el relevo generacional se convierte en Mieres en una carrera continua
Luis Alberto Moro es un minero jubilado de 67 años. Samuel Álvarez tiene 18 y el próximo curso iniciará los estudios de Ingeniería Informática. Caminan por tramos diferentes de la vida, pero cuando corren dan sentido a lo que significa perpetuar la pasión por el deporte. Sus éxitos dan forma a un relevo generacional en el Club Atletismo Mieres, una entidad que está experimentando un notable crecimiento en los últimos años. Un avance impulsado al margen de edades y distinciones generacionales que demuestra que la pista tiene una virtud extraordinaria: recibe con el mismo respeto a quien empieza a correr y a quien lleva toda una vida haciéndolo.
[–>[–>[–>El atletismo suele medirse en segundos, metros y marcas, pero en Mieres también puede medirse en generaciones. Basta con acercarse a la pista del Hermanos Antuña para comprobarlo. Allí conviven jóvenes que empiezan a descubrir su potencial deportivo con veteranos que continúan acumulando kilómetros cuando muchos de sus contemporáneos ya han abandonado cualquier actividad competitiva.
[–> [–>[–>Luis Alberto Moro es uno de los mejores ejemplos. El minero jubilado acaba de proclamarse campeón de España de 50 kilómetros en ruta en la categoría de mayores de 65 años, rebajando en veinte minutos el anterior récord nacional. Un logro extraordinario que confirma una trayectoria construida a base de constancia y sacrificio.
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Luis Alberto Moro y Samuel Álvarez- / D. M.
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Sin embargo, cuando habla del presente del club no pone el foco en sus éxitos personales. Prefiere destacar el ambiente que se vive cada día en las instalaciones deportivas de Mieres. «Hay muchísima gente. Por la tarde está lleno. Hay un grupo enorme de niños y también una escuela de adultos con muchísima participación», explica.
[–>[–>[–>Moro observa con satisfacción cómo las nuevas generaciones se acercan al atletismo. Aunque reconoce que los jóvenes suelen inclinarse inicialmente por las pruebas más rápidas, considera que el fondo acaba llegando con la madurez. «Cuando eres joven tienes la sangre muy caliente y corres muy rápido. El fondo suele llegar más adelante», señala entre risas.
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Uno de esos jóvenes que representan el futuro del atletismo mierense es Samuel Álvarez. Con apenas 18 años recién cumplidos, ya se ha convertido en una de las grandes promesas del Club Atletismo Mieres. Acaba de proclamarse subcampeón de Asturias sub-20 en las pruebas de 1.500 y 3.000 metros y, además, logró el título regional de su categoría en los cinco kilómetros en ruta disputados en Salinas.
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[–>Inicios en el baloncesto
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Su historia deportiva comenzó otro tipo de pistas. Durante seis años jugó al baloncesto hasta que una carrera benéfica contra el cáncer cambió por completo su rumbo. «Decidí probar y terminé llegando entre los primeros. Ahí pensé que quizá esto era lo mío», recuerda.
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Tres años después entrena entre cuatro y seis días por semana bajo la dirección de Rubén Rodríguez Herrero. Sus especialidades son el medio fondo y el fondo, aunque reconoce que siente una especial predilección por los cinco kilómetros. «El atletismo es un deporte muy duro. O te gusta o no te gusta, no hay término medio», afirma.
[–>[–>[–>Samuel destaca además el ambiente humano que encontró al llegar al club. «Desde el primer día me acogieron muy bien y estoy muy contento», asegura.
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Ese sentimiento de pertenencia aparece también en las palabras de Moro, que contempla con orgullo cómo el club sigue creciendo. La entidad no solo suma atletas jóvenes, sino también numerosos adultos que descubren en el running una nueva forma de mantenerse activos.
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Mientras el veterano campeón nacional prepara nuevos retos en el ultrafondo y el joven estudiante sueña con disputar algún día un Campeonato de España, ambos representan las dos caras de una misma historia. La del atletismo como escuela de esfuerzo, superación y compañerismo.
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Porque los años pueden cambiar los ritmos, las distancias o los objetivos, pero rara vez consiguen alcanzar a la pasión por correr. Y en Mieres, esa pasión parece gozar de una salud extraordinaria.
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