El momento de la información
Guiar la memoria marcha atrás por el periodo que alcanza cinco lustros no es tarea fácil, encuentras episodios que, inconscientemente, te hacen detenerte. Si la ruta se traza en el ámbito territorial de tu comarca, inevitablemente, te tropiezas con sucesos cuya causa tiene origen mucho más allá de nuestro territorio. Difícil es, por tanto, tratar de ceñirte a un análisis que no incluya lo que pasó o está pasando más allá de nuestras fronteras.
[–>[–>[–>Obligado es mencionar en primer lugar la población y su evolución en número. Asturias ha sufrido una perdida gradual a lo largo de los últimos años. Hecho al que no ha sido ajena nuestra comarca. Gozón tiene a día de hoy 1.000 habitantes menos que hace 30 años. Sin embargo, esta tendencia se ha invertido a partir del año 2021, año de la pandemia, ganando desde entonces 150 vecinos, lo que nos hace mirar al futuro con optimismo.
[–> [–>[–>Ciñéndome a mi municipio, citaré tres hechos o tendencias que considero muy relevantes: cierre de Alcoa y expectativas esperanzadoras con Windar, algo que «el emperador del mundo» y sus locuras totalitarias, parece empeñado en quitarnos. Cierre de muchas pequeñas ganaderías y esperanza en que jóvenes tomen el relevo de las que quedan, nos va en ello el futuro de nuestro municipio tal y como lo conocemos. Aumento progresivo de visitantes, más que turistas, que debemos encauzar para proteger nuestro enorme patrimonio medioambiental de la masificación, evitando la antropización lo más posible.
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Y si estamos celebrando los 35 años de un medio de información dirigido hacia una comarca, obligado es referirse a eso, a la comunicación y a la información en sentido amplio. Años 90, muchos núcleos de población sin teléfono fijo, o, como mucho, los conocidos tracks y transmisión por ondas de radio. Empiezan a aparecer los móviles tamaño ladrillo, la fibra queda, o parece quedar muy lejos. Treinta años después ya nadie usa el fijo, y el móvil es un complemento de nuestra vida diaria, nos acompaña siempre y en todo lugar. Tenemos acceso a «todo». La pregunta es ¿no deberíamos estar más informados que nunca? Pues, no, tenemos el medio, pero nos faltan los informantes y la capacidad para seleccionar, comprender y opinar en base a ello.
[–>[–>[–>Las redes sociales y otras plataformas de difusión masiva están arrinconando la prensa escrita y con ello a los profesionales de la información, a los periodistas.
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Treinta y cinco años de la edición en papel de Avilés y su comarca. Unos pocos menos del nacimiento en formato digital. Diario con su editorial, por supuesto, pero que vemos como se utiliza cada vez menos para informarse. Nos han colado a los vendedores de lo que sea, insultos, mentiras, medias verdades, que nunca enteras, y un largo etc., que nos han llevado a tratar de seguirles solo para desmentir o dar nuestra versión. Intento inútil, se reproducen como los gremlins cuando se mojan. Aquí sí que tenemos un gran reto de futuro. En una ponencia de los Cursos de la Granda, decía un profesor lo siguiente: «Si tuviese la capacidad, subiría el sueldo a los maestros de primaria a 10.000 euros al mes, si no empezamos por los niños de 3 años no hay nada que hacer». Revolución educativa, formar hombres y mujeres que tengan una capacidad de tomar decisiones éticas y comprometerse con ellas… que la sociedad empiece a enterarse de lo que pasa, y no simplemente decir: escuche, oí, me llegó que… Hay que comprarse el libro, leérselo y darle vueltas a lo que dice.
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[–>Las redes sociales están siendo un medio para globalizar la simpleza y extender la estupidez. Palabras mayores es la IA, «invento» increíble, que hay que «embridar» lo antes posible, y que ni alguien con la premonición de Julio Verne sería capaz de imaginar hace 35 años. Y por bajar de las musas al teatro, voy a señalar uno de los retos que tenemos por delante y que va ligado al cambio climático: el agua. Cuidemos el agua. Los recursos hídricos son finitos, y, si seguimos existiendo, será la gran riqueza de una sociedad. Las generaciones futuras, y me sitúo en un tiempo que yo ya no veré, hablarán del agua y del petróleo a la vez, razones distintas, pero misma riqueza en eras diferentes. Vivirán sin petróleo, pero no podrán hacerlo sin agua.
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Hay que invertir en infraestructuras hidráulicas y mantener captaciones propias, cuidarlo todo como un tesoro, porque en ello nos va la vida, y no figuradamente. Estamos a tiempo, pero no podemos perder ni un minuto.
[–>[–>[–>Han sido 35 años de una transformación brutal, y la velocidad de cambio se acelera cada vez más. Tenemos una gran comarca, y un maravilloso o negro futuro por delante, de nosotros, de la forma en que gestionemos nuestra actitud ante lo y los que nos rodean, dependerá el resultado.
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Y en política, un deseo: «Que ser valiente no salga tan caro, que ser cobarde no valga la pena, que no te compren por menos de nada» (J. Sabina). Merece la pena, y es la forma más decente de intentar cambiar las cosas, por mucho que haya aumentado el coste personal en estos 35 años.
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