un nuevo robo de cable provoca retrasos este domingo en la línea Madrid-Andalucía
Un nuevo robo de cable deja este domingo a cientos de pasajeros afectados por retrasos en la línea de alta velocidad entre Madrid y Andalucía. Adif lo confirma a través de su cuenta oficial en la red social Venta de Inés y Brazatortas, obligando al personal de infraestructura a trabajar contrarreloj para restablecer el servicio.
Este Ese mismo viernes, un robo de cables entre Mora y Orgaz y La Sagra (Toledo) afectó a los sistemas de señalización y provocó retrasos en los trenes de alta velocidad entre Madrid-Toledo y Madrid-Andalucía. Apenas dos días antes, el miércoles 8 de julio, Adif tuvo que denunciar un incidente prácticamente idéntico: otro robo de cable, esta vez entre Ciudad Real y Malagón, en el mismo corredor que conecta la capital con Andalucía. El lugar del robo es el mismo donde se registraron otros robos similares el pasado martes 7 y sábado 4 de julio. Este último provocó retrasos de hasta dos horas en determinados servicios. Así, en total, en los últimos nueve días se han producido cinco robos de cables que han afectado al corredor sur de alta velocidad.
adif Aseguró esta semana que la vigilancia en esta línea se reforzará con patrullas propias -que aumentarán de tres a cinco- y también con efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Pese a ello, resulta difícil justificar que, pese a tratarse de un riesgo perfectamente identificado y recurrente, Adif todavía no disponga de medidas de seguridad y disuasión suficientes para evitar que vuelva a ocurrir una y otra vez, y menos en un intervalo tan corto de días y en el mismo tramo geográfico.
Por su parte, El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible va a hacer una propuesta para endurecer las sanciones por robo de cables y otros elementos de la infraestructura ferroviaria, a través de una reforma del artículo 240 del Código Penal, según fuentes del ministerio que preside Óscar Puente.
La propuesta incorpora una subtipo agravado de robo con fuerza, sancionado con penas de dos a seis años de prisión, cuando el robo de elementos de la infraestructura ferroviaria amenace la circulación o el servicio.
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