‘AFAGate’, la trama de casi 400 M$ con sociedades pantalla en EEUU y España que se lucró del éxito de la Argentina de Messi
La AFA que ganó el Mundial de fútbol de Qatar 2022 es también la AFA del mayor escándalo de corrupción en la historia del fútbol y en el centro de todas las miradas está su presidente: Claudio ‘Chiqui’ Tapia.
Un sistema de desvío de fondos que, según las investigaciones judiciales abiertas en Argentina y la documentación bancaria obtenida en Estados Unidos, habría canalizado unos 400 millones de dólares en ingresos internacionales de la selección campeona del mundo a través de intermediarias, de los cuales, según el principal denunciante del caso, no entró «un solo dólar» a las arcas de la AFA.
El dinero que debía llegar a los clubes y al desarrollo del fútbol argentino terminó, según las pruebas recabadas, en sociedades pantalla de Florida, intermediarias en Madrid y Almería, una financiera en Uruguay, cuevas financieras de Buenos Aires, vuelos privados, una mansión con zoológico y una flota de más de 50 vehículos de alta gama.
El caso, conocido como AFAgate o Chiqui-Leaks, tiene como figuras centrales al presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio ‘Chiqui’ Tapia, y a su mano derecha y tesorero, Pablo Toviggino.
Ambos han sido citados por la justicia federal argentina por presunto fraude, blanqueo de capitales y evasión fiscal y se les ha prohibido salir de Argentina. La trama cruza al menos cuatro países, involucra a grandes multinacionales como Adidas o American Express y ha provocado que varios patrocinadores suspendan pagos y exijan auditorías.
EL ESPAÑOL ha tenido acceso a documentación del caso y ha mantenido conversaciones con fuentes directas del entramado con el fin de reconstruir cómo se diseñó, ejecutó y protegió un sistema de vaciamiento institucional sin precedentes en el fútbol mundial.
Además, este diario ha entrevistado en exclusiva a Guillermo Tofoni, CEO de World Eleven y principal denunciante del caso, quien ha detallado la trazabilidad completa del dinero.
El embudo de Florida
Todo empieza con una empresa. En agosto de 2021 se constituye en Florida TourProdEnter LLC. No tiene empleados, oficinas operativas ni trayectoria en el negocio deportivo.
Cuatro meses después, la AFA la nombra agente comercial exclusivo para todos sus ingresos internacionales: patrocinios globales, derechos de televisión, organización de amistosos y giras de la selección.
Detrás de TourProdEnter está Javier Faroni, un productor teatral argentino, exdirector de Aerolíneas Argentinas y hombre del círculo íntimo de Tapia. Su esposa, Erica Gillette, también aparece vinculada a la estructura societaria en Miami.
Javier Faroni y su mujer, Erica Gillette
Redes sociales
«Está clara la maniobra de constituir una LLC en agosto de 2021, me permito decir que para delinquir, para apropiarse de ese dinero», afirma Tofoni a este periódico.
Faroni controla además Deportick (Masteventos S.A.), la ticketera que gestiona en exclusiva la venta de entradas de la selección y el sistema de socios AFA ID, un activo que maneja no solo flujos de dinero sino una base de datos de millones de usuarios cuyo valor comercial es incalculable.
La empresa gestionó, según la investigación judicial, ingresos cercanos a los 400 millones de dólares entre 2021 y 2025. De esa cifra, retenía de forma automática un 30% en concepto de comisiones.
La justicia considera que TourProdEnter carecía de la infraestructura necesaria para prestar los servicios por los que cobraba esas cantidades. Funcionaba, en la práctica, como una empresa de papel.
Pero el 30% no era el final del camino. Tofoni lo resume así: «De esos 400 millones, en las memorias y balances de la AFA hay cero dólares ingresados. Solamente hay un informe donde TourProdEnter tiene que liquidarle a la AFA 13 millones de dólares que todavía no se liquidaron. O sea, se quedaron con el 100%».
