Vecinos y visitantes encuentran alivio en Puente d’Arcu, Laviana, para combatir las altas temperaturas: «El agua está perfecta»
«El agua está perfecta». Así resume José Luis Verdejo la temperatura del agua del río de Puente d’Arcu, en Laviana, a escasos minutos de su casa. La zona se ha convertido en uno de los principales refugios para locales y visitantes que, frente a la ola de calor que golpea Asturias, buscan aliviar las altas temperaturas «pegándose un buen baño en el río».
[–>[–>[–>Durante los días de más calor, cientos de personas pasan por este enclave del Nalón en busca de un chapuzón. «En estos días de calor esto se llena muchísimo. Hay muchas personas por las tardes», señala el vecino, que no duda en refrescarse en las aguas fluviales del Nalón siempre que el tiempo acompaña. La temperatura del agua, asegura, está «perfecta» y define el lugar como «un sitio hermoso». Además, reconoce que, para la mayoría de los vecinos de la zona, «el río va antes que la playa».
[–> [–>[–>Bañistas luchando contra las altas temperaturas cerca del río. / E.F.M
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Desde primera hora de la mañana comienzan a llegar familias, grupos de amigos y bañistas que encuentran en Puente d’Arcu un lugar tranquilo para refrescarse y descansar. Es el caso de Ángela Rodríguez, natural de Puerto de Vega, pero afincada en la localidad langreana de Sama. Rodríguez explica que le gusta combinar el río y la playa. «Hoy vine aquí un rato y luego iré a la playa», señala. Sin embargo, cuando le preguntas sobre los más de 30 grados que está registrando el Principado, la veguense lo tiene claro: «Creo que esto es lo que nos espera. Llevan mucho tiempo avisándonos de que estas situaciones iban a llegar y, si no hacemos nada por remediarlo, tendremos que acostumbrarnos».
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Ángela Rodríguez dándose un chapuzón. / E.F.M
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A la idea de que estas temperaturas no son habituales en Asturias se suma José Gracia, murciano de nacimiento y residente en el Principado desde hace seis años. El joven, que disfrutaba de la jornada junto a su familia, reconoce que, aunque era la primera vez que se bañaba en Puente d’Arcu, ha notado un cambio importante en el clima desde que llegó. «Los veranos están siendo mucho peores que antes. Antes ni pensabas en comprar un ventilador y ahora ya es casi imprescindible. Por eso decidimos venir a refrescarnos al río». Además, destaca que este lugar ofrece una alternativa «más tranquila que la playa», a lo que se suma la ventaja de encontrarse muy cerca de casa.
[–>[–>[–>En las inmediaciones del Nalón también paseaba José María Domingo, natural de Madrid y veraneante habitual de la zona, quien se encontraba con su perro. Aunque este forastero es la excepción que confirma la regla porque «yo no me baño», no duda en aprovechar el entorno para pasear con su mascota. «Vengo sobre todo por el perro. Aquí no tiene restricciones, puede refrescarse y estar tranquilo», apunta.
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Con respecto a la ola de calor, Domingo reconoce que, pese a estar acostumbrado al calor de la capital, donde las temperaturas son todavía más elevadas, «35 grados aquí siguen siendo una temperatura muy alta, especialmente en un lugar donde este tipo de episodios no eran frecuentes hasta hace unos años».
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[–>Reivindicaciones sobre el entorno
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Pese a lo emblemático de Puente d’Arcu, los bañistas más habituales reclaman algunas mejoras para que la estancia sea más cómoda y accesible. Ángela Rodríguez considera que sería necesario habilitar más zonas de sombra. «Quizá haría falta un poco más de sombra, algún árbol más, porque en esta zona el sol pega muchísimo», explica.
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En la misma línea, José Luis Verdejo reconoce que, aunque el entorno «es precioso», todavía existen carencias. «Hace falta algún baño portátil y más servicios. No tenemos fuentes ni infraestructuras suficientes para toda la gente que viene», reivindica.
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