Un estudio español analizará el riesgo de suicidio en adolescentes y jóvenes con autismo
Saber anticiparse y prevenir. Este es el objetivo del proyecto. RISCATEEque reunirá a investigadores de ocho centros españoles para estudiar los factores que pueden influir en el riesgo de suicidio en adolescentes y adultos jóvenes con trastornos del espectro autista ( … ANTORCHA). El trabajo, que será coordinado desde el Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS) por la investigadora Montse Fernández Prieto, jefa del grupo de Cognición, Género y Neurodesarrollo (CogniGeND), se llevará a cabo también en hospitales de A Coruña, Pontevedra, Barcelona, Madrid, Valencia y Navarra.
Se trata de uno de los 21 proyectos científicos seleccionados por la Fundación Mutua Madrileña, que este miércoles reunió a investigadores de toda España, entre ellos muchos jóvenes, para la concesión de sus XXIII Ayudas a la Investigación Médica, dotadas con 2,3 millones de euros. En esta edición se apoyará el trabajo de equipos de investigación de 25 centros distribuidos en 12 comunidades autónomas diferentes.
RISCATEA es un gran estudio colaborativo que aborda la necesidad de aumentar la prevención en la salud mental de niños y adolescentes. En España y en todo el mundo, el aumento de los casos de suicidio adolescente se ha convertido en un problema de salud pública emergente. Pero en los últimos años también se ha detectado que las personas con TEA tienen mayor riesgo de desarrollar conductas suicidas que la población general. «Los estudios realizados hasta el momento reflejan cifras alarmantes: el 15% de las personas con TEA ha intentado suicidarse en alguna ocasión y el 37% ha tenido algún tipo de ideación suicida. Estos datos reflejan una importante preocupación de salud pública para nuestro país», afirma la investigadora Montse Fernández Prieto.
En este proyecto se realiza un análisis detallado de los aspectos clínicos y genéticos de un grupo de 800 pacientes entre 12 y 30 años“una gama estratégica que abarca el periodo de mayor vulnerabilidad y la transición a la vida adulta que, en el caso del TEA, constituye una etapa crítica del desarrollo”, explica Fernández Prieto.
El objetivo de este estudio, explica el investigador, es combinar información clínica y genética para comprender mejor los factores que influyen en el riesgo de suicidio en personas con TEA. Esto nos permitirá examinar si existen diferentes perfiles de riesgo entre los participantes y, en el futuro, desarrollar herramientas que ayuden a los profesionales de la salud a evaluar el riesgo.
En esta edición se apoyará a equipos de investigación de 25 centros distribuidos en 12 comunidades autónomas diferentes
Los 21 nuevos proyectos se desarrollarán en los ámbitos de los trasplantes (cinco estudios en total), la salud mental de niños y adolescentes -centrados en la prevención del suicidio- (cuatro proyectos), las enfermedades raras de la infancia (cuatro estudios), los traumatismos graves (cuatro estudios) y la oncología -centrada este año en el cáncer de mama- (tres estudios). Además, se apoyará económicamente un estudio sobre cáncer de mama liderado por especialistas del equipo médico de Adeslas, importante compañía aseguradora de salud perteneciente al grupo Mutua.
Los trabajos fueron seleccionados por el comité científico de la fundación, presidido por el doctor Rafael Matesanz, y del que forman parte los doctores Ana Lluch, Enriqueta Ochoa, Miguel Caínzos, Antonio Torres y Fernando Marco.
El acto estuvo presidido por Ignacio Garralda, presidente del Grupo Mutua y su fundación, quien recordó que la Fundación Mutua Madrileña «mantiene desde hace 23 años su apuesta por la investigación de excelencia, pero también promueve una visión cada vez más global de la salud, en la que la ciencia, la atención médica y la humanización de los cuidados forman parte de una misma realidad». En este sentido, la Fundación Mutua Madrileña puso en marcha en 2023 una línea de humanización de espacios en hospitales públicos de la Comunidad de Madrid a la que ya ha destinado más de un millón de euros.
Durante el acto, la doctora Alba Segarra, del Hospital San Pau de Barcelona, que lidera uno de los proyectos beneficiarios de este año sobre enfermedades pediátricas raras, agradeció la ayuda de los jóvenes investigadores y recordó que «para avanzar y mejorar la vida de las personas hay que investigar».
