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ACEA filtra el plan de la industria para frenar el coche eléctrico y alargar los híbridos hasta 2035

ACEA filtra el plan de la industria para frenar el coche eléctrico y alargar los híbridos hasta 2035
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  • Publishedjunio 5, 2026



La prohibición de vender coches diésel y gasolina en Europa a partir de 2035 lleva meses vacilando, y ahora un documento interno de la patronal europea ACEA confirma lo que muchos temían: la industria tiene un plan para frenar la electrificación masiva y seguir vendiendo motores de combustión durante al menos una década más. Según estimaciones de la organización ecologista Transport & Environment (T&E), si se aprueban las propuestas, la proporción de coches eléctricos a batería podría mantenerse en solo un 21% en 2030muy lejos de 57% requerido por la normativa vigente.

El plan de ACEA para mantener vivo el motor térmico

El documento, dirigido a los ministros de Medio Ambiente de la Unión Europea y publicado por T&E, incluye un paquete de medidas que suavizan los objetivos de reducción de emisiones para la próxima década. La propuesta más sorprendente es ampliar tres a cinco años el período contable para cumplir con los límites de CO₂ en 2030, lo que daría a los fabricantes mucho más espacio para compensar los vehículos más contaminantes con otros más limpios con el tiempo.

ACEA también solicita el mantenimiento de las ventajas regulatorias de híbridos enchufables (PHEV) más tiempo y cancelar la revisión de llamadas factor de utilidadun parámetro diseñado para reflejar de forma realista las emisiones de estos vehículos en condiciones reales de uso. En la práctica, esto significa que los PHEV seguirían siendo contaminadores mucho menos de lo que realmente contaminan, lo que permitiría a las marcas seguir matriculándolos en grandes cantidades sin penalización.

Además, el empresario propone introducir créditos adicionales vinculado al uso de combustibles sintéticos y de bajas emisiones, así como al uso de materiales con menor huella de carbono en la producción. Estos créditos servirían como una forma indirecta de reducir los requisitos de electrificación que deben cumplir los fabricantes.

Consecuencias: menos electricidad, más importaciones de petróleo

Fuente: Pexels

Los cálculos de T&E son devastadores. Si la Comisión Europea aceptara plenamente las propuestas de ACEA, la cuota de mercado de los coches eléctricos a batería permanecería congelada en aproximadamente 21% durante la mayor parte de la décadaapenas un tercio del 57% que marca el camino actual. Para 2035, la penetración de la electricidad será ligeramente mayor 52%muy lejos del 100% que implicaba la prohibición inicial del diésel y la gasolina.

Pero las consecuencias económicas y medioambientales van más allá de las cuotas de ventas. T&E estima que esta desaceleración en la electrificación significaría 74 mil millones de euros adicionales de importaciones de petróleo crudo entre 2026 y 2035, ya que la flota seguirá siendo mucho más dependiente de los combustibles fósiles. Además, las emisiones acumuladas de CO₂ aumentarían hasta 2,4 gigatoneladas entre 2026 y 2050 respecto al escenario contemplado por la legislación vigente.

La Comisión Europea ya había abierto la puerta a la flexibilidad este invierno, proponiendo sustituir el objetivo de reducción del 100% de las emisiones para 2035 por uno de 90%. Esto permitiría la venta residual de algunos vehículos con motor de combustión, en particular los que funcionan con combustibles sintéticos. Sin embargo, las filtraciones de la ACEA van mucho más allá y abren la posibilidad de un aplazamiento de facto de la electrificación masiva.

El verdadero objetivo de la industria no es el coche eléctrico: es ganar tiempo con los híbridos enchufables mientras la demanda no despegue.

Para los transportistas, el escenario esbozado por el documento de la ACEA tiene implicaciones concretas. Si se aprueban estas flexibilidades, los híbridos enchufables seguirán siendo la opción preferida de muchas personas durante al menos otra década, lo que podría retrasar la caída de su precio de reventa. Por el contrario, los vehículos puramente eléctricos se enfrentarán a una competencia más dura por parte de sus versiones híbridas, que seguirán ofreciendo la red de seguridad del motor de combustión.

Los gobiernos se han hecho eco de la posición de la industria Alemania e Italiaque temen que una electrificación demasiado rápida ponga en riesgo miles de puestos de trabajo en la cadena de suministro de motores de combustión. Esta presión política, sumada al documento de la ACEA, hace cada vez más probable que los objetivos para 2035 se diluyan significativamente.

Además, los fabricantes podrían centrar sus inversiones en el desarrollo de PHEV de próxima generación en lugar de acelerar la reducción de costes de los vehículos eléctricos de batería. Se trata de una decisión estratégica que, de consolidarse, influirá tanto en la oferta de modelos como en la infraestructura de carga, que podría crecer más lentamente de lo esperado.

Información útil para el conductor.

  • Figura clave: Si se aceptaran las propuestas de la ACEA, la proporción de vehículos puramente eléctricos se mantendría en el 21% en 2030.
  • ¿Híbrido o eléctrico? Si está pensando en cambiar de coche, los híbridos enchufables seguirán siendo una opción con buena consideración regulatoria hasta al menos 2035.
  • Valor de reventa: El diésel y la gasolina que se compran hoy podrían mantener un mercado residual mayor de lo esperado si se consolidan las flexibilidades.
  • Aconsejar: Aunque el escenario parece favorable para los motores de combustión, los fabricantes seguirán teniendo que vender motores eléctricos para compensar. Compare siempre las ayudas disponibles y el consumo real de combustible antes de decidir.



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