la historia del ovetense Jose Manuel Valdés Tamargo
José Manuel Valdés Tamargo se gradúo de la carrera de Empresariales en 1972 por la Universidad de Oviedo. Más de 50 años más tarde, y ya con 82 primaveras a sus espaldas, este ovetense volvió a recibir un diploma de la institución académica. En esta ocasión, ggracias al Programa Universitario para Mayores de la Universidad de Oviedo (PUMUO).
[–>[–>[–>Tras jubilarse, Valdés Tamargo tenía claro que quería seguir su formación y continuar “con la cabeza despierta”: aprovechó su hábito de aprender y, después de que unos amigos le hablaran del programa, se matriculó. Como muchos otros compañeros de promoción, lo hizo sin grandes expectativas -«para ver qué pasa»- pero pronto se enganchó gracias al «buen ambiente y al gran profesorado». «Ellos también dicen que aprenden con nosotros», sonríe.
[–> [–>[–>José Manuel Valdés Tamargo, mostrando su nuevo título universitario / Luisma Murias / LNE
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Pero lo suyo viene de lejos. Siempre ha sido un todoterreno: mientras hacía carrera en el ámbito comercial, fue pionero del judo asturiano, asumiendo funciones dentro de la federación regional y consiguiendo una de las primeras medallas asturianas a nivel nacional, de bronce.
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Por otro lado, también le dio tiempo a ser piloto de aviación. «Compramos una avioneta, luego otra, y acabamos montando una escuela de pilotos. Incluso creamos una asociación con todo tipo de disciplinas: comercial, ultraligero o de avionetas», explica. Aún así, lamenta la pérdida de interés al cabo de los años, «estuvo una temporada funcionando hasta que la gente lo fue dejando, ya sea por cansancio o porque se iban a vivir fuera».
[–>[–>[–>En cuanto a su familia, de pimeras les pareció algo raro que retomara los estudios, pero después «lo toleraron bastante bien». «Por una parte me ponían un poquito de mala cara, pero luego al ver que tenía interés y no faltaba a clases, lo entendeieron», comenta entre risas.
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Una titulación fuera de lo común
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El programa PUMUO, que admite estudiantes a partir de los 50 años, no está construido como un grado al uso, aunque lleva el mismo tiempo. O más. Consta de cinco años, con cuatro asignaturas y dos talleres de carácter práctico por cada cuatrimestre. La variedad de asignaturas es lo que diferencia al programa de otras carreras universitarias especializadas, ya que, según Valdés Tamargo, cursó materias tan distintas como “humanidades, dietética, economía o incluso psicología”.
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[–>También apunta el interés de modernizar los conocimientos ya adquiridos en ámbitos como las matemáticas: “No se parece en nada a lo que dábamos en los años sesenta o setenta”, confiesa. Incluso explica cómo algún profesor le propuso dar alguna clase relacionada con empresariales, la primera titulación de la que se gradúo, pero se negó a hacerlo: «Yo ya estoy obsoleto», bromea.
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Valdés Tamargo, durante la entrevista / Luisma Murias / LNE
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Al reciclaje y actualización de conocimientos, José Manuel Valdés añade otra cuestión relevante. Este tipo de propuestas son una manera de socializar y crear nuevas amistades. «Sales de casa, engrasas un poquito la mente y te relacionas, que es clave para tener la cabeza activa», afirma. A pesar de contar ya con su nuevo título, el ovetense dice que seguirá estudiando, pero solo matriculándose en un par de asignaturas. «Dentro de unos 15 días se abrirá el programa de nuevo y entonces puedes escoger asignaturas que te satisfacen o en las que coincidas con amigos», cierra.
[–>[–>[–>Los cursos del Programa Universitario para Mayores de la Univeridad de Oviedo (PUMUO) es una iniciativa que contó este año con 12 graduados, y que suma ya más de 1.100 matrículas. Además, cumple su vigésimoquinto aniversario con una nueva sede en Langreo, que se suma a las ya existentes: Oviedo, Gijón, Avilés, Valdés y Mieres.
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