Seguros paramétricos, así es la respuesta instantánea a los estragos del cambio climático
Las catástrofes climáticas ya no son una amenaza lejana sino que han pasado a formar parte de la gestión diaria de empresas, aseguradoras y administraciones. Este julio, el incendio de Los Gallardos, en Almería, volvió a recordar aquella exhibición tras dejar 13 víctimas mortales y unas 7. … 000 hectáreas arrasadas, según los datos facilitados para este informe. En Europa, la Autoridad Europea de Seguros y Pensiones de Jubilación, EIOPA, ha advertido este año que las pérdidas por inundaciones, sequías, tormentas, incendios y olas de calor están aumentando en frecuencia, gravedad e imprevisibilidad. La pregunta es cómo tener dinero cuando el impacto paraliza una actividad y la reparación aún está por medirse.
El seguro paramétrico responde a esta urgencia con una lógica diferente a la póliza tradicional. No compensan en función del daño realmente sufrido, explica Carlos Martín, socio responsable del sector asegurador de EY, sino que activan un pago cuando se cumple un parámetro objetivo definido de antemano. El contrato establece el riesgo cubierto, el indicador que activa la cobertura, la fuente de información que lo mide y la compensación asociada. Cuando el parámetro alcanza el umbral acordado, el desembolso se ejecuta sin peritajes ni procesos de valoración complejos.
Esperanzas de heredar
La demanda de seguros paramétricos está creciendo con fuerza y seguirá haciéndolo en los próximos años, afirma Jaime Pfitz, solución alternativa de riesgos de Marsh España. Impulsa la mayor frecuencia de eventos climáticos adversos o catastróficos y también considera que estas coberturas permiten liquidez inmediata en días o semanas al apoyarse en estructuras de pago preacordadas. La evolución tecnológica y el mayor acceso a datos históricos han favorecido su crecimiento. En Marsh, los principales sectores son la energía, especialmente las energías renovables, los hoteles, la manufactura y la agricultura.
Este progreso todavía se basa en conocimientos desiguales. Él I Estudio sobre seguros paramétricos en España, publicado por Aon en 2024, recordemos que gobiernos, organizaciones sin ánimo de lucro y empresas privadas llevan décadas utilizando estas soluciones para recuperarse rápidamente de las pérdidas económicas provocadas por el clima y los desastres naturales. En Europa, sin embargo, siguen siendo desconocidos y su tratamiento como seguro genera incertidumbres. El informe los presenta como complemento al modelo convencional, salvo cuando falta cobertura o capacidad, y los sitúa allí donde los daños económicos quedan sin cubrir.
En España y EMEA, la demanda está creciendo desde un mercado con una larga trayectoria, según Ana Matarranz, directora general de Gallagher en España. El cambio climático, señala, está acelerando nuevos riesgos y obligando a las empresas e instituciones a repensar la forma en que gestionan el riesgo y la resiliencia de sus organizaciones. La DANA que afectó a la Comunidad Valenciana mostró el impacto económico y operativo de estos episodios. Para Matarranz, esta conversación debe entrar en la agenda de los consejos de administración y la alta dirección, como parte de la estrategia empresarial y no sólo como una herramienta de transferencia de riesgos.
La brecha en la protección de los seguros revela el alcance europeo del problema. En un discurso pronunciado en abril, Petra Hielkema, presidenta de EIOPA, lo situó entre los grandes retos ante los riesgos climáticos. Según datos citados por el supervisor, sólo alrededor del 25% de las pérdidas por catástrofes naturales en la UE han estado aseguradas en las últimas décadas. El Eurobarómetro de 2025 mencionado por EIOPA degrada aún más la fotografía nacional, con solo el 17% de los encuestados cubiertos por daños a la propiedad causados por desastres naturales.
Desde Aon España, Paula Romero, directora de soluciones alternativas de transferencia de riesgos, observa una evolución muy positiva desde 2024. Los clientes son cada vez más conscientes de su exposición a los riesgos climáticos y naturales, mientras el mercado asegurador invierte en la tecnología necesaria para suscribirlos. El producto ha encontrado espacio donde el mercado tradicional se ha reducido y encarecido su oferta, o donde ha necesitado complementarse para cubrir otras pérdidas y riesgos financieros que quedaban fuera. Romero, cuyo grupo actúa como corredor de seguros, alega indemnizaciones en plazos inferiores a un mes para mitigar caídas de ventas, sobrecostos, sanciones o deducibles.
