La cuestión no es si la Inteligencia Artificial pervierte el lenguaje, sino si tenemos la capacidad crítica para interpretar y evaluar los textos que produce
Covadonga Arroyo García es profesora del Departamento de Filología Inglesa, Francesa y Alemana de la Universidad de Oviedo y forma parte del grupo de investigación de Didáctiva de las Lenguas, Interculturalidad y Multilingüismo en Educación (DIME). Es doctora en Lenguas Inglesas por la Universidad de Oviedo con la tesis «El lenguaje inclusivo como contenido transversal en el aula de español» planteándolo como una herramienta que promueve la igualdad y la conciencia crítica del alumnado. Sobre este asunto compartió sus reflexiones en el marco de seminario celebrado desde el Programa de Género y Diversidad. Allí abordó una ponencia sobre la Inteligencia Artificial y la educación lingüística y los sesgos de género vinculados a la IA.
[–>[–>[–>-¿Hasta qué punto la inteligencia artificial puede llegar a pervertir el lenguaje?
[–> [–>[–>-Las aplicaciones de inteligencia artificial generan textos que a menudo resultan repetitivos, con expresiones muy elaboradas que pueden sonar artificiales e incluso vacías de contenido. En mi opinión, el problema aparece cuando estos textos se utilizan sin analizar su forma y significado. En esos casos, se corre el riesgo de asumir como válido un discurso que “suena bien”, pero que no siempre transmite un mensaje claro o relevante. La cuestión no es si la IA pervierte el lenguaje, sino si tenemos la capacidad crítica para interpretar y evaluar los textos que produce.
[–>[–>[–>
-Los patrones lingüísticos predeterminados en los textos generados por IA suscitan inquietudes sobre la autenticidad, la repetición y la creciente necesidad de intervención de expertos por parte de usuarios cualificados. ¿hasta qué punto podemos asistir a cierta deformación del lenguaje?
[–>[–>[–>-Más que una deformación del lenguaje en sí, me preocupa una posible dependencia en el uso de la IA para redactar textos. Como decía, si utilizamos los textos generados por IA sin conciencia crítica, existe el riesgo de que perdamos nuestra capacidad de redacción. Esta cuestión resulta especialmente preocupante entre las generaciones más jóvenes, que han empezado sus estudios ya con acceso a estas aplicaciones. Creo que la IA puede ser una herramienta útil de apoyo, pero no debería sustituir la redacción propia. De lo contrario, podríamos asistir a una pérdida de autenticidad en los discursos y a una cierta estandarización de la forma de escribir, donde todo suena correcto, pero cada vez menos personal.
[–>[–>[–>
-Desde el lanzamiento de ChatGpt que ayuda a hacer todo ‘más rápido’, ¿hasta qué punto nos hemos olvidado de la corrección lingüística?
[–>[–>
[–>-Nos hemos olvidado de la corrección lingüística cuando no revisamos las respuestas producidas por la IA y simplemente copiamos y pegamos. Creo que esto es un problema, porque la IA nos agiliza el trabajo, pero siempre es necesario el componente humano.
[–>[–>[–>
-Si los estudiantes no encuentran nuevas palabras que puedan enriquecer su vocabulario en los contextos donde hacen uso de la IA, ¿corre peligro de un empobrecimiento del lenguaje en las nuevas generaciones?
[–>[–>[–>-La IA proporciona una serie de palabras que en ocasiones se alejan del vocabulario habitual del alumnado e incorpora dichas expresiones sin cuestionar su significado o contexto de uso. De nuevo, lo importante es fomentar una actitud crítica que le permita al alumnado interpretar y contextualizar lo que lee y produce.
[–>[–>[–>
-¿Qué tipo de ambigüedades y malentendidos acompañan a esta etapa donde la Inteligencia Artificial se impone al lenguaje natural?
[–>[–>[–>
-Uno de los principales problemas es la aparente coherencia de los textos generados por IA. Estos textos pueden ser gramaticalmente correctos, pero pueden resultar repetitivos o conceptualmente débiles. Esto genera una ilusión de calidad, pero la realidad es que pueden no transmitir un mensaje significativo.
[–>[–>[–>
-¿Se ha atendido la demanda de avanzar hacia un lenguaje inclusivo?
[–>[–>[–>
-Diría que el camino es positivo a nivel institucional. Organizaciones internacionales como la ONU o el Consejo de Europa instan a utilizar un lenguaje inclusivo y elaboran guías de uso. Lo mismo ocurre en instituciones a nivel nacional, universidades e incluso revistas académicas, las cuales plantean sus propias propuestas. En la educación creo que existe una mayor concienciación y el vocabulario está cambiando hacia términos más inclusivos, como alumnado o profesorado.
[–>[–>[–>
-¿Se ha llegado a un lenguaje sin sesgos ni discriminaciones en la esfera pública?
[–>[–>[–>
-Aunque hay un mayor apoyo institucional, no diría todavía que exista un lenguaje libre de sesgos y discriminaciones. El lenguaje sigue conteniendo sesgos en su forma y expresión. Muchos de estos sesgos nos pasan inadvertidos porque no hay suficiente concienciación y, además, al tratarse de un tema polémico, muchas personas directamente se oponen a modificar su lenguaje. En mi opinión, lo que hay es desconocimiento y mucha reticencia a entender realidades distintas a las propias. La realidad es que la sociedad está cambiando y el lenguaje poco a poco empieza a reflejar estos cambios.
[–>[–>[–>
-Vargas Llosa aseguró que “el lenguaje es algo que nace naturalmente y sobre eso se establecen ciertas reglas. Nosotros tenemos en el español clarísimamente un masculino inclusivo”. ¿Coincide?
[–>[–>[–>
-Mientras haya personas o colectivos que no se sientan identificados con un masculino genérico, el masculino genérico no podrá ser inclusivo. No se trata de una cuestión gramatical, sino de identificación y representación.
[–>[–>[–>
-¿Hay interés en las profesiones humanistas por la lingüística computacional?
[–>[–>[–>
-Sin duda. La inteligencia artificial ha irrumpido en todas las áreas de conocimiento y las humanidades no son una excepción. Yo lo abordo desde la enseñanza de lenguas, pero la lingüística computacional constituye otra rama dentro de este ámbito. La IA plantea retos, pero también ofrece oportunidades que debemos explorar sin perder de vista el componente humano que caracteriza a las disciplinas humanísticas.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí