Red Eléctrica obliga a la industria a desconectarse de la red por la ola de calor y la falta de generación eólica
Ante el riesgo de un desajuste entre oferta y demanda, Red Eléctrica Española (REE) se vio obligada este miércoles por la noche, en las horas de mayor consumo, a recurrir a sus mecanismos de emergencia.
En concreto, pidió a la gran industria cubierta por SRAD (Servicio de respuesta a la demanda activa) reducir drásticamente su consumo para garantizar la estabilidad del suministro en todo el país.
Para ello, el operador del sistema solicitó dos activaciones parciales en el momento más crítico del día, entre las 9 y las 11 de la nochecoincidiendo con el colapso de la producción solar fotovoltaica y el pico de demanda diaria.
«Uno fue sobre las 21.30 y hasta las 23.00 y otro sobre las 22.00 hasta medianoche», confirma a EL ESPAÑOL-Invertia. Jesús José Fernández García.Gerente de Producto Energético Axpo Iberia.
El pico de las nueve de la noche
¿Por qué en ese momento? Sobre las nueve de la noche se produce el momento de transición más delicado para el sistema: la energía solar deja de producir repentinamente, la energía eólica, con la ola de calor, no sopla con suficiente fuerza y la demanda de los hogares está en su punto más alto debido a la climatización y la llegada de la noche.
El Servicio Activo de Respuesta a la Demanda (SRAD) es un mecanismo regulado que sustituyó a la antigua «interruptibilidad». Funciona como una especie de «central eléctrica virtual», cuando Red Eléctrica detecta que no hay suficiente generación disponible (por falta de viento, agua o averías), emite una orden de reducción.
Las industrias ganadoras de la subasta del pasado diciembre participan en este servicio (como las siderúrgicas, cementeras o químicas) y deben detener voluntariamente sus procesos productivos de alto consumo.
A cambio de esta flexibilidad y de «apagar motores» temporalmente, estas empresas reciben una compensación económica regulada.
De esta forma, en lugar de aumentar la producción eléctrica (que en aquel momento era inviable por la falta de recursos renovables y la limitación de otras tecnologías), se reduce la demanda de forma controlada para evitar apagones no deseados (apagones).
Extremos climáticos
Este episodio vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la gestionabilidad del sistema eléctrico.
Aunque España cuenta con una de las infraestructuras renovables más potentes de Europa, la dependencia de la climatología (sol y viento) todavía requiere mantener fuertes tecnologías de respaldo.
O, como en este caso, recurrir a flexibilidad de la demanda industrial para evitar situaciones de vulnerabilidad durante las olas de calor extremo, que son cada vez más frecuentes y prolongadas.
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