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motor atmosférico de 10.000 rpm y 330 CV

motor atmosférico de 10.000 rpm y 330 CV
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  • Publishedjulio 21, 2026



Olvídate de la electrificación, los sensores de ángulo muerto y los modos de conducción con nombres tormentosos. Boreham Motorworks ha decidido que en 2026 todavía hay espacio para un coche analógico, ligero, con un motor atmosférico capaz de funcionar a 10.000 revoluciones por minuto. El resultado es una reimpresión del Ford Escort Mk1 Con licencia oficial de Blue Oval, limitada a 150 unidades y con un precio que ronda 414.000€ una vez aplicados los impuestos.

Las cifras son asombrosas, pero el concepto fascina desde el primer vistazo: 895 kilos de peso, una carrocería que combina acero y fibra de carbono para mejorar la rigidez torsional en un 50% respecto al Escort original, y un nuevo motor llamado TEN-K que ofrece 330 CV. Según la documentación oficial facilitada por la empresa, el propulsor pesa poco 85kg y renuncia a cualquier filtro electrónico: sin control de tracción, sin mapeo de potencia seleccionable. Sólo un acelerador, una caja de cambios manual y un diferencial mecánico de deslizamiento limitado.

El retorno más puro: 895 kg y un motor de 10.000 rpm

Boreham Motorworks no quiso hacer una réplica nostálgica. Empezamos desde cero para construir un chasis específico, una suspensión rediseñada y una distancia entre ejes 30 milímetros más larga que evoca al Alan Mann Racing Escort de 1968. La fórmula recuerda a algunos restomods de alta gama, con la diferencia de que aquí todo está homologado como vehículo nuevo y cuenta con la bendición de Ford.

El motor TEN-K es el buque insignia del proyecto. Cuerpos de mariposa individuales, carcasa de admisión de fibra de carbono y embrague de doble disco que transmite la potencia a las ruedas traseras sin intermediarios electrónicos. Para aquellos que prefieren una experiencia menos radical, estará disponible la variante Twin Cam 185 CV con velocidad máxima de 8.500 rpmInspirado en el Escort RS original. Ambas opciones comparten la misma filosofía: ligereza, tacto directo y ausencia de artificios.

Construir un coche nuevo con alma de los años setenta y un motor que ruge a diez mil rpm es una declaración de principios en la era de la electrificación.

Precio y exclusividad: más de 400.000 euros que lo mantienen fuera de la carretera

Aquí es donde la historia se separa del motor común. Después de impuestos, la nueva Escort empieza desde aquí 295.000 libras esterlinasque equivale aproximadamente 345.000€ cambiar. Con los impuestos del Reino Unido, la factura final supera 354.000 libras esterlinasacerca de 414.000€. Una cifra que le sitúa fuera del alcance de quienes soñaban con emular a Roger Clark en una franja de terreno, y le relega inevitablemente a colecciones y circuitos privados.

Sólo producción 150 unidades Eso tampoco ayuda. En países como España, donde el Escort ha sido un éxito de ventas a lo largo de varias generaciones, el interés por este icono sigue vivo, pero la combinación de precio y escasez lo convierte más en una pieza de museo que en un vehículo utilitario renovado. Los costes de homologación y los impuestos de matriculación cuando se trasladan a Europa continental pueden suponer varios miles de euros adicionales.

Lo que dice este Escort 2026 sobre la industria automotriz

La apuesta de Boreham Motorworks llega en un momento en el que la mayoría de fabricantes están centrando sus inversiones en los coches eléctricos. Sin embargo, proyectos como éste demuestran que todavía existe un nicho de mercado dispuesto a pagar sumas astronómicas por un deportivo ligero con motor atmosférico. No se trata de una tendencia de masas, sino más bien de una válvula de alivio para los entusiastas de los coches analógicos.

En términos europeos, el Escort 2026 representa una rareza. Comparado con el Renault 5 eléctrico o los vehículos comerciales modernos que adoptan la electrificación, aquí el único enchufe que encontrará el conductor es el de la lámpara del taller. La decisión de homologar el coche como nuevo, en lugar de como una transformación de un coche clásico existente, le confiere una seguridad jurídica inusual en este tipo de producción, sin reducir por ello su precio astronómico.

Para el aficionado español la noticia es más un sueño que una realidad práctica. Es difícil imaginar a uno de estos Escort cruzando la A-6 un domingo por la mañana, pero la mera existencia del proyecto justifica una forma de entender el motor que no quiere desaparecer: la del tacto directo, el peso reducido y un motor que aumenta las revoluciones hasta casi desafiar las leyes de la física.



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