El desafío es que la compensación sea rápida, comprensible y adecuada al daño sufrido, dice Luisa Fernanda Rodríguez, vicedecana de la facultad de negocios y tecnología de la UAX. La compensación se activa cuando un indicador supera un umbral, pero surgen dificultades si este indicador no refleja con precisión las pérdidas del asegurado. Para extender estos productos, Rodríguez exige datos fiables, modelos territoriales, contratos transparentes, primas asequibles y criterios homogéneos que aporten seguridad y confianza. En España, añade, deben entenderse como un complemento al sistema actual y no como un sustituto del Consorcio de Compensación de Seguros o de Agroseguro.
Riesgo de base
Esta brecha entre el índice y la pérdida real se llama riesgo de base. Para Javier Olaso, socio responsable de seguros de KPMG en España, es el factor económico más relevante para que la paramétrica sea rentable y escalable. Puede ocurrir que el asegurado sufra una pérdida y no cobre porque no se ha activado el parámetro, o que cobre sin pérdida equivalente. Reducir este desequilibrio requiere datos confiables, series históricas suficientes, fuentes independientes y modelos capaces de traducir un evento climático en un impacto financiero estimado.
La IA puede reducir esa brecha, según Enrique Moreno, socio responsable de seguros de NTT DATA. Su lectura es que ayuda a superar el freno histórico del riesgo de base, que ha limitado la confianza y la adopción masiva de estas soluciones. La mejora vendría de la combinación de datos meteorológicos, satelitales y de otro tipo para modelar mejor el riesgo, definir parámetros más precisos y verificar eventos asegurados. Moreno también lo vincula a la confianza y la eficiencia, y cree que puede impulsar la adopción de este seguro.
El aumento de los fenómenos meteorológicos extremos en España y Europa muestra las limitaciones de los seguros de indemnización tradicionales, considera Jesús Pérez, profesor experto en el sector asegurador del IEB. El ajuste de los paramétricos presenta fricciones con la Ley 50/1980 sobre Contrato de Seguro, según su análisis. El pago automático, al no requerir una valoración material del daño, puede entrar en conflicto con el principio de indemnización y diluir la línea con derivados financieros. Pérez defiende una reforma regulatoria que delimite el riesgo subyacente y garantice seguridad jurídica, especialmente a pymes y agricultores ante los índices de datos.
Para Massimo Cermelli, profesor de economía de Deusto Business School, la paramétrica es una herramienta valiosa, aunque no infalible, para mitigar los riesgos climáticos. Su punto fuerte reside en la agilidad, la reducción de los gastos de peritaje y la posibilidad de cubrir pérdidas difíciles de cuantificar. Su límite vuelve a ser que el indicador no representa adecuadamente el daño sufrido. La implementación en España, señala, requiere datos climáticos precisos y detallados, índices transparentes, contratos claros, supervisión regulatoria y colaboración público-privada.
Oportunidades de escaneo
Los seguros paramétricos todavía están en fase de crecimiento, pero están ganando peso rápidamente, especialmente para riesgos climáticos, según Mapfre. La compañía vincula este progreso al aumento de eventos climáticos extremos, la disponibilidad de datos más precisos y el desarrollo de capacidades como la IA y el análisis predictivo. También recuerda que en el último trimestre de 2025 se incorporó como accionista al consorcio Blue Marble y que se encuentra evaluando oportunidades en varios países de América Latina, con iniciativas en la fase inicial enfocadas en construir la propuesta de valor, analizar los riesgos a cubrir y definir la solución comercial, técnica y operativa.
Esta apuesta aparece vinculada, en un texto publicado por Mapfre en su web en marzo, a escenarios de alta vulnerabilidad y baja penetración de los seguros. La firma cita el uso de datos satelitales, inteligencia artificial y modelos híbridos que combinan seguros tradicionales con capas paramétricas. En este texto, la paramétrica se perfila como una herramienta cada vez más relevante para complementar los seguros tradicionales y ampliar el acceso a la protección, con pagos rápidos y automatizados que no requieren la activación de peritajes presenciales.
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