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Hace 15 años sufrí una distonía. La cabeza se fue. Me asusté mucho, pensé que era algo mental

Hace 15 años sufrí una distonía. La cabeza se fue. Me asusté mucho, pensé que era algo mental
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  • Publishedjulio 25, 2026



El reconocido pastelero de El Celler de Can Roca, Jordi Rocaha abordado una vez más la dolencia neurológica que condiciona tu voz durante más de tres décadas: un Disfonía espasmódica con distonía cervical.

Durante su conversación con el comunicador Jesús Calleja en el programa Universo Callejael pastelero ha explicado detalladamente cómo vivió los primeros signos de esta patología y la forma en que ha adaptado su vida personal y profesional para superarlo.

También ha aclarado que su estado físico no se debe a una condición de nacimiento: es un problema que surgió por completo imprevisto.

Todo empezó mientras realizaba tareas cotidianas. De repente sintió que su cabeza se inclinaba incontrolablemente hacia un lado.

«Hace 15 años o más, eso sería jugar… Ese día, trabajando en la computadora y, de repente, noto como si… mi cabeza se va ahí. Y es como: ¡Mierda!», detalló.

«Una cosa me pasó que es disfonía espasmódica. Es una neuropatía. Imagina un teclado. Quieres presionar la ‘I’ y no hay ninguna. Luego presionarás todas las teclas, pero no funcionará. Llevo siete años verbalizando y poco a poco se va logrando una mejora”, destacó.

El pastelero ha confesado que aquel momento le provocó un gran susto viéndose incapaz de controlar sus movimientos: «No podía bajar la cabeza y estaba tenso».

La tensión muscular era tan intensa que por primera vez experimentó la angustia de sentirse incapaz de moverse: ««Me asusté mucho, porque realmente pierdes el control de tu cuerpo».

Adaptación y esfuerzo

Por un tiempo pensó que el origen de lo que le estaba pasando tenía que ver con problemas de salud mental: «Hasta que supe lo que me estaba pasando, era una carrera de no encontrar una salida. ¿Qué diablos me pasaba? Quiero decir, «Pensé que era algo mental».

A pesar de la dificultades del habla provocado por la dolencia, el menor de los hermanos roca ha explicado que a veces realiza el esfuerzo por subir el tono.

En este sentido, ha señalado que aprovecha la difusión de contenidos en el redes sociales para publicar vídeos gastronómicos. En estos casos, elige hablar más alto para asegurarse de que lo escuchen con claridad.

«Hago videos para redes contando cómo cocino y tal, y Me paso el video gritando para que me escuchen bien«, expresó.

Asimismo, ha detallado que el hecho de realizar gestos enérgicos le ayuda a articular mejor sus palabras, por lo que no duda en recurrir al humor y a los gestos para expresarse abiertamente y disfrutar del proceso comunicativo: «Cuando hago gestos, me ayuda a hablar mejor. «Hago estupideces y cosas así… y me lo paso muy bien».

Jordi Roca, durante la presentación de la heladería Rocambolesc, en 2015.

Jordi Roca, durante la presentación de la heladería Rocambolesc, en 2015.

GTRES

Viviendo con la enfermedad

No es la primera vez que Jordi Roca habla públicamente del impacto de su enfermedad, reconociendo el proceso de adaptación psicológica que requirió aceptar la pérdida de su tono de voz habitual.

A lo largo de los años, después de probar varias tratos y terapias foniatricasel pastelero ha sabido integrar esta enfermedad en su rutina diaria de forma constructiva.

En primer lugar, gracias a la creatividad sin barreras. Actualmente mantiene su actividad al frente de la pastelería de El Celler de Can Roca y sus proyectos gastronómicos, como Rocambolesc cualquiera Casa del cacaodemostrando diariamente su capacidad para Innovación culinaria.

Por otro lado, cuenta con el apoyo incondicional de su entorno familiar, siendo sus hermanos joan y José a la cabeza.

Hasta el día de hoy, Jordi Roca ha hecho de su voz susurrada un rasgo distintivo de su personalidad y ha contribuido hacer visibles las enfermedades neurológicas poco común desde la naturalidad y el optimismo.



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