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La historia del superdeportivo que nació del rechazo y que ahora te busca

La historia del superdeportivo que nació del rechazo y que ahora te busca
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  • Publishedagosto 5, 2026



Hay historias en el mundo del motor que parecen escritas para convertirse en leyenda. Y pocas empiezan de una manera tan inesperada como esta: un imponente diseño rechazado, un ingeniero inconformista, un productor musical ganador de tres Óscar y un motor V16 colocado en posición transversal que desafió todas las normas escritas hasta la fecha. Así fue como nació el legendario Cizeta-Moroder V16T, uno de los superdeportivos más singulares jamás construidos y, hoy, una pieza única que se prepara para cambiar de manos en una subasta histórica.

Todo comenzó cuando el gigante automovilístico Chrysler, propietaria de Lamborghini a finales de los años ‘80, decidió suavizar el diseño original que el maestro Marcello Gandini había creado para el futuro Lamborghini Diablo. El diseñador italiano, autor de joyas de la talla del Miura, el Countach y el Stratos, no encajó bien aquel “maquillaje corporativo”. Su propuesta era demasiado radical, demasiado pura, demasiado Gandini. Y cuando la marca decidió rebajar su filo, él simplemente se levantó de la mesa. Pero no renunció a su criatura. La transformó.

El Cizeta-Moroder V16T esconde un motor 6.0 V16 en posición transversal

Foto: RM Sotheby’s

Ese diseño descartado por la casa americana se convirtió en la base de un proyecto completamente distinto, impulsado por Claudio Zampolli, expiloto de pruebas de la firma de Sant’Agata Bolognese y técnico con una visión muy clara de lo que debía ser un superdeportivo. Zampolli había dejado Italia para instalarse en Los Ángeles, donde abrió un taller especializado en coches exóticos. Allí conoció a Giorgio Moroder, el productor que revolucionó la música disco y firmó bandas sonoras icónicas. De aquella amistad nació una idea tan improbable como irresistible: construir un superdeportivo sin concesiones, sin ataduras y sin miedo a romper moldes.

El nombre de la marca, Cizeta, era la forma italiana de pronunciar las iniciales C y Z. Y el coche que querían crear debía ser tan llamativo como su origen. Para lograrlo, Zampolli encargó un motor V16 atmosférico de 6.0 litros que estaría montado de forma transversal detrás del habitáculo. Una configuración tan extravagante como ambiciosa (recuerda que el Lamborghini Miura tenía un V12 en esa misma disposición que permitía centrar las masas del vehículo), acompañada por una transmisión manual de cinco velocidades y un conjunto mecánico que, según se cuenta, alcanzaba los 540 CV de potencia a 8.000 rpm. Ocho árboles de levas, 64 válvulas y una melodía mecánica que solo podía describirse como excesiva en el mejor sentido posible.

Solo el primer prototipo de esta criatura llevó el apellido Moroder

1988 Cizeta-Moroder V16T. Imagen interior.
Foto: RM Sotheby’s

Gandini, liberado de las restricciones de Lamborghini, dio rienda suelta a su estilo más afilado. El resultado fue una carrocería baja, ancha y agresiva, con cuatro faros escamoteables y una presencia que eclipsaba incluso al Ferrari Testarossa, siete centímetros más estrecho. El Cizeta-Moroder V16T era un coche que parecía salido de un universo paralelo donde los diseñadores no tenían que pedir permiso.

En 1988, el primer prototipo —chasis 001— estaba listo para ver la luz. Y su presentación fue tan teatral como cabía esperar. Nada menos que Jay Leno condujo el evento en Los Ángeles el 5 de diciembre de 1988, mientras Moroder componía una canción original titulada ‘A Car Is Born’ para acompañar el debut. El coche, pintado en blanco perla, lucía detalles únicos: iluminación específica, espejos exclusivos y un interior en cuero rojo que no se repetiría en los nueve modelos de producción que nacieron después.

El Cizeta-Moroder V16T que subasta RM Sotheby’s no tiene número de bastidor

1988 Cizeta-Moroder V16T. Imagen presentación.
Foto: RM Sotheby’s

Pero aquel prototipo tenía una peculiaridad que hoy lo convierte en una pieza aún más especial que el resto de sus hermanos: nunca recibió un número de identificación (VIN) de 17 dígitos. Eso significa que este primer Cizeta-Moroder V16T no puede circular de forma legal por carretera y que su destino está ligado para siempre al coleccionismo. Es una obra de arte mecánica, no un coche para el día a día.

La relación entre Moroder y Zampolli terminó antes de que comenzara la producción, dejando este prototipo como el único que lleva el emblema Cizeta-Moroder. El propio Moroder lo conservó durante décadas, hasta que en el año 2022 pasó por una restauración completa en el taller de Bruce Canepa, donde se ajustaron los últimos detalles para devolverle su esplendor, pero también emitiendo una factura por aquellos entonces de 13.000 dólares (11.275 euros). En el año 2024, el primer y único Cizeta-Moroder V16T volvió a escena en el Concurso de Elegancia de Pebble Beach, recordando al mundo que hay historias que no envejecen.

RM Sotheby’s estima que se venderá por entre 1,4 y 1,8 millones de dólares

1988 Cizeta-Moroder V16T. Imagen.
Foto: RM Sotheby’s

El precio del impresionante Cizeta V16T (recuerda que el apellido Moroder solo lo lució el primer prototipo) en el año 1989 rondaba los 280.000 dólares (alrededor de 245.000 euros), una cifra que a día de hoy equivaldría a unos 772.000 dólares (unos 670.000 euros). Se trataba de un superdeportivo adelantado a su tiempo, situado en un territorio que por aquellos entonces aún no tenía nombre: el de los hiperdeportivos. Una joya que a finales de los años ‘80 costaba casi el doble que un Ferrari Testarossa (eran 150.000 dólares o 130.000 euros) y que provenía de una marca que nadie conocía. Pero eso era parte de su encanto.

Si Chrysler hubiera aceptado el diseño original de Gandini, quizá este coche nunca habría existido. O quizá habría sido un Lamborghini con motor V16 y una estética aún más radical. Nunca lo sabremos. Lo que sí sabemos es que el Cizeta-Moroder V16T chasis 001 está listo para escribir un nuevo capítulo en su historia, esta vez en la sala de subastas de RM Sotheby’s en Monterey. Escenario donde aseguran que podría cambiar de manos por entre 1,4 y 1,8 millones de dólares. Es decir, por entre 1.215.000 y 1.560.000 euros al cambio actual.

Cinco claves del Cizeta-Moroder V16T

  • Diseño rechazado convertido en icono gracias a Gandini.
  • Motor V16 transversal único en la historia del automóvil.
  • Prototipo exclusivo sin VIN y destinado al coleccionismo.
  • Presentación legendaria con Jay Leno y música de Moroder.
  • Valor histórico como superdeportivo adelantado a su tiempo.

Fotos: RM Sotheby’s



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