Menos ‘low cost’ de lo que parece
“La situación de la economía catalana es buena y, sin necesidad de exagerar, se acerca mucho a la calificación de muy buena«. El president de la Generalitat, Salvador Illa, no podía estar más satisfecho después de haber asistido a la presentación de la Memòria Econòmica de Catalunya de 2025 que se presentó en la Cambra de Comerç. Hay tres buenas noticias. La primera, tal como señaló la economista y directora de la elaboración de la Memòria, Carme Poveda: «La reorientación del modelo productivo hacia sectores de mayor valor añadido«. El 45% del aumento del empleo (87.500 nuevos ocupados en 2025) se concentra en la industria y las tecnologías de la información. La segunda: la economía catalana ha ganado en productividad en los últimos tres años frente al conjunto de la zona euro. El PIB por hora trabajada ha aumentado un 1% desde 2023, frente a una caída del 0,1% en la UE. A pesar de la reducción del diferencial, sigue estando un 7% inferior a la de la UE. La tercera, tal como explicó el catedrático de Economía, Oriol Amat, que analizó la evolución empresarial: la empresa catalana está mejor capitalizada -un 56% del balance es patrimonio neto- y es más rentable que nunca, generando hasta un 8,36% de margen de beneficios, el mayor desde 1983. A esto, un 30% de los ingresos se dedican a exportaciones. “Catalunya es una de las economías más internacionalizadas del mundo, si incluimos los ingresos por turismo”, afirmó. «Somos una economía mucho menos ‘low cost’ que en el pasado”, agregó, comparando con la situación de 1983.
[–>[–>[–>Estas son las buenas noticias que sirven para que la Generalitat se cuelgue algunas medallas. Luego están los indicadores que siguen parpadeando distintas alertas. Para empezar, un 25% de los catalanes tienen salarios brutos anuales por debajo de los 19.000 euros. Entre 2021 y 2025 el salario real medio solo ha aumentado un 0,3%, con un coste por empleado de 2.554 euros al mes. Según el INE, la inflación entre mayo de 2021 y 2026 ha aumentado un 22%. Con otro agravante, las empresas grandes y medianas pagan un 30% más que las empresas pequeñas, que representan -menos de diez empleados- el 91% de las empresas totales frente al 85% que representan en la UE. Catalunya está siendo un polo de atracción de extranjeros en busca de empleo -el 50% de nueva creación en 2025 fueron para emigrantes-; aunque esto genera otra paradoja según el estudio de la Cambra: un 39% de las empresas no encuentra personal adecuado.
[–> [–>[–>Una disociación oferta/demanda que tiene su punto más frágil en la vivienda. No hay oferta y suben los precios. La Memòria estima en 142.000 el déficit de viviendas: la diferencia entre la creación de hogares nuevos desde 2021 (206.000) frente a las viviendas construidas (64.000). La solución pasa ya no solo por aumentar la oferta y solucionar cuellos de botella como el retraso en las licencias por culpa de la burocracia, sino por mejorar la movilidad, el transporte y adecuar la oferta laboral de Catalunya al peso que representa Barcelona y su área metropolitana sobre su economía.
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