad de los sistemas que, en la práctica, fallan precisamente cuando más se necesitan.

Un fallo de hasta el 25% en los cambios de velocidad

El peor comportamiento lo registró MGZSun modelo de origen chino presente en el mercado español. En los cálculos tradicionales de distancia recorrida, el sistema MG logró una precisión del 91,3%, lo que supera ligeramente el umbral mínimo de la UE. Sin embargo, al analizar cada evento de cambio de límites, la confiabilidad cayó al 74,3%. En otras palabras: aproximadamente una de cada cuatro veces, la ISA mostró la velocidad incorrecta.

El mejor de los tres vehículos analizados, un BMW i5logró un 98,4 % de precisión en la distancia, muy por encima de lo requerido, pero con la métrica por evento cayó al 90,3 %. Es decir, uno de cada diez cambios de señal no fue identificado correctamente. Además, en todos los casos aparecían en pantalla límites que no existen en la normativa británica -5, 10, 15 o incluso 100 millas por hora- que podrían generar frenadas bruscas o aceleraciones no deseadas en coches con control de crucero adaptativo.

Los sistemas de asistencia a la velocidad son capaces de ser precisos y útiles; Lo que falta es un estándar que mida el rendimiento en momentos críticos, no uno que permita aprobar dispositivos cuando fallan en la vida real.

Fuente: Freepik

Qué supone para la seguridad vial y para el automovilista español

La duda razonable que suscitan estos datos no es insignificante. Cuando un conductor recibe con frecuencia información de velocidad incorrecta, se pierde la confianza en el sistema y aumenta la tentación de desactivarlo. De ser así, se perdería el beneficio en materia de seguridad que persigue el propio derecho comunitario: se estima que, con su uso generalizado, ISA podría reducir los accidentes de tráfico entre un 20% y un 30%.

El organismo europeo que otorga estrellas de seguridad a los vehículos nuevos Ya está revisando sus protocolos para priorizar las condiciones reales del tráfico: cada coche evaluado recorrerá alrededor de 1.900 kilómetros en al menos tres países, con sensores monitorizando la respuesta de los asistentes. Pero mientras llegan estos cambios, el automovilista medio, incluso en España, convive con un sistema que, en muchas ocasiones, malinterpreta la carretera.

En el mercado español, ISA ya es una realidad en cada coche nuevo que sale del concesionario. La tecnología subyacente es similar a la de los modelos británicos analizados, por lo que los fallos en el reconocimiento de señales son potencialmente idénticos. Hasta la fecha, ni las autoridades españolas ni las europeas exigen controles adicionales por evento, por lo que el conductor no tiene un ranking público de qué coches leen mejor los límites de velocidad.

La organización británica que descubrió el problema ya está trabajando en un sistema de “clasificación de riesgo” para que las aseguradoras penalicen a los modelos cuyos asistentes no sean fiables. La presión de los seguros podría acelerar las mejoras técnicas incluso antes de que las regulaciones las exijan. Mientras tanto, conviene recordar una cosa fundamental: ni siquiera el mejor asistente de velocidad sustituye la atención humana al volante.

📌 Datos internacionales clave

  • La figura a enmarcar: En el peor modelo, la ISA se equivoca en una señal de cada cuatro límite de velocidad, aunque la legislación europea lo considere adecuado.
  • Consejos prácticos: Si conduce un automóvil nuevo equipado con ISA, no asuma que el límite que ve en el cuadro es correcto. Confirme siempre con señales físicas, especialmente en zonas con cambios frecuentes de velocidad.
  • Así es como te afecta: La variable fiabilidad del sistema obliga al conductor español a permanecer tan atento como hasta ahora, a la espera de la futura revisión de las normas europeas que corrijan estas carencias.



Puedes consultar la fuente de este artículo aquí

Compartir esta noticia en: