la razón está en las baterías
Los costos de la batería han disminuido 35% en términos reales a partir de 2020según el último estudio del Consejo Internacional de Transporte Limpio (ICCT). Sin embargo, el precio medio de los coches eléctricos en Alemania ha aumentado De 38.000 a 54.000 euros en el mismo período. ¿La razón? Los fabricantes están destinando gran parte del ahorro a aumentar la autonomía y el equipamiento y la oferta se ha centrado en segmentos superiores y más rentables.
El análisis del ICCT comparó más de 100.000 configuraciones de turismos vendidos en Alemania entre 2020 y 2025. Comparando modelos equivalentes y ajustando la inflación, el peso del vehículo, la potencia y la capacidad de la batería, la conclusión es clara: el precio real de los modelos eléctricos puros (BEV) cayó un 18 por ciento en cinco años, mientras que los vehículos de combustión se volvieron un 2 por ciento más caros.
La paradoja de los precios: los modelos bajan, la mediana sube
La caída del coste de las células –un 35% real desde 2020– explica gran parte de esta reducción. Pero los fabricantes no trasladaron todos los ahorros al cliente final. Según los investigadores, una parte importante se reinvirtió mayor autonomía eléctricamejores especificaciones técnicas o amortización de gastos de investigación y desarrollo. El resultado es que ahora se ofrecen los mismos modelos con más kilómetros de autonomía sin que el precio baje proporcionalmente.
Al mismo tiempo, el precio medio del mercado alemán siguió una trayectoria ascendente. Si en 2020 el valor central rondaba los 38.000 euros, en 2025 ya estaba en los 54.000 euros. Este aparente aumento de precio se debe a un cambio en la estructura de la oferta: el número de versiones BEV disponibles se ha multiplicado de 38 a 159, pero el crecimiento se ha concentrado en los segmentos medio y medio-alto. Los vehículos utilitarios pequeños y urbanos representan sólo el 14% de los modelos comercializados.
Las claves técnicas
- Disminución real del coste de las baterías: -35% respecto a 2020, medido en términos reales y según datos del ICCT.
- Reducción de precio para BEV equivalentes: -18% en el mismo periodo, comparando modelos de similares características y segmento.
- Precio medio en el mercado alemán: Pasó de 38.000 euros (2020) a 54.000 euros (2025), arrastrado por la oferta en los segmentos superiores.
- Evolución de los vehículos de combustión: incremento promedio del 2%, lo que acorta la brecha con los vehículos eléctricos en términos reales.
Los datos del estudio, aunque centrados en Alemania, reflejan una dinámica que se repite en otros mercados europeos. La proliferación de SUV eléctricos y sedanes grandes ha aumentado las facturas promedio de servicios públicos, mientras que las opciones verdaderamente asequibles siguen siendo escasas. El ahorro en baterías se ha recuperado parcialmente para autonomías superiores a 500 kilómetros (WLTP) también en los modelos Access.
La reducción de los costes de las células es real, pero el mercado alemán se ha reconfigurado hacia vehículos más grandes, enmascarando la caída de los precios de los modelos equivalentes.
En la práctica, un comprador que repite segmento y equipamiento encontrará hoy un coche eléctrico un 18% más barato que en 2020. Sin embargo, si se fija simplemente en el precio medio o mediana del mercado, percibirá exactamente lo contrario. El estudio destaca una brecha entre la degradación tecnológica y la percepción del consumidor, alimentada por la estrategia de las marcas de posicionarse primero en nichos de mayor margen.
La fotografía concuerda con lo que ya predecían los analistas de la industria: los costos de producción de baterías seguirán bajando, pero el acceso a un vehículo eléctrico asequible dependerá de que los fabricantes apuesten por plataformas optimizadas para vehículos pequeños y medianos, no solo por tecnología celular. Mientras tanto, el mercado avanza hacia un perfil de cliente más rico, retrasando la verdadera democratización que muchos esperaban.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí