activa de urgencia ciclos de gas e hidroeléctricas y pide reducir la demanda
La última semana de enero comenzó con una alta participación de renovables, especialmente de vientoa consecuencia de los temporales que azotan la península, pero el miércoles se torció por la extrema velocidad del viento.
El lunes y martes el porcentaje de generación gratuita de CO2, según datos de REEsuperó el 85% en todas las franjas horarias gracias a la aportación del viento durante el día y la noche, y en las horas centrales añadiendo también la fotovoltaica.
«Las condiciones climáticas extremas provocaron una reducción significativa en la producción eólica, unos 9.000 megavatios«, una situación similar a la del pasado mes de abril, a la del pre-apagón», señala a EL ESPAÑOL-Invertia Jorge Antonio González Sánchez, Subdirector General de la empresa de servicios energéticos REBI.
«Semanas y días antes, mucha gente se jactaba del récord de generación renovable en el mix nacional y luego tuvimos la energía cero«. A la energía eólica hay que sumarle que las reservas hidroeléctricas se encuentran muy por encima de los promedios de los últimos cinco y 10 años. Con las fuertes nevadas, lluvias y precipitaciones previstas, el sistema se enfrenta a un escenario en el que es necesario liberar agua para gestionar los embalses.
La diferencia entre aquel 28 de abril y este 28 de enero es que «el operador del sistema ha aprendido la lección y tiene ‘ralentí’ al menos unas 20 plantas de ciclo combinado (gas)cuando en abril sólo tenía a su disposición alrededor de ocho«, añade.
Es decir, si estas plantas ya están encendidas a baja carga, pueden reaccionar casi al instante en caso de caída de la producción renovable o pico de demanda, evitando grandes desviaciones y activación masiva de servicios de ajuste más caros.
«Esa es la diferencia entre el ambiente previo al apagón de abril y el actual, y REE pudo llamar urgentemente para generar más de 5.000 MW adicionales de potenciay además de algunos 1.500 MW – 2.000 MW de hidroeléctrica…y también tuve que desconectar algunos 1.700 megavatios de la demanda industrial a través del mecanismo SRAD (Servicio de Respuesta Activa a la Demanda)«.
Copia de seguridad sincrónica
Los ciclos combinados, junto con la nuclear y la gran hidráulica, son necesarios para proporcionar inercia, clave en un sistema con muchas fuentes asíncronas (solar fotovoltaica o eólica), que todavía no aportan el volumen suficiente para estabilizar la frecuencia.
«Nadie sabe cuántos parques de renovables han conseguido la autorización para participar en esta labor de dar inercia al sistema, porque REE no publica los datos», apunta González Sánchez. «Se habla de unas 20 instalaciones, pero se desconoce cuánta capacidad representan».
Según el experto, sólo se añadieron 5.000 MW de gas porque fue el mejor que pudiera conectarse en el mismo momento que el operador del sistema lo requiriera. «El problema es que esto demuestra que la red aún es débil».
«Hoy tendríamos que preguntarnos qué habría pasado si no hubieran estado activos», concluye, aunque reconoce que si en abril de 2025 fue un problema técnico, este mes se ha debido a las duras condiciones meteorológicas.
Colapso del viento y SRAD
Según el subdirector de Selectra, Borja Osta, No hay que mirar sólo la producción eólica, sino también lo ocurrido en el sistema eléctrico portugués.
«Es importante aclarar que esto no fue una falla estructural ni un riesgo de colapso de la oferta, sino más bien una un ajuste específico derivado de condiciones climáticas extremas«.
Los aerogeneradores tienen límites de seguridad tanto para el exceso como para la falta de viento. Cuando la velocidad del viento supera determinados umbrales, las turbinas deben detenerse automáticamente para evitar daños en sus componentes, concretamente.
En este caso, aunque se había previsto una elevada producción eólica, En varias zonas la velocidad del viento fue superior a la estimada, lo que obligó a la parada simultánea de numerosas turbinas eólicas y redujo repentinamente la generación planificada.
Para compensar esta caída inesperada de la producción, el sistema eléctrico activó el Mecanismos habituales de equilibrio entre oferta y demanda.. Entre ellos, el respuesta activa a la demandadonde determinadas industrias reducen temporalmente su consumo de forma coordinada.
En su análisis destaca que estos mecanismos forman parte del funcionamiento normal de un sistema eléctrico moderno, especialmente en un contexto de mayor penetración de las energías renovables, que por su propia naturaleza dependen de factores meteorológicos.
Lejos de ser una anomalía grave, este episodio demuestra la capacidad de adaptación y resiliencia del sistema ante variaciones bruscas de generación.
Se trató, en definitiva, de un ajuste puntual, de corta duración y gestionado dentro de los parámetros previstos, sin provocar una interrupción generalizada del suministro.
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