“Con Pogacar, el resto sólo vamos a acabar el Tour lo mejor posible”
Hubo un día, por allá 1983, en el que Eusebio Unzué, como ayudante de José Miguel Echávarri, se fue al Tour con un grupo entusiasta de ciclistas vestidos con el uniforme del Reynolds. Ángel Arroyo hizo segundo por detrás de Laurent Fignon y Pedro Delgado comenzó a poner en pie a un país. Unzué cumple 44 Tours, que no es poco. A los 71 años sigue al frente de la estructura del Movistar. Antes venían a ganar en París, ahora a llevarse una etapa, mientras negocia el futuro del equipo y la incorporación de Paula Blasi a la estructura femenina.
[–>[–>[–>El ciclismo de ahora nada tiene que ver al que existía en 1983 cuando usted debutó como técnico en el Tour.
[–> [–>[–>Ahora parece otro deporte. No tiene nada que ver con el del siglo pasado y la única cosa en común que tiene es el vehículo de trabajo que es la bicicleta, que también ha evolucionado. Y no sólo el cambio se aprecia en cuatro décadas, sino que si vemos el ciclismo de hace diez años tampoco tiene nada que ver con el actual. La llegada de recursos a este deporte ha provocado una revolución. Ha sido una barbaridad, lo que se aprecia en la media que hacen los ciclistas en cada etapa del Tour. Hace 40 años, un día de montaña se acababa a un promedio de 36 o 37 kilómetros por hora y hoy los corredores terminan a 43 por hora. No se agota el campo de la evolución; en los entrenamientos, los equipamientos de la bicicleta, ruedas, neumáticos y aerodinámica, el trabajo en los túneles del viento, casi como si fuésemos sobre coches de Fórmula Uno o MotosGP. Los patrocinadores técnicos cada vez se implican más. Nada tiene que ver con el pasado.
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Ahora vemos la famosa ‘Espada’ de Induráin con la que disputaba las contrarrelojes y parece una antigüedad.
[–>[–>[–>En su momento, ‘La Espada’ de Induráin pudo ser hasta una bicicleta galáctica, pero es incomparable a las bicis de la actualidad. Pero, tampoco tengo dudas; grandes estrellas del pasado como Induráin se adaptarían y estarían ahora entre los mejores. Cada cual corrió el Tour con los mejores medios que tenía en su época.
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El equipo Movistar en el podio de salida en Pau. / MOVISTAR TEAM
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Sin embargo, pese a disponer de todos estos avances, vienes al Tour y te encuentras con Pogacar.
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[–>Lo que ocurre es que aparte de la superioridad manifiesta, Pogacar dispone, además, del mejor equipo, con todos estos avances que comentamos. Tiene a un bloque que le evita tener que pelear de tú a tú con los principales rivales. Ellos controlan el Tour y neutralizan a todos los contrincantes con lo que Pogacar se encuentra con una carretera abierta para ofrecer las exhibiciones que realiza y ratificar su dominio absoluto.
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Hubo una época en la que el Movistar, con su actual denominación o las pasadas (Reynolds, Banesto, Illes Balears, Caisse d’Epargne), venía a ganar el Tour.
[–>[–>[–>El Tour siempre ha sido la carrera que ha marcado la naturaleza de este equipo desde que empezamos en 1983 y llegamos en segunda posición a París con Ángel Arroyo. Siempre teníamos a un líder pensando en las grandes vueltas y las carreras de una semana. Hasta luchamos por ganar clásicas con un corredor de gran versatilidad como era Alejandro Valverde. Ahora, a nosotros, nos ocurre lo mismo que a casi todos los que corremos el Tour. Vamos con el líder de turno a tratar de acabar lo mejor posible. Luchar por la victoria es imposible no sólo con Pogacar sino también con Vingegaard. Entre los dos están ganando todas las carreras desde hace cinco años. Encima, nosotros hemos tenido la mala suerte de que caídas o salud no han respetado a nuestros líderes esta temporada.
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Movistar, en el pelotón del Tour. / MOVISTAR TEAM
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Queda más de medio Tour. ¿Qué puede hacer el Movistar hasta París?
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Vinimos al Tour con la intención de que nuestro líder belga, Cian Uijtdebroeks, luchase por un buen puesto en la general. Llegó a Barcelona tras superar una gripe, pero pilló una gastroenteritis y tuvo que abandonar. Ahora, estamos supeditados al objetivo de conquistar una etapa. Y no cabe la desmoralización. Si quitamos las etapas que acaban al esprint o las que son para los líderes de la general, nos quedan las pocas oportunidades que dan los días para escapadas. Y es lo que estamos haciendo desde Barcelona. Colocamos a corredores en las fugas y a ver si hay la suerte de alcanzar este triunfo. El ciclismo no son matemáticas y muchas veces hay que improvisar sobre el terreno.
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Pero, claro, luego ocurre lo que pasó el domingo. Se cuela Pablo Castrillo en la fuga buena y ahí está Van der Poel.
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La victoria de Van der Poel se convirtió en una recompensa para el ciclismo porque fue espectacular. El nivel del Tour es tan alto que, si quitas a Pogacar y Vingegaard, luego te encuentras con una calidad enorme de corredores que tienen el mismo objetivo que nosotros; ganar una etapa.
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El Tour y los girasoles. / MOVISTAR TEAM
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Mientras tanto, Telefónica les ha pedido que busquen a un segundo patrocinador.
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– Somos conscientes que estamos en una gran empresa por lo que estamos agradecidos a Telefónica. Tenemos contrato hasta finales de 2029 pero trabajamos para encontrar a un segundo patrocinador y a un interesado, según nos han pedido también, que si quiere quedarse con todo el equipo ellos se echarían a un lado. En esta dinámica también están otras escuadras.
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¿Ha fichado a Paula Blasi para la próxima temporada?
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No tengo ni puñetera idea.
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Venga no me engañe.
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Blasi es el objetivo de muchos equipos porque su progresión es espectacular y hay negociaciones porque nuestro deseo sería contar con ella.
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