De incendios a rescates: los drones irrumpen en emergencias, pero el reto es adiestrar a quien los pilota
En una emergencia, llegar antes puede cambiarlo todo: localizar a una persona a tiempo, detectar un incendio en su fase inicial o enviar un equipo a una zona de riesgo con información precisa en lugar de hacerlo a ciegas. Por eso los drones se han convertido en una herramienta cada vez más valiosa para bomberos, Protección Civil, unidades de salvamento y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad: acceden rápidamente zonas de difícil accesotransmitir imágenes en tiempo realoperan de noche con cámaras térmicas y ya están comenzando a transportar material de emergencia.
La necesidad es real. En 2025, los incendios forestales volvieron a arrasar cientos de miles de hectáreas en España, según avances estadísticos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Y solo el SUMA 112 de la Comunidad de Madrid atendió ese año a 587.091 personas, un 4,3% más que en 2024.
Los drones no sustituyen a estos profesionales: les dan más información, reducen su exposición a riesgos y mejorar su capacidad de toma de decisiones.
En un incendio forestal, el tiempo lo es todo. Antes de que aparezcan las llamas, un dron puede vigilar zonas de riesgo o detectar anomalías térmicas en la vegetación. Durante la emergencia localiza puntos calientes y focos secundarios, sigue la evolución del incendio y accede a zonas donde aún no es seguro enviar un equipo humano, transmitiendo las imágenes en tiempo real al puesto de mando. Una vez controlado el fuego, continúa sobrevolando el terreno para detectar posibles reproducciones.
Ver antes, decidir mejor
La tecnología va más allá de capturar imágenes. Los drones de emergencia incorporan cámaras térmicas, zoom de largo alcance, iluminación, parlantes, sensores especializados y inteligencia artificial capaz de ayudar a localizar personas o identificar riesgos. En operaciones internacionales búsqueda y rescateEsta combinación ya se ha utilizado para localizar a personas desaparecidas por la noche, comunicarse con ellas e iluminar el terreno antes de que llegue el equipo a pie.
El siguiente paso ya está en marcha: drones capaces de transportar desfibriladores, medicamentos, dispositivos de flotación, mantas térmicas o material de primeros auxilios a zonas de difícil acceso, reduciendo el tiempo de respuesta en incendios, rescates en montaña, inundaciones o emergencias marítimas.
El uso profesional de drones sigue creciendo en España. El Agencia Estatal de Seguridad Aérea Cerró 2024 con 119.712 operadores de UAS registrados, un 27% más que el año anterior, con más de 25.000 nuevos registros. En el primer trimestre de 2026, ENAIRE gestionó 2.017 solicitudes de coordinación de operaciones con drones, un 7,9% más que en el mismo periodo de 2025.
Tener un dron no equivale a tener capacidad operativa. Un dispositivo de seguridad o contra incendios forestales puede reunir drones, helicópteros, aviones de extinción de incendios, vehículos terrestres y decenas de profesionales coordinados. Allí no basta con despegar y grabar: hay que planificar la operaciónconocer las limitaciones del espacio aéreoevaluar riesgos, interpretar información de cámaras y sensores, y coordinarse con el resto de medios.
Conducir no es suficiente: por qué es importante la formación
Por eso la formación debe ser progresiva. Las titulaciones A1/A3 y A2 son el punto de partida; Formación como STS o Radio Operador UAS permite operaciones más exigentes y coordinadas. Sobre esa base, el Curso de Piloto de Drones en Emergencias, Seguridad y Salvamento del Campus UAS de Aerocámaras aplica estos conocimientos a situaciones reales -búsqueda de personas, seguimiento de incendios, rescate y apoyo aéreo de dispositivos de seguridad-, con gestión de operaciones, planificación de misiones y seguridad operativa.
«La tecnología avanza muy rápido y cada vez ofrece más posibilidades a los servicios de emergencia y seguridad. Pero tener un dron con una cámara térmica o un sensor avanzado no garantiza por sí solo un funcionamiento eficaz. Hay que saber planificar, interpretar la información, coordinarse con otros medios y tomar decisiones en situaciones en las que muchas veces no hay margen para improvisar», apunta. Francisco Álvarezdirector ejecutivo de Aerocámaras.
Los drones no sustituyen a los bomberos, policías, guardias civiles, sanitarios o equipos de rescate: les dan más capacidad de observación antes de intervenir, reducen su exposición al riesgo y, cada vez más, prestan ayuda antes. La tecnología seguirá avanzando (sensores más precisos, IA más potente, mayor capacidad de carga), pero su verdadero valor dependerá de si esa evolución va acompañada de profesionales capacitados para aprovecharlo.
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