Telómeros cortos y trasplante de pulmón
Además de RISCATEA, existe otro estudio colaborativo, en el que participarán nueve unidades de trasplante de pulmón de diferentes regiones de España y estará liderado desde el Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid por el Dr. Rodrigo Alonso Moralejo, del Servicio de Neumología. El proyecto analizará el impacto del acortamiento de los telómeros en la evolución del trasplante de pulmón. Los telómeros son los extremos de los cromosomas y su longitud está directamente asociada con el envejecimiento y la muerte celular.
Este es el primer estudio prospectivo diseñado para evaluar la influencia de este acortamiento de los telómeros tanto en el receptor como en el tejido pulmonar donado durante el primer mes del trasplante. «La presencia de acortamiento telomérico puede explicar episodios de mala evolución en el postoperatorio inmediato y en el pronóstico a largo plazo. Este podría ser un elemento más importante que ayude a comprender las particularidades de este trasplante y por qué un subgrupo de pacientes tiene una peor respuesta», explica el Dr. Rodrigo Alonso Moralejo. Además, si tener telómeros cortos es un marcador del pronóstico y del resultado final del trasplante, «esto dará herramientas a los médicos para estar más atentos a una serie de pacientes y ofrecer atención personalizada», concluye el investigador.
En el ámbito de los trasplantes, también se llevarán a cabo otros proyectos para alargar la vida útil del órgano en conservación en frío y mejorar la logística del trasplante de pulmón; la generación de tolerancia inmunológica mediante doble trasplante: renal y hematopoyético; o la generación de piel autóloga programable para la regeneración de heridas.
Cáncer de mama posparto
En oncología, los proyectos de este año se centran en el cáncer de mama. Uno de ellos validará terapias dirigidas contra la proteína AXL en cáncer de mama, identificada como un posible factor de resistencia a tratamientos para el cáncer de mama HER2+ y cuya inhibición farmacológica podría revertir la situación y aumentar la respuesta al tratamiento; mientras que otros dos estudios se centran en mejorar el diagnóstico del cáncer de mama posparto. En concreto, el proyecto HERA, impulsado por el IMIBIC con la aprobación científica del GEICAM, busca desarrollar un test no invasivo capaz de anticipar el riesgo de cáncer de mama pospartode unas gotas de leche materna. Está liderado por el Dr. Juan de la Haba y la Dra. Silvia Guil, del grupo GC06 Nuevas Terapias Contra el Cáncer del IMIBIC, con una red de profesionales del Hospital Reina Sofía, el Hospital San Juan de Dios y la Asociación Almamar de Córdoba. En España, cada año alrededor de 5.000 mujeres son diagnosticadas con este tipo de cáncer de mama posparto. Representa ya el 60% de los cánceres de mama en mujeres menores de 45 años.
En el ámbito de las enfermedades raras, dos de los proyectos utilizan tecnología multiómica para mejorar el diagnóstico. En concreto, en uno de ellos se utilizará una nueva tecnología de secuenciación para analizar el ADN, que permitirá detectar modificaciones genéticas que hasta ahora eran muy difíciles, si no imposibles, de identificar con las técnicas habituales. «Este estudio se centrará en pacientes que padecen enfermedades neuromusculares que aparecieron en la infancia y que aún no han obtenido un diagnóstico genético tras pruebas convencionales realizadas en un entorno sanitario. Además, combinaremos la información obtenida del ADN con el análisis del ARN extraído de la biopsia muscular. Esta integración nos ayudará a identificar con mayor precisión la causa genética de la enfermedad y aumentar las posibilidades de obtener un diagnóstico», subraya la doctora Alba Segarra Casas, investigadora del Instituto de Investigación del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau.
Finalmente, en el campo de la traumatología destaca el estudio OSTEOFRACT-AI, cuyo objetivo es desarrollar y validar una estrategia de Detección temprana de la osteoporosis. y predicción del riesgo de fracturas en adultos mayores, mediante la combinación de inteligencia artificial aplicada a radiografías de tórax de rutina con información clínica, funcional y biomarcadores inflamatorios.
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