Estos collares para tu perro están prohibidos; si los usas podrían multarte con hasta 50.000 euros
Han pasado 3 años desde la aprobación de la Ley de Bienestar Animal y varias de las medidas que contiene siguen resonando: la prohibición de dejar al perro desatendido durante más de 24 horas, la venta de perros/gatos en tiendas, el uso de animales en circos y la posesión de especies exóticas invasoras o peligrosas. Sin embargo, hay otras medidas que inicialmente no llamaron tanto la atención y que también afectan la vida diaria de las mascotas y sus dueños.
Uno de los ejemplos más claros es la prohibición de determinados collares, muy común en España hace unos años. La medida sigue una tendencia europea iniciada en el Reino Unido y los Países Bajos de prohibir los collares que causen dolor o ansiedad a las mascotas. Estas correas eran habituales como método de control o entrenamiento y, tras la aprobación de la ley, pueden acarrear multas de varios miles de euros.
Lo que dice la Ley de Bienestar Animal sobre los collares prohibidos
La Ley de Bienestar Animal (Ley 7/2023) prohíbe el uso de herramientas de manipulación que causen lesiones, dolor o sufrimiento físico/psicológico a los animales, destacando específicamente los collares eléctricos, de pulso, de castigo (con púas) y de estrangulamiento.. Estas normas tienen como objetivo garantizar métodos educativos respetuosos y evitar el maltrato a los animales.
Entre los tipos de collares prohibidos destacan las carlancas, es decir, collares de castigo con puntas metálicas, utilizados especialmente en razas grandes para evitar tirones, así como los collares eléctricos, diseñados para emitir descargas con el objetivo de corregir la conducta.
La normativa especifica que este tipo de correas pueden provocar daños físicos, lesiones en la tráquea, dificultades respiratorias y también afectar al bienestar emocional del animal, generándole ansiedad. Por este motivo, la ley prohíbe su uso en términos generales. Sin embargo, existen excepciones y regímenes especiales, como los relativos a los perros de caza, pastores y guardianes, que escapan a esta prohibición.
Multas previstas por la ley: cuánto te puede costar llevar un collar prohibido
Según el artículo 74 de la Ley de Protección Animal, “el uso de métodos agresivos o violentos en el adiestramiento de un animal” constituye un delito grave. Además, la normativa también incluye como infracción grave «la acción y omisión de las obligaciones y prohibiciones exigidas por esta ley, que impliquen daño o sufrimiento al animal».
Por tanto, si colocamos a una mascota uno de los collares punitivos o de estrangulamiento, será considerado un método agresivo o violento, o un incumplimiento de las prohibiciones establecidas por esta ley, que puede dar lugar a sanciones que oscilan entre 10.001 y 50.000 euros.
La entrada en vigor de la Ley de Bienestar Animal marca un antes y un después en el trato a los animales de compañía en España. Más allá de evitar multas, la normativa invita a adoptar métodos de educación respetuosos y garantizar que los animales vivan en condiciones seguras, cuidadas y acordes con su naturaleza.
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