TRAMPA INMOBILIARIA | Un piso barato, prisas para firmar y 6.000 euros perdidos: la trampa inmobiliaria que denuncia una vecina de Madrid
Dice que no quiere dar su nombre ni aparecer en la foto porque le da «vergüenza» que la gente le «reconozca» y vea que ha caído en una «estafa tan simple, la de toda la vida», cuando es licenciada universitaria y trabaja en una profesión reconocida, luchando por los derechos de los más favorecidos. Luisa, llamémosla así, tiene 62 años, es de origen extranjero -lleva nacionalizada 30 años- y desde que fue «engañada» tiene la angustia metida en el cuerpo.
[–>[–>[–>«Esta gente son profesionales del engaño; utilizan métodos sofisticados, son capaces de manipular y salir indemnes. Pero, como yo les dije el último día, seguro que no soy la primera persona a la que engañan, pero voy a luchar con todas mis fuerzas para ser la última, y si tengo que tomar la justicia por mi mano lo haré», advierte la mujer.
[–> [–>[–>«Son profesionales del engaño. Seguro que no soy la primera a la que engañan, pero lucharé para ser la última», dice Luisa
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Luisa llevaba unos años viviendo en un piso de alquiler en Móstoles, pero se había decidido a comprar uno propio porque la casera actual le había insinuado ya de varias maneras que no quería que continuara en el apartamento. Se puso a buscar piso en Internet por las ciudades del sur de Madrid y todo estaba por las nubes, «imposible». A mediados de abril, sin embargo, encontró un apartamento en Alcorcón por 180.000 euros: «Por ese precio en esta zona no encuentras ni un cuchitril».
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«Hay mucha gente interesada»
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«Era por una agencia, parecían muy simpáticos, claro, es su trabajo», relata la mujer. «Me enseñaron el piso y aunque estaba para reformar, me cuadraba», apunta. A la que expresó su interés, los agentes le urgieron a «firmarlo aquí y ahora» porque, aseguraron, «había mucha gente interesada». Llamó a una amiga suya para que viera el piso y tener así una segunda opinión. A ella también le pareció bien.
[–>[–>[–>«A todo esto apareció el jefe de la agencia, estuve hablando con él, me dijo que le caía bien y que me iba a cobrar 14.000 euros de honorarios cuando ellos solían cobrar 20.000, pero que la compra del piso iba obligatoriamente unida a contratar la financiación con ellos», señala. «Como estaba desesperada por encontrar algo le dije, ‘vale, no pasa nada'». Se lo comentó a otra amiga de confianza que le advirtió de que eso era «ilegal», pero que «podría liquidarla después».
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«El jefe de la agencia me dijo que la compra del piso iba obligatoriamente unida a contratar la financiación con ellos»
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«Les dije que sí y me llevaron a su oficina a firmar el papel de la fianza que luego comprobé que estaba lleno de irregularidades, pero en ese momento ni lo leí. El tercer párrafo era una chapuza, ponía que tenía que entregar yo el certificado de eficiencia energética, por ejemplo. Tampoco estaba el nombre de los dueños del piso ni del representante de la inmobiliaria. Es algo ilegal, tal y como me dijo luego mi abogado», señala la mujer, que aun así, con tanto apremio, les ingresó inmediatamente la señal, 6.000 euros.
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[–>Al instante le recordaron que la venta del piso estaba vinculada a la financiación de 65.000 euros como mínimo. «Yo les dije que ya tenía pedido un crédito y podía pedir dinero a gente, pero me dijeron que era obligatorio». A los pocos días, mientras se gestionaban los trámites de la financiación con el banco de confianza con el que los timadores trabajaban, «con un trabajador con el que estaban compinchados», denuncia, le reclamaron pagar las arras y los honorarios. Es precisamente en ese momento cuando ella pensó que había gato encerrado.
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Luisa sospechó cuando la agencia le reclamó las arras y los honorarios pese a que el banco no había aprobado aún la financiación
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«Me llamaron del banco diciendo que en unos días me decían si me daban la financiación o no. Le pregunté a una amiga economista y me aconsejó que no firmara las arras porque si estaba condicionada la compra a la financiación, si soltaba 30.000 euros, las arras más los honorarios, los podía perder también si no me aprobaban la financiación. Nadie me garantizaba que me la iban a dar. Todo esto, además, mientras me pedían el dinero al momento, en un día», rememora sobre esas prisas que le metían.
[–>[–>[–>La agencia, Opportunity Homes, asegura que todo se hizo conforme a la ley
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Con el miedo en el cuerpo por lo que podía perder de más, Luisa decidió abandonar la operación y, a petición de la agencia, aceptó enviar un WhatsApp en el que comunicaba que renunciaba a los 6.000 euros que había dado de paga y señal. Lo hizo porque creyó que podían llevarla a juicio por incumplimiento. Después, al comentarlo con unas amigas, se dio cuenta de que todo había sido «un montaje». Ahora la agencia se niega a devolverle esa cantidad.
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Denuncia a la Oficina del Consumidor
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«¿A cuánta gente habrán hecho esto? Ellos eligen sus víctimas. Si fuera una persona mayor y española esto no me habría pasado», sostiene Luisa que, junto a su abogado, ha enviado varios escritos a la agencia, entre ellos un burofax, antes de presentar una denuncia a la Oficina de Atención al Consumidor, donde un responsable, dice, ya le ha avanzado que tomarán medidas contra la empresa. «Me han llegado a ofrecer devolverme 3.000 euros, pero ni hablar. He perdido mucho. Llegaré hasta el final».
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Este diario ha contactado con la agencia, Opportunity Homes, que se anuncia como una «empresa especializada en la financiación hipotecaria para la adquisición de inmuebles». Sus portavoces aseguran que todo se ha hecho conforme a la ley, «documentado y acreditado». «Ellos pueden presentar la denuncia que quieran, pero esto es una cuestión civil. Al echarse para atrás pierde el dinero de las arras; hemos tratado de llegar a un acuerdo con su abogado y no ha sido posible», señala el abogado de la inmobiliaria, que niega que la compra estuviera vinculada con una financiación.
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