los planes de Larcamón con el gijonés
La llegada de Nicolás Larcamón y con él su sistema 5-3-2 apunta a alterar los roles de varios jugadores de la plantilla. Sobre todo, en las bandas. El entrenador argentino da mucha importancia a tener dos carrileros largos en su idea de juego y pretende que estos tengan amplitud y, sobre todo, área. Es decir, no quiere laterales largos, sino más bien atacantes que se adapten a esa posición y que puedan sumar recorrido. Ida y vuelta, en definitiva. Sucede que la actual plantilla lleva tiempo echando falta la figura de un extremo al uso y, de hecho, el club rastrea el mercado en busca de jugadores que puedan aportar ese uno contra uno y esa osadía, por eso se ha marcado como objetivo a Jastin García (Girona).
[–>[–>[–>El último extremo específico de banda quizá fue Haissem Hassan, ahora en el Oviedo. Entienden en Mareo que este cambio de sistema, que está condicionado el mercado, encaja de maravilla en el esqueleto de una plantilla que todavía está por hacer y que espera unos siete fichajes más, según los planes del club. Observan, de hecho, como en ese sistema tiene encaje como carrilero derecho Guille Rosas, un lateral de largo recorrido, que pisa siempre área, genera un volumen alto de llegadas y es una garantía defensiva. Iker Martínez, de hecho, apunta a realizar la pretemporada con el primer equipo para añadir competencia a un puesto donde Rosas tiene todas las papeletas de volver a ser crucial. Faltaría, entonces, otro carrilero, pero ahora para la banda izquierda. La salida de Brian Oliván genera un espacio que todavía puede ser mayor en función de lo que suceda con Pablo García, cuya situación está muy abierta. El gijonés tiene todavía dos años de contrato. Y, de momento, no se ha avanzado en su salida. Por el momento, apunta a comenzar el 8 de julio la pretemporada a las órdenes de Larcamón. Diego Sánchez, además, se valora como central izquierdo en esa zaga de tres defensas. No como un carrilero dado su perfil defensivo.
[–> [–>[–>Pero los mandamases deportivos sí valoran para esa demarcación a Gaspar Campos, de 26 años. Sería, sin duda, uno de los retos deportivos más importantes que ha tenido en su ya dilatada carrera este atacante, que suma 186 partidos con la camiseta rojiblanca (26 goles) y a quien en Mareo ven como un jugador clave para el proyecto. Consideran a nivel interno que Gaspar, que tiene un comportamiento excepcional en el día a día, siempre profesional, tiene condiciones para adaptarse a esa posición de carrilero izquierdo largo. Tiene mucho gol (este difícil curso ha marcado otros 5) y, sobre todo, una visión de equipo que le puede ayudar para entender los sacrificios que se le exigirán en esta nueva etapa. También, claro, se le valora como un potencial atacante más en otros sistemas tácticos. Esta última temporada, de hecho, Borja Jiménez lo probó en más de una ocasión como delantero, valorando su dinamismo. Ahora quizá le toca la lección más difícil.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí