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Tengan la audacia de pensar distinto

Tengan la audacia de pensar distinto
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  • Publishedjulio 4, 2026



las llaves

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El Papa León XIV criticó durante su visita a Lampedusa la indiferencia de Europa y Estados Unidos ante el drama migratorio y pidió una respuesta estratégica y solidaria.

El Pontífice comparó la situación actual de los inmigrantes en el Mediterráneo con la parábola del Buen Samaritano, denunciando la falta de políticas eficaces y la influencia de intereses económicos.

León XIV pidió a Europa y Estados Unidos asumir su responsabilidad histórica y cultural en materia de migración, y los instó a pensar y actuar de manera diferente para acoger, proteger e integrar a los migrantes.

Durante el 250 aniversario de Estados Unidos, León XIV destacó la importancia de acoger a los migrantes y defendió la libertad religiosa y la dignidad humana como valores fundamentales para la sociedad.

El Papa León XIV mostró este sábado su oposición a la indiferencia de Europa y Estados Unidos ante el drama migratorio durante su visita a la isla italiana de Lampedusa. Los inmigrantes muertos en lugares como el mar Mediterráneo son víctimas de «decisiones tomadas» y «decisiones omitidas», ha asegurado el Pontífice.

Durante la homilía de la misa celebrada en la isla italiana, el Santo Padre trazó un paralelo entre la parábola evangélica del Buen Samaritano y la actual crisis humanitaria en el Mediterráneo.

Para él, la indiferencia, los intereses económicos y la ausencia de políticas efectivas perpetúan el sufrimiento de quienes intentan llegar a Europa para tener una vida mejor.

El Pontífice ha llamado a Europa a asumir su «responsabilidad equivalente» histórica y cultural afrontar la migración con una estrategia de largo plazo.

«Por su posición geográfica y su estructura institucional, Europa tiene la capacidad de afrontar la crisis de forma orgánica, insertar los primeros auxilios en un plan estratégico a largo plazo, que sea capaz de acoger, proteger, promover e integrar a los inmigrantes y, al mismo tiempo, trabajar por el desarrollo, de tal manera que nadie se vea obligado a emigrar», afirmó el Pontífice.

En su opinión, este esfuerzo corresponde «al instituciones publicassino también a toda la sociedad civil y a la Iglesia».

En referencia a su reciente viaje apostólico a Tenerife, el Papa advirtió que «la cultura de la acogida tiene una vocación turística que, desgraciadamente, puede verse amenazado por rutas migratorias y acaba traduciéndose en indiferencia, o incluso en oposición a sus aspectos dramáticos.

Además, ha advertido sobre la posibilidad de construir un «muro invisible» entre el mar de náufragos y el de veraneantes» y subrayó que la cultura de la hospitalidad no puede quedar eclipsada por la actividad turística.

«Ten la audacia de pensar diferente»ha animado a los presentes, al tiempo que ha pedido avanzar hacia una economía «justa y fraterna», en la que el descanso y el turismo no impliquen abandono moral hacia quienes sufren.

«El mar se ha quedado con los demás, los que no han conseguido llegar a donde esperaban. Sin embargo, sentimos tu presencia, eso nos desafía tanto como a los que han desembarcado, necesitados de atención y ayuda», afirmó.

«El desinterés por el bien común y la corrupción en los lugares de origen, Un sistema económico global que genera pobreza y exclusión.el miedo que fomenta el prejuicio y el desprecio», afirmó.

Además, añadió que también contribuyen «La idea de que estos problemas no nos conciernen, los cálculos criminales de quienes se lucran a costa del drama ajeno, el paso lento y difícil de una mera gestión de emergencias a la elaboración de políticas orgánicas y compartidas», todo lo cual reproduce, hoy, el precipitado «paso» del relato evangélico.

Con su viaje, León XIV quiso rendir homenaje al Papa Francisco, que eligió Lampedusa para su primer viaje apostólico el 8 de julio de 2013.

De esta manera, agradeció a los habitantes de la isla su labor como anfitrión. «He venido para agradeceros, hermanos y hermanas de Lampedusa, la proximidad que muchos de vosotros habéis decidido ejercer», añadió.

250 años de Estados Unidos

El Pontífice también aprovechó la ocasión para felicitar a su país, Estados Unidos, por cumplir 250 años, aunque al mismo tiempo ha pedido al país «acoger, proteger y asistir a los inmigrantes».

Para el primer Papa estadounidense de la historia, este aniversario representa una invitación no sólo a celebrar «el extraordinario viaje de la nación», sino también a reflexionar «sobre las responsabilidades que los hijos e hijas de este país tienen entre sí, y con las generaciones que heredarán la nación que hoy se está configurando.

En este sentido, el Papa ha defendido la importancia de salvaguardar la vida humana «desde su inicio en la concepción hasta la muerte natural» y construir una sociedad «en la que los vulnerables, los que sufren y los olvidados sean siempre bienvenidos con compasión, solidaridad y amor».

«Defender la vida humana también incluye acoger, proteger y ayudar a los inmigrantescuyas esperanzas, sacrificios y contribuciones han formado parte de la historia de este país desde sus inicios», recordó León XIV.

Asimismo, el Pontífice añadió que recibirlos con compasión y generosidad «no es sólo un acto de caridad, sino también un reconocimiento de la dignidad que pertenece a cada persona humana.»

«En cada generación, aquellos que han venido buscando libertad, oportunidades y un lugar al que pertenecer han ayudado a moldear el carácter de la nación (…) Nos necesitamos unos a otros, y necesitamos trabajar juntos en unidad para afrontar los desafíos que enfrenta el mundo hoy», añadió.

Entre otros de los principios más preciados, León XIV destacó la libertad religiosa, que definió como «el derecho de cada persona a practicar el culto según su conciencia y a practicar su fe abiertamente, sin coerción ni miedo».

«Al conmemorar este aniversario, es importante reconocer que el libertad de religión ha sido durante mucho tiempo fundamental para la promesa estadounidense de proteger tanto la dignidad individual como la coexistencia pacífica de un pueblo diverso», añadió al documento.

Su Santidad concluyó su mensaje deseando que este hito «renueve el compromiso compartido con libertad, justicia, oportunidades y democracia».

En este sentido, ha instado a que los estadounidenses honren «el coraje y la visión de quienes los precedieron, fortaleciendo sus comunidades, respetando sus diferencias y trabajando juntos hacia una unión más perfecta.»



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