Las idílicas vacaciones de Nicolás Sarkozy y Carla Bruni en Córcega mientras él está en libertad provisional
Nicolas Sarkozy (71 años) y su esposa, la modelo y cantante Carla Bruni (58), disfrutan de unas idílicas y ostentosas vacaciones de verano en la isla de Córcega (Francia). La pareja ha sido vista disfrutando del encanto mediterráneo de la isla en una fotografía veraniega del expresidente francés que contrasta fuertemente con las imágenes de hace apenas unos meses.
En octubre de 2025, el expresidente vivió su momento más amargo al ingresar a la prisión de La Santé (París) tras ser condenado a cinco años de prisión por asociación ilícita en el caso sobre la presunta financiación libia de su campaña presidencial de 2007.
Sin embargo, después de permanecer 21 días de prisión preventivael Tribunal de Apelación ordenó su liberación bajo control judicial en noviembre de 2025, lo que le permitió esperar fuera de las rejas el juicio en segunda instancia.
Matrimonio en las calles de Córcega.
A pesar de tener este beneficio de libertad condicional preventiva y acumulando dos condenas definitivas con penas que deben cumplir mediante arresto domiciliario y brazalete electrónico (por el Caso Bismuth de escuchas telefónicas y el Caso Bygmalion por sobrepasos electorales), Sarkozy mantiene una rutina propia de jet set.
Aunque el control judicial impone ciertas restricciones cautelares, el expresidente mantiene sus residencias de verano y sus movimientos dentro del territorio francés a destinos premium como Córcega o la Costa Azul.
En las imágenes difundidas de las vacaciones de Sarkozy y Bruni se puede ver a la pareja, totalmente relajada, mientras interactúan con otras personas que les han parado para saludarlos.
Ambos están vestidos de manera informal. Carla Bruni, con jeans, camisa blanca y un bolso de playa azul y blanco colgado del hombro. Nicolas Sarkozy aparece con una camisa blanca desabrochada y vaqueros azules. Detrás de ellos se puede ver un cartel con el nombre de la r.restaurante Le Bilboq en letras rojas y una gran pancarta con un restrato por Napoleón Bonaparte con una corona de laurel.
Conocido popularmente como Le Bilboquet, el establecimiento es uno de los rincones gastronómicos más exclusivos y codiciados de la zona costera de Córcega, famosa por su pescado fresco, sus espectaculares vistas al mar y una selecta clientela de la alta sociedad internacional.
No es la primera vez que la pareja elige la ‘Isla de la Belleza’ para disfrutar de unos días de relax. Especialmente conflictivas fueron sus vacaciones en Córcega en 2015 cuando alquilaron una lujosa villa que en aquel momento contrastaba con la discreción a la que estaba acostumbrado Sarkozy.
En ese viaje acompañó a la pareja. hija julia (14), quien esta vez prefirió no acompañar a sus padres para quedarse disfrutando de una de sus pasiones: los caballos. La adolescente se está abriendo camino en el mundo de la equitación y no deja de compartir imágenes y vídeos en sus redes sociales a lomos de su querida yegua. Valentín del Delta.
La preja dsifrutó d euno de los restaurantes más exclusivos de la isla.
Aunque las vacaciones en Córcega ofrecen una tregua idílica a Nicolás Sarkozy y Carla Bruni, el horizonte no deja de ser complejo para la pareja. El exmandatario se mantiene a la espera del juicio de apelación por el Caso Libia, el expediente más grave que afronta y cuya sentencia final determinará si Sarkozy deberá regresar a prisión de forma definitiva para cumplir la totalidad de su condena.
Se prevé que la sentencia del Tribunal de Apelación llegue el próximo 30 de noviembre.
21 días tras las rejas
Nicolas Sarkozy ingresó en prisión el 21 de octubre condenado por corrupción y tráfico de influencias. Sólo estuvo allí 21 días, pero fueron suficientes para mantener a su familia en un estado de absoluta preocupación y preocupación.
La angustia aumentó luego de que en las redes sociales se difundieran videos en los que el exlíder francés era directamente amenazado. Carla Bruni temía por su integridad físicaaunque cabe señalar que el tiempo en prisión lo pasó en aislamiento y acompañado en todo momento por dos guardaespaldas.
Nicolás regresó a su casa, una mansión ubicada en el exclusivo barrio de Villa Montmorency, en el lujoso distrito 16 de París. Lo hizo en medio de fuertes medidas de seguridad, escoltado por la policía con varios coches y motos. Fue el 11 de noviembre después de que el Tribunal de Apelación de París aceptara su petición de libertad.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí

