MUNDIAL 2026 | Bono lleva a Marruecos a octavos en una tanda de infarto y deja fuera a Holanda
Durante más de una hora, el partido tuvo un solo dueño. Marruecos se adueñó del balón desde el pitido inicial de Wilton Sampaio y arrinconó a una Holanda planteada con defensa de cinco, incapaz de pasar del centro del campo. Frenkie de Jong y Gravenberch vivieron aislados, sin opciones de hacer llegar el balón a Brobbey, mientras los de Ouahbi generaban ocasión tras ocasión.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>Verbruggen y la madera, los salvadores
[–> [–>[–>Si Holanda llegó viva al tramo final fue por dos motivos: su portero y la suerte. Verbruggen firmó paradas monumentales —dos seguidas a El Aynaoui y a Hakimi en apenas un minuto— y la madera completó el muro, con un cañonazo de Hakimi al larguero (min. 52) y otro remate al poste tras un córner. El choque, además, fue durísimo: Van Hecke acabó con la cara ensangrentada y la camiseta de Chadi Riad terminó rota en sus duelos con Brobbey.
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El gol más emotivo: el desahogo de Gakpo
[–>[–>[–>Y entonces, como tantas veces, marcó quien menos lo mereció. En la primera llegada clara tras los cambios de Koeman (Weghorst, Koopmeiners), una acción de Summerville abrió el espacio para que Gakpo empujara el 1-0 (min. 72). Un tanto que trascendió el marcador: el delantero del Liverpool, que atravesaba días durísimos en lo personal, miró al cielo y se fundió en un abrazo colectivo con toda la plantilla. Piel de gallina.
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Diop, premio a la insistencia
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[–>Pero Marruecos nunca dejó de insistir, y la perseverancia tuvo premio. Issa Diop, que ya había salvado a los suyos en su propia área, subió al ataque para conectar de cabeza, a la salida de un centro envenenado de Talbi, un testarazo que no dejó opción al portero. El 1-1 recompensó una hora larga de asedio y forzó la prórroga.
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Una prórroga con sello Verbruggen
[–>[–>[–>En el tiempo extra se repitió el guion: dominio marroquí y un Verbruggen sobrenatural. El meta del Brighton firmó la parada de la noche, un mano a mano antológico ante Rahimi (min. 96), y sumó otra intervención descomunal para mantener el empate cuando la jugada de los de Ouahbi pedía gol a gritos. Holanda, sin apenas pasar del centro del campo, se agarró a su portero y a un Weghorst providencial para sobrevivir. Entre el desgaste y los golpes —Saibari acabó con una brecha sangrante en la ceja—, el 1-1 resistió hasta el final.
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Bounou, héroe en los penaltis
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Y llegaron los penaltis, donde apareció el otro gigante de la noche. Holanda pegó primero con el lanzamiento de Koopmeiners, pero la tanda se convirtió en un duelo de guardametas. Bounou, viejo verdugo de España en Catar 2022, las adivinó casi todas y se erigió en héroe, mientras la madera castigaba a los neerlandeses: fallaron El Aynaoui, Kluivert —al palo— y Timber, en una serie de infarto. Achraf también estrelló el suyo en el poste, pero Marruecos no tembló: Saibari, pese a la brecha en la ceja, transformó el penalti definitivo para el 3-2 que metió a los Leones del Atlas en octavos.
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Cita con Canadá en octavos
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Justicia para un Marruecos que fue mejor durante 120 minutos y que ahora se medirá a Canadá en octavos de final, con un posible cruce con España en unas hipotéticas semifinales. Holanda, que volvió a caer en los penaltis como en 2014 y 2022, se va de un Mundial en el que apenas mereció más que el destello de Gakpo.
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Fuente: Deporte
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