Una hora de piscina solo para mujeres musulmanas aviva la tormenta política en Italia
En Italia, una piscina en el norte del país ha abierto el último debate político del verano. La razón: a partir del 27 de julio, la instalación en cuestión, gestionada por un particular en un espacio público, ha decidido que una hora por semana se reservará exclusivamente al acceso de mujeres. Una iniciativa pensada sobre todo para las musulmanas que prefieren usar el burkini —un bañador que cubre casi todo el cuerpo— y nadar sin la presencia de hombres.
[–>[–>[–>En concreto, en el centro de la tormenta está el Lido de Salorno (Trentino Alto Adigio), que ha decidido abrir sus puertas cada domingo entre las 18:30 y 19:30 —tras el cierre al público general— principalmente para mujeres vinculadas a la asociación Armonia y otras vecinas musulmanas de la zona.
[–> [–>[–>El director de las instalaciones, Luca Lechthaler, ha presentado la iniciativa como una forma de construir «una Salorno más inclusiva». «El gestor tiene carta blanca y puede hacer lo que considere oportuno», ha afirmado por su parte el alcalde, Roland Lazzeri, mientras que otros representantes de la izquierda también han defendido la medida como una manera de ofrecer un espacio reservado que permita a mujeres que, por motivos culturales o religiosos, de otro modo no acudirían, acceder a un servicio.
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Segregación
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Una postura, esta, muy distinta a la de la derecha. La vicesecretaria de la Lega, Silvia Sardone, ha convertido el caso en munición política al denunciar una decisión que, en su opinión, «no favorece la inclusión, sino que alimenta la segregación». A las críticas se sumaron la Lega de Alto Adigio, Hermanos de Italia (el partido de la primera ministra, Giorgia Meloni), Futuro Nazionale (una formación de extrema derecha aún más radical) y el partido regional Die Freiheitlichen, que hablaron de una supuesta «integración al revés».
[–>[–>[–>En realidad, el caso tiene antecedentes. Tanto es así que Alto Adige ya vivió una controversia similar en 2009, cuando el entonces alcalde de Bolzano, Luigi Spagnolli, se mostró dispuesto a estudiar horarios exclusivos para mujeres musulmanas en la piscina municipal. Sin embargo, la propuesta, conocida como Frauenschwimmen, nunca llegó a materializarse a raíz de la gran oposición ciudadana y política.
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Tampoco se trata de una excepción en Europa. Ciudades como Viena o Múnich llevan años ofreciendo franjas horarias o espacios reservados para mujeres, pensados no solo para musulmanas, sino también para personas con discapacidad, mujeres con sobrepeso o víctimas de violencia que prefieren disfrutar de estos servicios en un entorno exclusivamente femenino.
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