Las expertas responden: ¿Es posible tratar la flacidez facial sin tener que recurrir a la cirugía?
La flacidez es una de las mayores preocupaciones estéticas a partir de los 35, pero también uno de los aspectos del envejecimiento que más mitos genera al respecto. Si bien muchas personas asocian la pérdida de firmeza con la inevitable necesidad de un lifting facial, la realidad es que La medicina estética ofrece hoy en día una amplia gama de tratamientos. capaz de ralentizar este proceso, mejorar la calidad de la piel y mantener un aspecto firme y natural durante más tiempo. Eso sí, esto siempre debe hacerse con la ayuda de un profesional.
El verdadero cambio de paradigma ya no se trata de estirar la piel, sino de regenerarla desde dentro. La investigación en bioestimulación y medicina regenerativa se ha centrado en activar Los propios mecanismos de reparación del cuerpo. para que la piel vuelva a producir colágeno y elastina de forma más eficiente. Pero ¿hasta dónde llegan realmente estos tratamientos? ¿Qué resultados se pueden lograr sin cirugía? Las doctoras Lidia Maroñas y Mar Mira nos explican las claves.
Hundimientos, una preocupación que comienza antes de lo que se cree
Aunque suele asociarse a la madurez, la pérdida de firmeza comienza mucho antes de que aparezcan los primeros signos visibles. El paso del tiempo Reduce gradualmente la producción de colágeno y elastina.pero en este proceso también intervienen factores como la genética, la exposición al sol, los cambios hormonales o el estilo de vida. “La producción de colágeno comienza a disminuir aproximadamente a partir de los 25 años, a un ritmo aproximado de un 1% anual, y esta disminución se acelera con la menopausia”, explica la dermatóloga Lidia Maroñas, fundadora de la clínica Oneskin-MED, quien recuerda que durante los primeros cinco años tras esta etapa “las mujeres pueden perder hasta un 30% del colágeno de la piel”.
Pero la flacidez en realidad no responde únicamente a la pérdida de colágeno, como suele pensarse. “Es un proceso multifactorial”, explica la doctora Mar Mira, médica estética y experta en medicina estética sin rastro. “La disminución de colágeno y elastina, pérdida de ácido hialurónico, redistribución de la grasa facial, resorción ósea, laxitud de ligamentos y la acción de la influencia de la gravedad”. A esto se suman factores externos como “Exposición acumulada al sol, tabaco y estrés oxidativo.falta de sueño, cambios bruscos de peso, sedentarismo o una mala alimentación baja en proteínas y antioxidantes.
Cuanto antes empieces, mejores serán los resultados.
La medicina estética puede hacer mucho para retrasar este proceso, sobre todo cuando actúa antes de que la flacidez se haga evidente porque ya sabemos que en estética y dermatología la prevención es fundamental. Para la dermatóloga Lidia Maroñas La estética puede ayudar a mejorar la flacidez. «Mucho más de lo que la gente piensa». Añade que «cuando los tejidos aún son de buena calidad, los tratamientos médico-estéticos son muy eficaces para mantener y estimular el colágeno. El secreto está en la constancia y la estrategia, no en buscar milagros ocasionales».
La Dra. Mar Mira comparte esta visión preventiva. “Es posible prevenir y retrasar la pérdida de firmeza sin recurrir a la cirugía, sobre todo actuando tempranamente y con un enfoque global”, especifica. Sin embargo, también insiste en que Es importante ajustar las expectativas para evitar decepciones.: «Los tratamientos no quirúrgicos no sustituyen al lifting facial y no corrigen la flacidez importante en pieles con exceso de piel importante. Su función es prevenir, ralentizar, mejorar la textura, redensificar y aportar un efecto tensor progresivo y natural. La profesional también analiza los diferentes grados y explica que «en casos leves o moderados pueden ofrecer resultados muy satisfactorios, en casos avanzados pueden mejorar la calidad de la piel, pero no eliminar por completo la flacidez».
Estimular la piel para que se regenere
Durante años, los tratamientos anti-envejecimiento se han centrado en rellenar volumen o reafirmar los tejidos. Sin embargo, la medicina estética ha cambiado de rumbo y ahora avanza hacia la activación de los mecanismos naturales de regeneración de la piel y un enfoque más adaptado al término longevidad. “Hoy en día, todos los tratamientos innovadores buscan reactivar el fibroblasto”, explica Lidia Maroñas. “No se trata de añadir volumen desde el exterior, sino para despertar lo que la piel ya sabe hacer por sí sola.“Estas células se encargan de producir colágeno y elastina, estimulando su actividad por lo que poco a poco mejora la calidad de la dermis.
