La siderurgia asturiana, sin capacidad para fabricar chapa verde y con sus competidores reforzados
La siderurgia asturiana se encamina hacia un escenario de incapacidad para fabricar chapa de acero verde y de refuerzo de esas capacidades por parte de sus principales competidores, lo que puede sustraer carga de trabajo en un sector con cerca de 5.000 puestos de trabajo directo en Asturias.
[–>[–>[–>ArcelorMittal sigue sin dar el visto bueno al horno de arco eléctrico de Avilés pese a que el Gobierno del Principado lleva meses esperando el anuncio. La tramitación del proyecto avanza, pero sin el plácet de la cúpula de la multinacional siderúrgica no se ejecutará.
[–> [–>[–>Sin el horno de arco eléctrico de Avilés, ArcelorMittal tendrá que seguir operando en Asturias con dos hornos altos que queman carbón si quiere mantener su capacidad de producción actual –de hecho, se manejan planes para alargar su vida útil–. Sin embargo, con ese esquema de producción, la siderurgia asturiana no tendrá capacidad para fabricar de forma integral productos planos de acero bajos en carbono y, además, corre el riesgo de perder carga de trabajo porque las acerías de productos planos de ArcelorMittal más próximas con las que compite, las de la localidad vizcaína de Sestao y la de Dunkerque en Francia, van a reforzar su capacidad de producción y especialización para atender al esperado incremento de demanda de acero «verde».
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El horno híbrido de Gijón.
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A finales de este año comenzará a producir el nuevo horno híbrido de arco eléctrico que se está alojando en la acería de productos largos (carril y alambrón) de Gijón tras una inversión de 213 millones de euros. Con esta nueva instalación, que consume principalmente chatarra y reduce las emisiones de CO2, la necesidad de arrabio (hierro líquido) en la siderurgia asturiana será menor, pero el concurso de los dos hornos altos de Gijón aún seguirá siendo imprescindible para mantener la capacidad de producción de la acería de Avilés de productos planos (chapa). Sin embargo, con el horno de arco eléctrico proyectado para Avilés y el mantenimiento de uno de los convertidores de la actual acería (que utiliza arrabio), la siderurgia asturiana podría mantener su capacidad de fabricación de acero con un único horno alto, lo que supondría un drástico recorte de las emisiones. Además, el horno de arco eléctrico de Avilés abriría la puerta a la fabricación de chapa verde.
[–>[–>[–>Las condiciones para la inversión.
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Pese al nuevo contexto favorable para la siderurgia europea –el 1 de julio entrará en vigor la nueva protección arancelaria frente a las importaciones de acero acordada por la UE– ArcelorMittal no emite señales sobre una próxima aprobación de la acería eléctrica de Avilés y deja caer cuales son las condiciones que deben darse para accionar el interruptor del proyecto: un apoyo financiero público que garantice el 50% de la inversión, acceso a energía barata y sin emisiones, y un marco normativo que sea favorable para la actividad.
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La acería eléctrica de Dunkerque.
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ArcelorMittal ha encontrado en Francia las condiciones óptimas para invertir y el pasado febrero anunció la puesta en marcha de un proyecto de 1.300 millones de euros para instalar un horno de arco eléctrico (EAF) y un horno de metalurgia de cuchara (LMF) en la factoría siderúrgica de Dunkerque para producir al año hasta dos millones de toneladas de acero más sostenible, reduciendo progresivamente la dependencia del alto horno existente. ArcelorMittal ha acordado con el Gobierno de Francia que la financiación de la acería eléctrica de Dunkerque se apoye en certificados de ahorro energético (CEE), un mecanismo normativo que fomenta el ahorro energético y la reducción de CO2. El importe de este apoyo representará el 50% de la inversión de 1.300 millones. Además, para el visto bueno al proyecto de Dunkerque ha sido clave la firma de un contrato con la compañía energética estatal francesa EDF para asegurar un suministro a largo plazo de electricidad «competitiva y baja en carbono». En realidad es un Contrato de Asignación de Producción de Energía Nuclear (CAPN). La acería eléctrica de Dukerque será de productos planos. Competirá directamente con la de Avilés, pero con unos recortes del 27% de las emisiones de CO2, lo que puede atraer demanda de acero bajo en carbono.
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[–>La planta de Sestao.
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Dentro del segmento de productos planos, ArcelorMittal también está desarrollando una inversión de 200 millones de euros para que la planta de Sestao (Vizcaya), basada en tecnología de horno de arco eléctrico (EAF) con una elevada proporción de chatarra reciclada y alimentada con energía 100% de origen renovable, pueda llegar a su máxima capacidad de producción, establecida en 1,6 millones de toneladas al año. La planta produce acero de alta calidad con una huella de carbono de 600 kilogramos de CO2₂ por tonelada, una de las más bajas del sector en Europa y un 65 % inferior con respecto a la ruta de acero convencional de la planta de Avilés.
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El apoyo al acero verde.
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Las factorías de Sestao y Dunkerque se preparan para absorber la esperada creciente demanda de acero verde en Europa, que se puede ver reforzada con las anunciadas medidas de la Comisión Europea para favorecer el uso de acero de bajas emisiones en los proyectos con financiación pública.
[–>[–>[–>El horno de arco eléctrico de Avilés.
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El consejero de Ciencia, Industria y Empleo del Principado, Borja Sánchez, destacó la semana pasada que con los pasos que está dando la Unión Europea para que la siderurgia sea competitiva espera que «más pronto que tarde» se plasme el proyecto de la acería eléctrica de Avilés. Es un discurso que viene repitiendo durante los últimos meses, pero la cúpula de la multinacional siderúrgica no acaba de aprobar el proyecto.
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