El terreno es muy escarpado
– DELEGACIÓN DEL GOBIERNO EN ARAGÓN
BARLUENGA (HUESCA), 5 (PRENSA EUROPA)
La Unidad Militar de Emergencias –UME– participa desde esta pasada mañana en el operativo de extinción del incendio de Loporzano después de que el Gobierno de Aragón solicitara su activación ante el empeoramiento de la situación por el cambio de dirección del viento. El trabajo de la unidad adscrita al Ministerio de Defensa, que aporta cerca de 40 efectivos además de seis autobombas y un camión cisterna, ha contribuido a hacer más favorable la situación, según ha destacado el capitán de la UME, Fernando Sanz, que ha descrito las dificultades que el terreno supone para realizar su trabajo.
«Es complicado por la orografía del terreno, que es muy empinada y los vehículos no pueden acceder, por eso estamos llegando a pie», describió.
Como ejemplo de la complejidad de la superficie sobre la que intervienen, el capitán de la UME ha señalado que la sección del Batallón de Intervención IV BIEM4 «está trabajando en un acantilado que desde donde los efectivos han dejado sus vehículos hasta donde están trabajando con su herramienta hay un desnivel de 200 metros».
Según explicó, los soldados han estado subiendo y bajando equipados con herramientas manuales como azadones, motosierras, rastrillos McLeod, mochilas extintoras y matafuegos.
Un sobreesfuerzo obligado, según ha reconocido para poder atacar de lleno las llamas: «Os podéis imaginar el desgaste que supone para esos intervinientes que están subiendo y bajando material y están trabajando junto a los helicópteros, que están apoyándolos con las descargas para bajar esa altura de las llamas y con la herramienta manual podemos hacer ese trabajo de forma eficaz y hacerlo productivo».
Sanz ha llamado a la precaución tras mejorar la situación en las últimas horas ante la perspectiva de que el calor y el viento puedan causar problemas: «Hay que ser prudentes, todavía nos quedan las horas más calurosas del día y es cuando podemos tener problemas», advirtió.
Respecto a la influencia del viento, el capitán de la UME ha explicado que «el fuego nos puede desplazar hacia un lado o hacia otro, abriendo los flancos», circunstancias que ha asegurado están contempladas por el operativo y ante las cuales «el director de extinción -Nacho Garcés- está posicionando los recursos que tiene para anticiparse a las variaciones que puedan existir».
Por su parte, el subdelegado del Gobierno en Huesca, José Carlos Campo, ha señalado que siete patrullas de la Guardia Civil están desplegadas para controlar el acceso a los dos centros desalojados de Chibluco y San Julián de Banzo.
Además, Infoar ha informado de que en el incendio de Leciñena, que se encuentra estabilizado desde el pasado viernes 3 de julio, dos brigadas terrestres con tres autobombas continúan trabajando este domingo para refrescar la zona.
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