De las cuentas de TourProdEnter salieron más de 42 millones de dólares hacia cuatro sociedades constituidas en Florida y controladas por personas sin ninguna relación con el fútbol ni capacidad económica para manejar esas sumas.
El modelo no nació con TourProdEnter. Antes de Catar 2022, la AFA ya obligaba a sus patrocinadores a pagar a través de terceros, con la excusa del tipo de cambio entre el dólar oficial y el dólar blue.
En esa época, los pagos se dispersaban entre empresas en España, Estados Unidos y la isla de Guernsey, un paraíso fiscal. Tras el Mundial, todo se concentró en un único embudo: Faroni y TourProdEnter.
Los testaferros de Bariloche
Las cuatro sociedades receptoras de los 42 millones comparten un patrón. Velpasalt LLC recibió 14,7 millones de dólares; Marmasch LLC, 13,4 millones; Soagu Services LLC, 10,8 millones; y Velp LLC, 2,5 millones. Ninguna tiene empleados, oficinas ni actividad comercial real.
Sus titulares son vecinos de San Carlos de Bariloche reclutados para prestar su nombre: Roberto Salice, Mariela Marisa Schmalz, Javier Alejandro Ojeda Jara y Verónica López.
Todos presentan perfiles socioeconómicos incompatibles con el manejo de millones: deudas bancarias, beneficiarios de vivienda social, receptores de planes estatales como el IFE. Fueron reclutados, según la investigación, por un empresario hotelero local con conexiones en la City porteña.
El esquema de fragmentación era deliberado. Usar nombres similares (Velp y Velpasalt) pero con titulares distintos permitía atomizar los pagos para no disparar las alertas de los sistemas antilavado. Si una cuenta era bloqueada, las otras seguían operando.
La justicia argentina ha solicitado a Estados Unidos el levantamiento del secreto bancario de estas cuatro LLC en bancos como JP Morgan, Citibank y Bank of America para rastrear el destino final de cada dólar.
Las fábricas de facturas de Brickell
En paralelo a las sociedades de Bariloche, otro bloque de empresas operaba desde una misma dirección en Miami: 848 Brickell Avenue, oficina 1130 A. Allí compartían sede MS Innovation Tech Corp, SCH Consulting, Arcofisa International Corp y MLS Global Trading. Junto a ellas, Samtak LLC.
Entre todas emitieron al menos 11 facturas por 3,7 millones de dólares por servicios genéricos de «consultoría» y «marketing digital» que la justicia considera inexistentes.
Las facturas compartían la misma plantilla visual e incluso los mismos errores ortográficos -«Al payment» en lugar de «All payment»-, lo que probó que no eran empresas independientes sino una misma operación de papel.
Diego Martín Schrager, un argentino de 48 años con calificación de «incobrable» en el sistema bancario argentino, aparece vinculado a cuatro de estas cinco sociedades.
En Buenos Aires, Schrager preside una cooperativa de crédito en Reconquista 144, una dirección que los investigadores señalan como cueva financiera utilizada para reconvertir los fondos desviados en efectivo.
Samtak LLC merece mención aparte. Su titular, Darío Francisco Samaniego, es un vecino de Banfield que mientras su empresa facturaba millones a la AFA por campañas de marketing digital, publicaba en redes sociales búsquedas de empleo como reponedor de supermercado o conductor.
También aparece vinculado a Green Bull FL LLC en Florida y a Gurruchaga Inversiones SA en Argentina.
La escala de Uruguay
Uno de los hallazgos más relevantes de la investigación es el papel de Uruguay como destino principal del dinero. Según Tofoni, «a Uruguay enviaron 140 millones de dólares en transferencias de 8, de 7, de 6, de 5 millones. Recibían el dinero de cualquier sponsor, televisión, partidos, lo que fuera, y a las 48 horas ya tenían distintos destinos».
