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Me gustaría volver a vivir en España. Allí, mi padre transportaba mercancías

Me gustaría volver a vivir en España. Allí, mi padre transportaba mercancías
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  • Publishedjulio 5, 2026



Ismael saibari Es uno de esos futbolistas cuya biografía se lee casi como una historia corta de migración, resistencia y múltiples pertenencias.

Antes de ser el goleador que lideraba Marruecos codearse con los poderes de Mundo¿El niño nació en Terrassa cuyos médicos han advertido que es posible que no pueda caminar con normalidad y cuya familia ha tenido que rehacer sus vidas lejos de España.

Su infancia comenzó en la periferia catalana, en Perro Parelladaentre escuelas públicas y campos modestos donde apareció la pelota mientras se resolvían sus problemas físicos.

En varias entrevistas, Saibari recordó cómo una malformación congénita en el pie le obligó a utilizar andadores y cómo sus padres vivieron esos años con la prioridad de poder moverse sin ayuda, antes incluso de pensar en el fútbol.

Resume esta perspectiva con una frase que desarma cualquier epopeya simplista: “Sólo quería llevar una vida normal, no necesariamente convertirme en futbolista”.

La España de su infancia no sólo le ofreció sus primeros partidos, sino también el contexto de su primera gran decisión familiar. Con el inicio de la crisis financiera, su padre, un transportista, empezó a temer por su trabajo, mientras que su madre se dio cuenta de que la pequeña tienda y el pan que horneaba no eran suficientes para sustentar el hogar.

En una entrevista con el periódico holandés. Algemeen DagbladSaibari lo recuerda con una mezcla de nostalgia y lucidez: «Me gustaría volver algún día a vivir a España. Allí hice parte de la primaria y comencé a jugar al fútbol. Mi padre transportaba mercancías, pero tenía miedo de perder su trabajo y, aunque mi madre tenía su propia tienda y hacía un pan delicioso, no podíamos vivir de eso solo».

Ismael Saibari, en el Mundial con Marruecos.

Ismael Saibari, en el Mundial con Marruecos.

Reuters

De esta situación surge el salto hacia Bélgicaque abrió la puerta a las academias profesionales y, más tarde, a Eredivisie.

Pero esta decisión nunca borró sus raíces. Saibari creció en una casa marroquí donde la memoria del norte ÁfricaEl idioma y las historias familiares conviven con la experiencia escolar y futbolística en España y Bélgica.

Por eso, cuando llega el momento de elegir una selección, su respuesta se refiere a lo que sintió cuando era niño más que a un cálculo de carrera. «Desde pequeño siempre dije que quería jugar en Marruecos porque mis padres son de allí. Siempre fue mi sueño y nunca quise nada más», confesó.

En otro comunicado, añadió que también podría optar por España, Bélgica o Países Bajos, pero que hacerlo por Marruecos era «una decisión del corazón».

Hoy, cada gol con el Leones del Atlas Este círculo se completa: el niño que empezó a jugar a la pelota en Terrassa, que caminó con sus padres hasta Bélgica en busca de una vida mejor y que escuchó durante años historias sobre Marruecos en la mesa familiar, se considera el representante natural de este país.



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