En la misma línea, la doctora Mar Mira destaca que el objetivo ya no es sólo tensar, sino regenerar combinando diferentes técnicas de forma estratégica. Algunas de ellas serían “bioestimulación, bioregeneración y Tecnología para mejorar la calidad de la piel mediante terapia combinada. y según el diagnóstico del estado de esta piel, mejorar la calidad de la dermis.
Bioestimulación y medicina regenerativa: los grandes aliados
Si algo ha cambiado en los últimos años es cómo combatir la flacidez. Frente a antiguos tratamientos centrados en rellenar o reafirmar, la tendencia actual busca estimular la capacidad de regeneración natural de la piel. “No se trata de añadir volumen desde el exterior, sino despertar lo que la piel ya sabe hacer por sí sola» explica la doctora Lidia Maroñas. El especialista recuerda que estas células son responsables de la producción de colágeno y elastina, por lo que su activación permite recuperar paulatinamente la calidad de los tejidos. Entre los tratamientos más utilizados destaca la combinación de diferentes técnicas. «Trabajamos mucho con la combinación del Ultraformer -HIFU, ultrasonido de micropulsos de alta intensidad- y la hidroxiapatita cálcica diluida, un bioestimulador que induce colágeno y produce tensión sin cambiar volumen ni forma. Los polinucleótidos y los exosomas son otras opciones que me entusiasman porque regeneran y reequilibran la dermis a nivel celular, especialmente en pieles dañadas por el sol o el estrés», subraya el doctor Maroñas.
En la clínica, la última innovación incorporada son «los tratamientos regenerativos Skinboosters y Skinbuilders. No son rellenos. Están compuestos por una combinación de ácido hialurónico, antioxidantes y aminoácidos queAdemás de aportar nutrición e hidratación profunda, ayudan a suavizar las arrugas y aportan luminosidad. y promueven esa inducción de colágeno a largo plazo mediante formulación”, añade la dermatóloga y fundadora de Oneskin-MED. Por su parte, Mar Mira coincide en que la bioestimulación representa uno de los grandes avances de la medicina estética actual. En su consulta encontramos un protocolo con bioestimuladores como la hidroxiapatita cálcica o el ácido poliláctico con tecnologías como la radiofrecuencia, los ultrasonidos focalizados o determinados láseres. combinan tratamientos, bioestimulación, bioregeneración y tecnología para mejorar con terapia combinada y según el diagnóstico del estado de esta piel para mejorar la calidad de la piel.
La naturalidad marca el éxito del tratamiento.
Aunque las opciones son cada vez más sofisticadas, los dos especialistas coinciden en que el objetivo no es borrar el paso del tiempo, sino acompañarlo de la forma más armoniosa posible. La dermatóloga Lidia Maroñas destaca la importancia de adaptar el tratamiento a cada momento del envejecimiento. “No todo el mundo necesita lo mismo ni al mismo tiempo”, explica. “Lo importante es mantener los tejidos activos. y preservar la calidad de la piel durante el mayor tiempo posible.«
Los resultados también requieren paciencia. “Al estimular los mecanismos regenerativos del cuerpo, los resultados suelen aparecer gradualmente a medida que se forma nuevo colágeno y mejora la matriz dérmica”. recuerda el doctor Mira. El experto destaca que “el éxito de un tratamiento No se trata de prometer un efecto lifting imposible, sino de hacer un buen diagnóstico.elegir la combinación adecuada de técnicas y explicar bien qué se puede conseguir en cada caso.
Prevención en casa
Más allá de la consulta, los dos especialistas señalan que ninguna intervención puede mantener sus resultados sin buenos hábitos de vida. “Proteger la piel del sol durante todo el año es fundamental para mantenerla más firme y elástica”, explica la doctora Mira. La exposición solar acumulada es Uno de los principales factores responsables de la degradación del colágeno. y aparición temprana de flacidez. Lidia Maroñas añade que la dieta y el ejercicio también juegan un papel fundamental. Mantener una dieta rica en proteínas, antioxidantes y vitamina C promueve la síntesis de colágeno, mientras que el entrenamiento de fuerza ayuda a mantener el soporte muscular del que dependen los tejidos.
Es por ello que los dos expertos también coinciden en la importancia de evitar el tabaco, controlar el estrés, dormir lo suficiente y mantener un peso estable. Son hábitos que, aunque parezcan sencillosinfluyen directamente en la capacidad de la piel para repararse a sí misma y responder mejor a los tratamientos médico-estéticos.
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