El grueso de esos fondos se depositaba en una financiera uruguaya con oficinas en Buenos Aires y Nueva York. El patrón era sistemático: cada vez que TourProdEnter recibía un ingreso de un patrocinador o una cadena de televisión, el dinero se fragmentaba y redirigía en menos de 48 horas a múltiples cuentas, incluyendo esta financiera y las sociedades pantalla de Florida.
El módulo español
La trama no se limitaba a Florida. En España operaban al menos cinco sociedades vinculadas al esquema.
Odeoma Gestión SL, con sede en el Paseo de la Castellana, en Madrid, era la pieza central. Registrada con un objeto social de compraventa de inmuebles, facturaba a la AFA servicios de «consultoría logística» y «asesoramiento deportivo».
Retenía un 30% de comisión sobre los contratos que gestionaba y coordinaba pagos a las sociedades pantalla de Miami, incluida Samtak. La empresa habría recibido transferencias desde cuentas vinculadas a TourProdEnter por cantidades superiores a los 5 millones de euros.
Sus administradores solidarios son Melchor Israel Amoedo Merlín y Marcelo Ramón Saracco Fabián. Amoedo es también el vínculo con Waterhouse Cuper SL, otra sociedad registrada en la misma dirección de Castellana.
Su objeto social -intermediación y consultoría en gestión de entidades deportivas- la convertía en la fachada más ‘respetable’ para firmar contratos de asesoría con la AFA. Saracco administra además Las Runas Development SL, dedicada a la consultoría de gestión empresarial.
Pero el elemento más llamativo del módulo español se encuentra a 550 kilómetros de Madrid. En Roquetas de Mar (Almería), Reach Consulting SL -una empresa dedicada legalmente a «peluquería y otros tratamientos de belleza»- facturaba a la AFA servicios de consultoría financiera.
Su administradora única, Nicoleta Trandafir Oana, una empresaria de origen rumano sin vinculación conocida con la gestión deportiva, dirige también Katla Estrategia SL, registrada como empresa hotelera en la misma dirección, que emitió facturas a la AFA por «marketing digital y estrategia de imagen» por importes como 95.400 dólares.
Reach Consulting tiene un capital social de 3.010 euros. En 2025 solicitó una subvención del Kit Digital del Gobierno de España por 3.000 euros. No tiene empleados registrados ni ventas declaradas.
Sur Finanzas: la billetera local
Mientras el circuito internacional movía cientos de millones a través de Florida, Uruguay y España, en Argentina otro instrumento completaba el sistema.
Sur Finanzas, una plataforma financiera liderada por Ariel Vallejo, se convirtió tras el Mundial de Catar 2022 en el sponsor principal de la Liga Profesional y de la selección argentina.
Ariel Vallejo, CEO y fundador de Sur Finanzas, junto a ‘Chiqui’ Tapia
Redes sociales
Vallejo, un contador de 40 años que había fundado la empresa en 2020 con pocos empleados, pasó a tener más de 150 trabajadores y 20 sucursales tras conocer a Tapia a finales de 2022.
La justicia investiga a Sur Finanzas como ‘caja paralela’ de la AFA. Su esquema con los clubes funcionaba así: les adelantaba efectivo a cambio de cheques de futuros derechos de televisión, aplicando descuentos que los investigadores califican de usurarios.
En el caso de Argentinos Juniors, el club entregó cheques por 600 millones de pesos y recibió 400 millones: la financiera se quedó con un tercio automáticamente. A San Lorenzo le prestó más de 1.900 millones de pesos, en su mayor parte préstamos que generaban intereses millonarios a favor de Vallejo.
La agencia fiscal argentina (ARCA) y el Banco Central detectaron movimientos por 818.000 millones de pesos -equivalentes a unos 553 millones de dólares– sin justificación clara, operados en buena parte por monotributistas sin capacidad económica. Se le imputa una evasión fiscal de más de 3.300 millones de pesos.
Barracas Central, el club históricamente vinculado a la familia Tapia, fue la puerta de entrada: Sur Finanzas se convirtió en su sponsor principal e instaló una sucursal dentro del propio predio del club.
