podría eliminar la mitad de sus modelos para centrarse en eléctricos rentables sobre la MEB Entry, y España decide el futuro
Volkswagen reducirá su gama de modelos en un 50% para 2030 y reducirá la complejidad de su oferta en un 75%, según un plan aprobado por el consejo de supervisión del grupo a principios de julio. La decisión, que pretende recuperar unos márgenes por vehículo que se desplomaron hasta el 2% en 2025 frente al 6,2% en 2022, tiene una interpretación directa para España: la continuidad de Martorell y Landabén Depende de la asignación de plataformas eléctricas rentables, especialmente la segunda generación de arquitectura modular.
El plan articula doce medidas de choque que incluyen un recorte de la producción anual, que se convertirá en nueve millones de unidadesy la eliminación de alrededor de 50.000 puestos de trabajo en todo el mundo, 19.000 de ellos a finales de 2026. La planta de Dresde ya cerró a finales de 2025, y la hoja de ruta no descarta nuevos cierres si las fábricas no alcanzan los objetivos de rentabilidad.
El papel de la plataforma MEB Entry en Martorell
La planta de Barcelona recibió una bombona de oxígeno con la dotación de la plataforma inserción MEBla arquitectura diseñada para coches eléctricos pequeños y económicos. El Volkswagen ID.Polo y el CUPRAdos modelos que deberían democratizar la movilidad eléctrica a partir de 2027. La adaptación implicó importantes inversiones, como una prensa de última generación capaz de imprimir hasta cuatro millones de partes del cuerpo al año.
El MEB Entry supone un equilibrio técnico: baterías de entre 45 y 58 kWh, autonomía en torno a los 300-400 km WLTP y arquitectura de 400V con cargas en corriente continua que se quedan en torno a los 120 kW. No son cifras récord, pero sirven para ajustar el precio de venta a aproximadamente 25.000 euros antes de las ayudasla frontera psicológica que separa el coche eléctrico del nicho de mercado.
La vitalidad industrial de Martorell pasa por demostrar que el pequeño coche eléctrico puede ser rentable desde el primer año de producción.
Las claves técnicas
- ¿Qué es la entrada MEB? Versión reducida de la plataforma MEB del Grupo Volkswagen, optimizada para vehículos comerciales urbanos y eléctricos de menos de 4,20 metros.
- ¿Qué problema resuelve? Reduce el coste por batería al compartir componentes entre las marcas del grupo (VW, CUPRA y, posteriormente, Skoda), lo que permite colocar un vehículo eléctrico asequible en la línea de producción que antes ocupaban SEAT Ibiza y Arona.
- Dónde y cuándo llega: Los primeros modelos, ID.Polo y CUPRA Raval, se producen en Martorell y se espera su comercialización a mediados de 2027, según fuentes cercanas a la dirección aún no confirmadas oficialmente.
La segunda plataforma, en un limbo preocupante
El verdadero problema para Martorell no está en la entrada al MEB, ya asegurada, sino en la segunda plataforma eléctrica que el grupo ha prometido para vehículos de mayor tamaño y que, según los planes iniciales, debería llegar entre 2028 y 2030. Esta arquitectura sustituiría a los modelos de combustión que ocupan actualmente las líneas 2 y 3 de la planta: el CUPRA León, el Formentor, el SEAT Ibiza y el Arona.
Fuentes internas consultadas por el medio que facilitó la información -y que prefieren mantener el anonimato- advierten de que la cesión no es una prioridad. “No aprobarás nuevos modelos hasta que veas cómo funcionan los actuales”, resume. Con la orientación de invertir sólo en los segmentos más rentables, la segunda ola eléctrica de Martorell se sitúa en un campo fuertemente influenciado por los resultados comerciales del coche pequeño.
Lo que está en juego para el piloto español
Si no llegara la segunda plataforma, Martorell iría perdiendo progresivamente los modelos térmicos sin un recambio eléctrico equivalente. Para el comprador español, esto supondría menos opciones asequibles con etiqueta Cero y un posible aumento indirecto del precio de los CUPRA compactos, que se producirían en otras fábricas europeas con costes laborales más elevados.
La reestructuración que ya ha digerido juega a favor de la fábrica catalana: los recortes de plantilla y la flexibilidad negociada en los últimos acuerdos la convierten en una de las más competitivas del grupo, por delante de muchas alemanas. En 2025 Martorell produjo aprox. 470.000 unidadesuna cifra que se acerca a su récord histórico y que se repetirá en 2026. Este comportamiento es el mejor argumento para aspirar a nuevas inversiones.
Landaben, en Navarra, también ha hecho los deberes. La planta comenzará a producir vehículos eléctricos este año Skoda Epiq y Volkswagen ID.Crosslo que garantiza la carga de trabajo y amortigua la transformación de sus líneas. La diferencia es que Navarra inicia ahora su ciclo eléctrico, mientras que Martorell debe asegurar la continuidad una vez se acabe el empujón inicial de la Entrada MEB.
La hoja de ruta hasta 2030 se escribirá, en gran medida, en los balances trimestrales de rentabilidad por vehículo. Si el ID.Polo y el CUPRA Raval demuestran que se puede ganar dinero con un coche eléctrico de 25.000 euros, las posibilidades de que la segunda plataforma llegue a Barcelona aumentarán. De lo contrario, la poda de modelos anunciada por Volkswagen podría dejar profundas cicatrices en el mapa industrial español.
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