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chasis 6366, uno de los 125 primeros, a subasta en Bring a Trailer

chasis 6366, uno de los 125 primeros, a subasta en Bring a Trailer
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  • Publishedjulio 17, 2026



La sombra del Miura era alargada y a menudo oscurecía la trayectoria de los demás grandes turismos de Sant’Agata Bolognese. El Lamborghini Islero, presentado en el Salón del Automóvil de Ginebra de 1968, es uno de esos modelos que el tiempo y el coleccionismo han salvado del olvido. Ahora, uno de los 125 ejemplares de la primera serie, el chasis 6366, está a subasta en Bring a Trailer, ofreciendo la rara oportunidad de acceder a un auténtico V12 italiano.

Las claves de esta historia

  • Lo más importante: Se subasta uno de los últimos 125 Isleros de primera serie, con chasis 6366, carrocería Bertone terminada por Marazzi y mecánica V12 de 320 CV.
  • No te lo puedes perder: Este ejemplar incorpora las ópticas delanteras del posterior Islero S, lo que lo convierte en un interesante híbrido de transición.
  • Cifras y cotización: Equipado con seis carburadores Weber 40 DCOE, suspensión independiente con resortes helicoidales y ruedas de magnesio Campagnolo. Apenas 80.000 kilómetros documentados.

Un toro bravo con etiqueta de gran turismo

El Islero, cuyo nombre hace referencia al toro de lidia que provocó la muerte de Manolete, se lanzó en 1968 como sustituto del 400 GT y como respuesta de Lamborghini a la petición de un gran turismo más refinado que el Espada. Montaba un chasis tubular con una distancia entre ejes de 2.550 mm, acortada respecto a la del 400 GT. El mismo motor V12 de 3,9 litros que equipaba el Miura, pero en configuración delantera longitudinal, acoplado a una caja de cambios manual sincronizada de cinco velocidades construida en la propia fábrica.

La producción se dividió en dos series: el primer 125 Islero, producido entre 1968 y 1969, y el 100 Islero S que siguió hasta 1969, con mejoras mecánicas y estéticas. Sin embargo, Los últimos ejemplares de la primera tanda ya incorporaban de fábrica soluciones específicas para el Scomo las señales de giro redondas a los lados y las luces antiniebla delanteras debajo de la parrilla son características que luce este chasis 6366. La carrocería, diseñada por Bertone y ensamblada por Carrozzeria Marazzi, refleja un diseño sobrio pero sensacional, alejado de las líneas afiladas del Espada y de la espectacularidad del Miura. No en vano Ferruccio Lamborghini utilizó un Islero como vehículo personal, detalle que confiere al modelo un pedigrí especial.

Chasis 6366: historia, mecánica y documentación

Según la documentación adjunta al lote, Este Islero se entregó nuevo en Suiza y posteriormente se importó a EE. UU. donde estuvo muchos años en manos de un único propietario en Maryland. Una restauración (o reacondicionamiento) hace unos cinco años precedió a su adquisición por parte del vendedor actual en 2024. Hoy en día, el coche tiene un acabado en un elegante azul oscuro y conserva el interior de cuero negro con asientos 2+2, volante de madera y controles originales.

El estado mecánico parece coherente con el kilometraje (80.000 kilómetros en el cuentakilómetros del Jaeger) y la reciente actualización. El motor, un V12 de 60 grados con bloque y culatas de aluminio, doble árbol de levas en cabeza por bancada y seis carburadores Weber 40 DCOE, produce 320 caballos de fuerza a 6.500 rpm. La transmisión, manual de cinco velocidades, envía potencia al eje trasero. La suspensión es independiente en las cuatro ruedas, con brazos transversales superpuestos, amortiguadores helicoidales y barras estabilizadoras. Los frenos son de disco en las cuatro ruedas con servofrenos. Las llantas de magnesio Campagnolo, idénticas a las del Miura, calzan neumáticos Michelin XWX 215/70VR15, de reciente instalación. Además, el sistema de escape ANSA y la antena en la aleta completan el conjunto.

El Islero es un Miura para aquellos que prefieren viajar sin que les señalen, pero seguir escuchando la misma sinfonía mecánica.

Análisis de mercado: ¿un Islero para el coleccionista o para el automovilista?

El Islero era, hasta hace poco, el grande olvidado de la gama Lamborghini de los años sesenta. A medio camino entre la practicidad de un GT y la exquisita mecánica de un superdeportivo, no gozaba del aura que hoy tienen sus hermanos más famosos. Sin embargo, la rareza (225 unidades en total, contando ambas series) y la pureza de su V12 atmosférico han comenzado a atraer a un tipo de coleccionista que valora la discreción y la rareza por encima del nombre.

Con una producción de sólo 225 unidades en total, la rareza del Islero es evidente; Con un V12 de aspiración natural, esa es su magia.

En subastas recientes, los Islero S bien conservados han oscilado entre 250.000 y 350.000 dólares, y ejemplos particularmente originales superan ese rango. Las primeras series, debido a su menor producción y posición pionera, suelen tener un precio ligeramente superior, y este chasis 6366 añade el aliciente de ser uno de los últimos con características S, una transición que los expertos agradecen. Sin embargo, el hecho de que la subasta se realice en Bring a Trailer, una plataforma que tiende a fijar precios de mercado más ajustados que las grandes casas de subastas, sugiere que el martillo puede caer en el extremo inferior del rango, especialmente si la subasta se realiza sin reserva. El vendedor es un concesionario, lo que elimina el componente emocional de un individuo pero también puede indicar que el automóvil necesita poco uso inmediato.

En cualquier caso, vale la pena prestar atención a los detalles: la restauración descrita como «hace unos cinco años» no está documentada con facturas completas, y la mención de «restauración» podría implicar desde una revisión mecánica hasta una restauración parcial. El título Montana, común en vehículos de colección en Estados Unidos, puede generar dudas entre los compradores internacionales. Con todo, la rareza del conjunto y la oportunidad de adquirir un Lamborghini V12 de la era Ferruccio sin tener que hipotecar una colección hacen de este Islero una propuesta atractiva.

En un mercado donde los valores de los clásicos italianos siguen siendo revalorizados, este Islero representa una entrada a un mundo de sonido, historia y diseño que pocos modelos de su época pueden ofrecer. Con una producción que apenas supera las doscientas unidades, cada ejemplar es una rareza. El chasis 6366, con su combinación de especificaciones híbridas, atraerá todas las miradas cuando se active la licitación.



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