Desde allí, la financiera saltó a San Lorenzo, Racing, Banfield y Argentinos Juniors. El presidente de este último, Cristian Malaspina, es uno de los aliados más firmes de Tapia dentro de la AFA.
Tras los allanamientos ordenados por el juez Luis Armella en 18 clubes y la detección de intentos de destrucción de pruebas -órdenes de formatear ordenadores y borrar registros de cámaras de seguridad-, la empresa cerró todas sus sucursales.
Las cuevas: el último eslabón
El dinero que salía de la AFA hacia intermediarias en Florida, Uruguay y España necesitaba un mecanismo para volver a Argentina en efectivo. Ese papel lo cumplían las cuevas financieras del centro de Buenos Aires: oficinas clandestinas, fuera del control del Banco Central, que operan el mercado paralelo de divisas.
La investigación identifica tres puntos clave: avenida Corrientes 456 (edificio Safico), Corrientes 327 y Reconquista 144. Juan Pablo Beacon, expresidente ejecutivo del Consejo Federal de la AFA y lugarteniente de Toviggino, aparece como el coordinador de este circuito.
Beacon mantenía contacto permanente con Odeoma en Madrid, daba órdenes de facturación a las sociedades pantalla y, simultáneamente, gestionaba las entregas de efectivo en las cuevas porteñas.
Según Tofoni, Beacon habría dado un giro decisivo: «Hay una persona que era la mano derecha de Toviggino, Juan Pablo, que sería hoy como un arrepentido: entregó un pendrive con todos los audios, todas las facturas apócrifas, todo el dinero, dónde llegaba, cómo lo hacían».
De confirmarse, el testimonio y la documentación aportada por Beacon podrían convertirse en la prueba interna más completa del funcionamiento del esquema.
Las cuevas ofrecían dos ventajas: anonimato total -sin registro de quién recibe el dinero- y arbitraje cambiario -al operar al tipo blue, muy superior al oficial, los beneficiarios multiplicaban su ganancia-.
Los patrocinadores atrapados
Adidas, el mayor patrocinador de la selección, está bajo escrutinio por el destino de los bonos por la victoria en Catar 2022.
La justicia investiga si unos 18 millones de dólares en pagos post-Mundial fueron desviados a través de intermediarias vinculadas a Faroni, junto con un esquema de facturación ficticia por «logística de indumentaria» y la posible venta de stock oficial por canales no declarados.
Adidas ha colaborado con la justicia de Estados Unidos aportando los registros de transferencias realizadas a TourProdEnter en el Wells Fargo.
‘Chiqui’ Tapia, a la izquierda, durante la presentación del acuerdo AFA-Binance
AFA
American Express, Coca-Cola, Betano, Uber, Binance y Fanatics completan el cuadro de marcas cuyos contratos están siendo revisados. En el caso de American Express, se detectó que Odeoma cobró comisiones de gestión superiores al 25% del valor total del patrocinio.
El presidente de la AFA fue fotografiado este mismo mes de febrero junto al CEO de Fanatics, Michael Rubin, durante la fiesta del Super Bowl, agradeciéndole públicamente la invitación mientras las investigaciones avanzaban.
La mansión, los vuelos y los 54 coches
El dinero desviado se materializó en un nivel de vida incompatible con los ingresos declarados de un dirigente deportivo.
Desde las cuentas de TourProdEnter se pagaron 13,5 millones de dólares en vuelos privados y logística aérea a compañías como Banyan Air Services y GestAir. No todos los desplazamientos tenían justificación institucional.
Tofoni lo describe así: «Faroni se compra un club en Italia, un departamento por 7 millones de dólares en Miami, giran a empresas fantasmas de gente insolvente 4 millones, 5 millones, 7 millones. Aparece una quinta de 20 millones, aparecen 50 autos de súper alta gama: BMW, Mercedes-Benz, Porsche, Ferraris».
