El 43 Grupo de Fuerzas Aéreas, a pleno rendimiento contra los incendios
Murcia, Huelva, Pamplona, Huesca. El verano apenas ha comenzado, pero en unas semanas muchos los incendios en diferentes puntos de nuestro país. En las labores de extinción de los incendios más agresivos, los aviones de la 43.o Grupo de la Fuerza Aérea de la Fuerza Aérea y Espacial. el llamado ‘extintor’.
Diez aviones anfibios desplegados en ocho bases
se quedan en alerta todo el añoincluso si lo es en verano cuando su actividad se intensifica, debido a campaña especial de extinción de incendios que comienza el 1 de junio. A partir de este momento, y hasta el 31 de octubre, se ponen a disposición de la Ministerio de Transición Ecológica y desafío demográfico.
Con base en Torrejón de Ardoz (Madrid), en verano su flota de diez aviones tiene lugar en ocho destacamentos, en ocho bases distribuidas en toda la geografía nacional. El objetivo: poder moverse en menos de una hora ante cualquier incendio e intervenir. Garantizar un cobertura rápida en los meses más críticos. Porque lamentablemente este año incendios forestales Deberían ser más intensos y complejos que en campañas anteriores.
Él implementación inicial se centra en los conceptos básicos de esta península (Albacete, Málaga, Pollensa (Mallorca) y Zaragoza), extendiéndose poco a poco, a partir de la segunda quincena de junio, hacia Santiago de Compostela, Matacán (Salamanca) y Talavera la Real (Badajoz), durante los meses de mayor riesgo. También están previstas activaciones en Canarias si la situación lo requiere.
6.000 litros en sólo doce segundos
pero tu reactividad No depende sólo de su amplio despliegue. En gran medida también, a partir de una maniobra clave: la carga de agua. EL avión anfibio se acercan pantanos, embalseso directamente el mar. Los pilotos deben rozar la superficie agua para alta velocidad para llenar los tanques. En total, 6.000 litros en sólo doce segundos.
«Es un maniobra muy sensible y muy arriesgada» explica el coronel Miguel Ángel Pérez Cabrera, jefe del Grupo 43. Lo mismo ocurre con la maniobra de extinción aérea. EL descarga de aguaGeneralmente simultáneamente y en apenas un segundo, ocurre cerca del fuego. Y esto se hace en condiciones extremas de vuelo. «Estamos volando lento, bajo y muy pesado, porque el avión está cargado. Además de humo, viento y fuertes turbulencias» explica el teniente pablo llobell del grupo 43.
Cada intervención es una operación de gran complejidad. Para hacer frente a estas misiones, los pilotos pasan por un exigente proceso de formación quien entiende simuladoresmás de 50 horas de entrenamiento piloto y finalmente Intervenciones reales. “Aquí se vuela y se aprende a volar de verdad. Nos preparan bastante tener la seguridad de poder acudir a cualquier incendio», declara el Teniente Lucía Canalejas del grupo 43.
Con solo un año en la unidadCanalejas ya ha participado en los primeros incendios de la temporada, al igual que su compañero, el teniente pablo sierra. “No volamos solos, siempre vamos con un comandante”, afirman ambos. La motivación, dicen, va más allá de la técnica. «Poder actuar y ayudar de una manera real a la gente”, subraya el piloto.
Aviones anfibios: máxima velocidad y precisión
EL aviones canadair CL-215T y CL-415 son avión anfibio 20 metros de largo, 30 metros de ancho y 10 metros de alto. ellos tienen un autonomía de 4 horas y media en una misión de extinción. y una capacidad para Cargando 6.000 litros agua.
Los aviones son sin duda importantes. Pero nada sería posible sin él. factor humano. sin el equipo más de 160 personasentre pilotos, mecánicos y personal de apoyo, quienes todos los días del año brindan lo mejor de ellos mismos combatir el fuego. Con dias de vuelo que se extienden desde el amanecer hasta el anochecer.
“Cuando todos están de vacaciones, El grupo 43 todavía está combatir incendios”, subraya el coronel Cabrera. Incansable. Siempre en vuelo cerca del fuego, para que podamos continuar vivir lejos de él.
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