Cuatro detenidos por la muerte de un trabajador tras caer en un edificio en construcción en Alzira
– LA POLICÍA NACIONAL DETIENE AL PRESUNTO AUTOR DEL
VALÈNCIA, 8 de julio. (EUROPA PRESS)-
Agentes de la Policía Nacional han detenido en Alzira (Valencia) a cuatro personas presuntamente implicadas en la muerte de un operario de un edificio en construcción tras sufrir una caída por el hueco del ascensor. Entre los detenidos se encuentran dos hermanos, administradores de la constructora, a quienes se les imputa el delito de homicidio imprudente, contra la seguridad y los derechos de los trabajadores, el agente, padre de los anteriores, y un operador, a quienes se les atribuye encubrimiento luego de haber alterado presuntamente el lugar del accidente para evitar responsabilidades penales y civiles.
Según la Policía, los detenidos supuestamente hicieron pasar a la víctima por un cliente de la futura construcción y modificaron el lugar del accidente antes de avisar a los servicios de emergencia: trasladaron el cuerpo hasta su ubicación para simular que se trataba de un viaje accidental sufrido, con la intención de ocultar que esta persona trabajaba clandestinamente en la obra, donde no había medidas de seguridad.
El fallecido, según la Policía, trabajaba sin contrato, trabajaba jornadas «abusivas» y pasaba la noche en condiciones precarias sobre un colchón en la estructura en construcción. Los hechos ocurrieron el pasado 28 de enero, cuando el centro de urgencias 112 recibió una llamada telefónica alertando de que un hombre había sufrido una caída accidental por las escaleras de una obra de Alzira y sangraba «gravemente».
Cuando la Policía Nacional y los servicios sanitarios llegaron al lugar encontraron a la víctima inconsciente y sin responder a los estímulos, aunque fue evacuada aún con vida al Hospital de La Ribera, donde finalmente se confirmó su muerte.
En primera instancia, el responsable de la empresa y propietario del edificio dijo a los agentes que el fallecido era un cliente particular que había acudido a las instalaciones para realizar una visita comercial, con la intención de alquilar una habitación una vez finalizadas las obras.
Según su testimonio inicial, la muerte se produjo accidentalmente al tropezar con las escaleras del primer piso y golpearse la cabeza.
Posteriormente, las investigaciones fueron asumidas por agentes de la Brigada Local de Policía Judicial de Alzira, que sospechaban que la versión ofrecida por los empresarios no se correspondía con la realidad. Luego de una exhaustiva investigación, se confirmó que el fallecido no era un cliente, sino un empleado de la empresa constructora que prestaba sus servicios desde principios de año sin contrato legal de ningún tipo.
Además, realizaba jornadas laborales «abusivas», «muy superiores» a las establecidas, y pasaba la noche en condiciones precarias en el interior de la propia obra sobre un colchón en el suelo, careciendo de servicios mínimos esenciales como el acceso a agua caliente, según la Policía.
EL EDIFICIO FALTÓ ELEMENTOS DE SEGURIDAD
Los investigadores concluyeron que el trabajador cayó al vacío a través del hueco del ascensor, que carecía por completo de sistemas de iluminación y protección. Durante la caída, el trabajador sufrió un fuerte golpe en la cabeza, que posteriormente le provocó la muerte.
Posteriormente, los responsables de la constructora, tras percatarse del accidente y conocer la ausencia total de medidas de seguridad y la situación de clandestinidad del empleado, idearon un plan para «manipular» el escenario.
Para ello, sacaron al herido del hueco del ascensor y lo arrastraron hasta la zona de las escaleras del edificio, colocando barandillas metálicas de protección en el primer tramo, para darle una «apariencia de seguridad». Una vez adecuado el espacio, llamaron a los servicios sanitarios simulando el accidente fortuito del supuesto cliente, con el objetivo de eludir responsabilidad civil o penal.
Ante las pruebas recabadas por los investigadores, la Policía Nacional detuvo a los dos administradores de la empresa -hermanos- como presuntos autores de los delitos de homicidio imprudente y contra la seguridad y los derechos de los trabajadores. Asimismo, su padre, representante de la empresa, fue detenido por el delito de encubrimiento.
El cuarto detenido es un obrero de la construcción, quien presuntamente cooperó en la manipulación del escenario y traslado de la víctima, por lo que se le imputa el delito de encubrimiento. Los detenidos ya han sido puestos a disposición de la autoridad judicial.
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