Pero el símbolo del caso es la mansión de Pilar. Ubicada en el exclusivo barrio La Reserva de Pilar, la propiedad cuenta con un salón de fiestas para 200 personas, campo de fútbol profesional con iluminación, helipuerto, un parque con animales exóticos y una colección de más de 50 vehículos de alta gama hallados durante los allanamientos.
Muchos de esos coches no estaban a nombre de Toviggino, sino de sociedades satélite o prestanombres.
Vista aérea de la mansión de Pilar
Redes sociales
La propiedad perteneció originalmente a Carlos Tévez. En 2023 fue adquirida por Malte SRL -proveedora de la AFA con un contrato de 500.000 dólares por el VAR- a través de su representante, Mauro Javier Paz. Luego se transfirió a Central Park Drinks SRL, gestionada por Luciano Pantano y su madre.
Pantano, un ex RR.PP de discotecas registrado como monotributista, es investigado como presunto testaferro de Toviggino. El precio declarado: 1,8 millones de dólares, menos de una décima parte de su valor de mercado estimado.
Un hallazgo judicial de enero reveló que Pantano utilizaba una tarjeta American Express corporativa de la AFA para cubrir gastos mensuales de unos 50 millones de pesos: peajes de los 54 vehículos, servicios de la mansión y consumos personales. Una hija de Toviggino figura como residente en la propiedad.
El cerco institucional
Dos figuras han sido determinantes para que el caso avance. Guillermo Tofoni, CEO de World Eleven y antiguo socio comercial de la AFA con un contrato firmado hasta 2030, se convirtió en el principal denunciante.
Tras ser desplazado para entregar sus derechos a ‘empresas amigas’ como Deportick, impulsó un proceso de discovery en Estados Unidos que destapó los extractos bancarios de TourProdEnter y las transferencias a las LLC de Florida.
Guillermo Tofoni, principal denunciante del ‘AFAGate’, en una imagen de archivo
Tofoni denunció además que la dirección de la AFA le exigió desviar un 10% de sus ganancias a una sociedad vinculada al entorno de Toviggino como condición para mantener sus contratos. Un reciente peritaje caligráfico confirmó que las firmas de Tapia y Toviggino en su contrato eran auténticas, desmontando el intento de la AFA de anularlo.
«No pueden estar mintiendo cuatro bancos y dos jueces americanos. Se terminan las opiniones cuando mostrás trazabilidad y mostrás los Swift, la hora, el día, el monto, la empresa a la que fueron, la mayoría fantasmas», sostiene Tofoni.
Daniel Roque Vítolo, titular de la Inspección General de Justicia (IGJ) de Argentina, lidera la ofensiva administrativa.
Bajo su dirección, la IGJ ha detectado inconsistencias en los balances de la AFA por unos 450 millones de dólares, ha bloqueado la re-reelección de Tapia, ha frenado el intento de la AFA de mudar su sede legal a una jurisdicción más favorable y ha exigido documentación detallada sobre los contratos con TourProdEnter, Sur Finanzas y los gastos de «Selecciones Nacionales».
Tapia lo denunció penalmente por «abuso de autoridad» y «violación de secretos». El Ministerio de Justicia rechazó la recusación.
La AFA: víctima y cómplice
Legalmente, la AFA es la entidad damnificada. El dinero desviado pertenecía a la asociación y debía repartirse entre los clubes. En la práctica, la AFA está controlada por quienes la justicia señala como responsables del vaciamiento.
La Asociación no se ha presentado como querellante. Ha calificado las revelaciones de «campaña de difamación». El Consejo Federal, el órgano que controla a más de 200 ligas y 3.000 clubes del interior, sigue bajo la mano de Toviggino.
Sede de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA)
EFE
Desde esa posición se deciden arbitrajes, ascensos, sanciones y acceso a financiación. Denunciar al jefe equivale, para muchos clubes, a un suicidio deportivo.
Tofoni describe el mecanismo de presión más eficaz: «El primer castigo que implementan son los árbitros. Los dirigentes al final tienen millones de hinchas y todos los fines de semana tienen un arco que defender. Entonces dicen ‘yo no me meto acá, porque si me meto me pegan un bife y después tengo que echar al técnico'».
