Mi padre trabajaba en el campo y mi madre llegó a tener 3 trabajos. En casa no había para comer
el conjunto de El hormiguero Se vistió el jueves pasado 25 de junio recibir, por primera vez, a uno de los presentadores más queridos de la televisión en España y, especialmente, de la Junta de Andalucía: Toñi Moreno (53 años).
El comunicador conversó con Pablo Motos (60) sobre su extensa carrera profesional, reveló divertidas anécdotas sobre su principios y, sobre todo, emocionó al público al recordar el dificultades económicas su infancia y los enormes sacrificios que su padres para sacar adelante a la familia.
Y, según ha relatado, en alguna ocasión, en su casa No había suficiente dinero para comer.
El «síndrome del impostor»
Pese a ser un rostro imprescindible en la pequeña pantalla, Toñi Moreno entró en plató admitiendo cierta timidez. «Vengo un poco con síndrome del impostor. No estoy aquí para presentar ningún libro, no tengo ningún programa en Antena 3…», confesó entre risas al inicio de la entrevista.
Sin embargo, su reanudar La actualidad habla por sí sola. Preguntado por el presentador sobre cómo le es posible combinar cuatro formatos en la televisión pública andaluza, Moreno detalló su intensa actividad laboral actual.
«Con gente maravillosa Dedicamos tres horas por la mañana a hacer buena televisión al servicio del ciudadano. Somos, eso sí, sólo siete en el equipo», destacó.
Y agregó: «Luego también tengo una agencia de publicidad y representación y otro programa de entrevistas que se llama El hilo verde«.
Precisamente cuando se habla de El hilo verdeMotos recordó una divertida apuesta que hizo Toñi con su invitado Paz Padilla: desnúdate en las redes sociales si alcanzaste el millón de seguidores en Instagram.
«Sí, pero está claro que No hay ningún interés en que me vea desnuda, porque lo dije en el programa y mis seguidores apenas aumentaron. tengo como 940 mil«, bromeó el comunicador.
«Si lo hago, tendría que buscar un buen fotógrafo, porque ya A esta edad no estoy preparado para muchas exposiciones.«, agregó con su característico sentido del humor, lo que provocó que el programa pusiera su perfil en pantalla para incentivar a la audiencia a seguirla.
Toñi Moreno charla con Pablo Motos en el plató de ‘El Hormiguero’.
«En mi casa no había nada para comer»
El momento más íntimo y emotivo de la noche llegó cuando recordaron el principios de Toñi en los medios, cuando apenas tenía 14 años. «Mi padre tuvo que firmar el contrato»
La presentadora no ocultó la realidad de ella infanciamarcada por dificultades económicas: “Vengo de una familia de pocos recursos. Mi padre trabajaba en el campo, cuando había trabajo, y mi madre tenía tres trabajos. para que podamos comprar libros escolares. Por la mañana Limpié una casa y cuidé a un anciano.«, dijo.
«Mi madre, que es maravillosa, siempre ha sido muy directa: ‘no hay nada para comer‘. Entonces tuve la angustia de ‘tengo que seguir adelante con esto’”, detalló.
Esa escasez la empujó a madurar antes de tiempo. «Me sentí muy responsable, así que comencé a trabajar en la televisión local cuando tenía 14 años.. Me llamaban señora del Perdón porque, de cada tres palabras que decía, una era perdón”, recordó sobre sus primeros pasos frente a las cámaras.
El falta de recursos También truncó uno de sus mayores deseos académicos. «Aprobé la Selectividad, pero no tenía dinero para estudiar en la Universidadcual era mi sueño, y siempre me ha molestado mucho no poder estudiar Periodismo. Así que fui a todos los castings en Madrid».
«Incluso aparecí varias veces en el mismo casting. Jesús Hermida me dijo no tres veces seguidas«, recordó, demostrando que la perseverancia y la tenacidad fueron sus mejores aliados para sustituir la falta de título universitario.
Anécdotas rurales y sonambulismo
Fiel a su estilo espontáneo, Toñi Moreno también compartió las dificultades y locuras de buscar noticias diarias durante su época de la vida. reportero en Andalucía Directa.
«Ella era la que mejor buscaba noticias rurales.Leía todos los periódicos locales y, cuando algo me llamaba la atención, me iba al pueblo que fuera», explica antes de narrar su surrealista búsqueda de un campesino apodado «El Pelao», famoso por haber cultivado un espárrago gigante de tres metros y medio.
«No lo encontré y, en el último momento, apareció en la ciudad y me dijo que TVE ya le había hecho una entrevista», recordó riéndose de la frustración del directo.
Además, confesó haber sufrido sonambulismo grave durante su infancia, situación que se volvió peligrosa: «Cuando era niña, mMi padre me pilló un par de veces por la noche en la calle mientras caminaba sonámbulo.«, reveló.
«Soy una madre terrible»
La entrevista cerró con una confesión muy divertida sobre el maternidad. Pablo Motos le preguntó si era cierto el rumor de que nunca le había cambiado el pañal a su hija.
Sin dudarlo, Toñi lo confirmó: «Yo soy muy escrupulosomuchísimo. No puedo con la caca, debo ser la única madre que no puede con la caca de su hija.«.
La presentadora explicó cómo logra gestionar la situación gracias a su entorno más cercano.
«Afortunadamente, Tengo una red de apoyo maravillosa, soy madre soltera, pero muy bien rodeada.y cada vez que pasaba alguno le decía: ‘¿Puedes cambiarle el pañal?’ Soy una madre pésima, en ese sentido. Luego tengo otras cosas divertidas», concluyó.
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