El caso de Andrés Fassi, presidente de Talleres de Córdoba, es el ejemplo más visible: tras denunciar públicamente la corrupción en la AFA, su equipo empezó a sufrir arbitrajes adversos de forma sistemática hasta que terminó pidiendo disculpas.
Los verdaderos perjudicados son los clubes socios. Mientras se gastaban millones en vuelos privados y se mantenía una mansión con zoológico, muchos alegaban no tener recursos para infraestructuras básicas.
Las cuatro jurisdicciones
El caso se juega hoy en tres frentes. En Argentina, el juez federal Luis Armella investiga defraudación, blanqueo de capitales y evasión fiscal. Se han practicado allanamientos en la AFA, en el predio de Ezeiza, en 18 clubes y en las oficinas de Sur Finanzas.
Se han incautado más de 50 teléfonos móviles. Tapia y Toviggino han sido denunciados ante el comité de ética de CONMEBOL por la senadora Patricia Bullrich.
En Estados Unidos, la justicia argentina ha solicitado el levantamiento del secreto bancario de TourProdEnter y de las LLC de Florida. El hecho de que el esquema utilizara el sistema financiero estadounidense abre la puerta a responsabilidades penales bajo jurisdicción federal, como ocurrió con el FIFAGate en 2015.
Tofoni afirma a este periódico que ve «consecuencias» inminentes en la justicia estadounidense, dado el volumen de irregularidades detectadas en bancos de ese país y la condición de ciudadana americana de Erica Gillette, accionista principal de TourProdEnter.
En Uruguay, la investigación ha detectado que 140 millones de dólares fueron transferidos desde TourProdEnter a una financiera con oficinas en Montevideo, Buenos Aires y Nueva York. La dimensión de esos movimientos convierte a Uruguay en una pieza central del esquema que hasta ahora no había trascendido.
En España, Odeoma Gestión, Reach Consulting, Katla Estrategia y Waterhouse Cuper están identificadas como piezas del entramado. El juez Armella solicitó el bloqueo de cuentas de Odeoma.
Sin embargo, hasta la fecha no se ha confirmado la apertura de una investigación por parte de la Audiencia Nacional ni del Ministerio de Justicia español, pese a que la documentación describe operaciones que encajan en la definición de blanqueo de capitales en territorio español.
«Lo estamos evaluando seriamente. Hay dinero que fue a Italia, hay dinero que fue a Inglaterra, hay dinero que fue a España. Tiene muchas aristas», confirma Tofoni sobre la posibilidad de iniciar acciones legales en Europa.
Un caso mayor que el FIFAGate
Varios de los protagonistas del caso sostienen que el AFAgate supera en escala al FIFAGate. El argumento es numérico. El FIFAGate involucró unos 150 millones de dólares en sobornos repartidos entre 20 países a lo largo de dos décadas.
El AFAgate supone unos 400 millones canalizados en cinco años, concentrados en un solo país. Menos del 25% de lo que los patrocinadores pagaron en nombre de la AFA habría llegado realmente a la asociación.
‘Chiqui’ Tapia y Pablo Toviggino han sido citados por la justicia argentina y tienen prohibido salir de Argentina
Redes sociales
El caso sigue abierto y en expansión. Cada semana surgen nuevos elementos: contratos revisados, cuentas bloqueadas, sponsors que cortan pagos, testimonios que amplían el mapa.
La justicia argentina avanza. Pero todos los implicados saben que la clave está fuera: en los tribunales de Florida, en las financieras de Montevideo, en los despachos de Madrid y en las decisiones de las multinacionales que financian el fútbol más exitoso del planeta.
El problema de la AFA no es solo judicial. Es que el mismo sistema que consiguió la tercera estrella en el escudo financió, con el dinero de sus logros y su prestigio, una red de saqueo que atraviesa medio mundo.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí







