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Amazfit Bip Max: GPS de cinco satélites, mapas sin conexión, hasta 20 días de batería y una pantalla AMOLED enorme por 100 euros – Review del Gadget Lab

Amazfit Bip Max: GPS de cinco satélites, mapas sin conexión, hasta 20 días de batería y una pantalla AMOLED enorme por 100 euros – Review del Gadget Lab
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  • Publishedjunio 22, 2026



Incluye sensor BioTracker 6.0 para monitorización continua de frecuencia cardíaca, SpO₂ y VFC. Está certificado 5 ATM y es compatible con más de 150 modos deportivos, incluido HYROX.

 

El mercado de los relojes deportivos inteligentes lleva años escenificando una paradoja peculiar: las funciones que antes distinguían los modelos de 400 o 500 euros —GPS autónomo con mapas sin conexión, pantallas de alta visibilidad bajo el Sol, monitorización avanzada del sueño, integración con plataformas de entrenamiento como Strava o TrainingPeaks— han ido filtrándose hacia franjas de precio cada vez más bajas, con Amazfit como uno de los agentes más activos de esa democratización. El Bip Max es la versión más ambiciosa de esa filosofía dentro de la familia Bip: un reloj que por debajo de los 100 euros ofrece autonomía de 20 días, navegación giro a giro sobre mapas descargados en el propio dispositivo, control por voz y planes de entrenamiento personalizados generados por inteligencia artificial. Todo ello, sin suscripción adicional. Disponible en acabados Silver, Dark Blue y Carbon Gray, el Bip Max no está diseñado para competir con el Garmin Fenix ni con el Apple Watch Ultra. Está diseñado para el corredor que empieza, para el usuario activo que quiere datos reales y para quien necesita un reloj en el que confiar y que dure casi tres semanas sin pasar por el cargador.

Amazfit Bip Max – Características técnicas

  • PANTALLA Tipo: AMOLED | Tamaño: 2,07” | Resolución: 432 × 514 píxeles | Densidad: 324 ppp | Brillo máximo: hasta 3.000 nits (disponible con batería superior al 30%) | Cristal: templado con revestimiento antihuellas | Always-On Display: sí
  • CUERPO Y DISEÑO Marco: aleación de aluminio | Carcasa: plástico | Dimensiones de pantalla (con cristal): 39,44 × 46,46 mm | Dimensiones de carcasa: 42,76 × 49,58 mm | Grosor (con sensor FC): 13,24 mm | Grosor (sin sensor FC): 10,93 mm | Peso (con correa): 52,6 gr | Botones: 2 | Colores: Silver, Dark Blue, Carbon Gray
  • BATERÍA Capacidad: 550 mAh | Uso típico: hasta 20 días | Uso intensivo: hasta 10 días | Modo AOD activo: hasta 7 días | GPS continuo: hasta 40 horas
  • SENSORES Sensor óptico: BioTracker 6.0 PPG (cinco fotodetectores + 2 LED) | Frecuencia cardíaca continua: sí | SpO₂: sí | Variabilidad de la FC (VFC): sí | Estrés: sí | Giroscopio: sí | Acelerómetro: sí | Sensor de luz ambiental: sí | Geomagnetismo: sí | Altímetro barométrico: no (el desnivel se calcula por GPS y datos de elevación del mapa)
  • GPS Y CONECTIVIDAD Sistemas satelitales: cinco (GPS, GLONASS, Galileo, BeiDou, QZSS) | Antena: polarización circular | Bluetooth: BLE 5.3 | WiFi: no | NFC: no | Micrófono: sí | Altavoz: sí | Motor de vibración: rotor
  • ALMACENAMIENTO Capacidad total: 4 GB | Uso: mapas sin conexión (formato OSM), rutas
  • SALUD Y MONITORIZACIÓN BioCharge: sí — puntuación de energía física y mental adaptativa | RestoreIQ: sí — seguimiento avanzado del sueño | Fases del sueño: REM, ligera, profunda | Siestas: sí (mínimo 20 minutos) | Calidad respiratoria nocturna: sí | Medición combinada con un toque (FC + SpO₂ + estrés + frecuencia respiratoria): sí, en 45 segundos | Ciclo menstrual: sí | PAI: sí | Recuperación de la FC: sí
  • DEPORTE Modos deportivos: más de 150 | Reconocimiento automático de ejercicios de fuerza: 25 movimientos | Reconocimiento automático de actividades: 8 modos | VO₂ máx.: sí (solo en carrera exterior, trail y pista) | Zepp Coach: planes de entrenamiento personalizados, sin suscripción | PeakBeats: estado del entrenamiento | Importación de planes: TrainingPeaks, Runna, Intervals.icu | Sincronización: Strava, adidas Running, Google Fit, Apple Health, Komoot, Relive | Entrenamiento HYROX: sí (tres modos específicos) | Marcapasos virtual: sí | Corrección de trayectoria inteligente: sí | Modo Carrera en Pista: sí | Pausa condicional: sí | Periféricos Bluetooth compatibles: pulsómetros, medidores de potencia (carrera y ciclismo), cadenciómetros, velocímetros
  • NAVEGACIÓN Mapas sin conexión: sí (OSM, descarga gratuita desde app Zepp) | Navegación giro a giro: sí | Alerta de desvío de ruta: sí | Función Track Back: sí
  • CONECTIVIDAD INTELIGENTE Control por voz Zepp Flow: sí (español, inglés, francés, alemán, italiano, portugués) | Llamadas Bluetooth: sí (con altavoz y micrófono integrados) | Respuesta a WhatsApp por voz: sí (Android 7 o superior) | Notificaciones push: sí | Gestión de equipamiento deportivo: sí (kilometraje de zapatillas, ropa)
  • SOFTWARE Sistema operativo: Zepp OS 5.0 | Aplicación: Zepp (iOS 15.0+ y Android 7.0+)
  • RESISTENCIA Agua: 5 ATM (certificación ISO 22810:2010 — hasta 50 m en inmersión estática de hasta 10 min) — apto para natación
  • CORREA Material: silicona líquida | Ancho: 22 mm | Cierre: hebilla clásica con pasador
  • CONTENIDO DE LA CAJA Amazfit Bip Max | Cabezal de carga magnética (compatible USB-C, cable no incluido) | Manual de instrucciones | Embalaje 100% reciclable

Amazfit Bip Max – Precio

99,90 euros (precio a fecha junio de 2026).

es.amazfit.com


Amazfit Bip Max – Review del Gadget Lab

El Amazfit Bip Max no llega al mercado pidiendo disculpas por su precio. Llega con la pantalla más grande de toda la familia Bip, con cinco sistemas de navegación satelital, con mapas sin conexión que se descargan directamente en la muñeca, con llamadas Bluetooth, con control por voz en español y con una batería de 550 mAh que aguanta veinte días en uso típico. Todo eso, por 99,90 euros. Que la propuesta incomode a algún competidor de precio bastante superior es, sencillamente, parte del plan.

Diseño y materiales: aluminio fuera, plástico dentro

El primer contacto con el Bip Max genera una impresión positiva que una mirada más detenida matiza con honestidad. El marco de aleación de aluminio comunica solidez y tiene una presencia visual superior a la de la mayoría de relojes de su franja; el acabado en Silver es discreto y versátil, mientras que el Dark Blue y el Carbon Gray tienen un perfil más deportivo. Sin embargo, la carcasa trasera es de plástico, y eso se nota tanto al tacto como al peso final. Los 52,6 gr con correa son algo más de lo que sugiere el perfil visual del reloj, especialmente comparado con los 44 gramos del Bip 6, su predecesor directo. No es incómodo, pero sí perceptible en la muñeca durante sesiones largas o durante el sueño, que es precisamente cuando el reloj no debería notarse.

Los dos botones laterales —rectangulares, con buena respuesta táctil— mantienen el mismo esquema de control que el Bip 6: sin corona giratoria, sin botones adicionales. La navegación es principalmente táctil sobre la pantalla y el sistema funciona bien con los dedos limpios y secos. Con guantes o con las manos mojadas —escenarios habituales en deporte— la respuesta táctil pierde fiabilidad, algo que los dos botones físicos compensan parcialmente pero no del todo. La correa de silicona líquida de 22 mm tiene buena textura y un cierre clásico con hebilla que resulta seguro sin ser engorroso. Compatible con el resto del catálogo de correas Amazfit de 22 mm, lo que amplía las opciones de personalización sin complicaciones.

La pantalla: 3.000 nits en la muñeca

La pantalla AMOLED de 2,07” es el argumento más contundente del Bip Max y, en nuestra experiencia de uso, también el que mejor aguanta el escrutinio en el mundo real. Con una resolución de 432 × 514 píxeles y una densidad de 324 PPI, los datos de entrenamiento se leen con extrema claridad, las esferas tienen un aspecto nítido y los mapas muestran suficiente detalle para ser útiles en carrera. El brillo máximo de 3.000 nits —disponible cuando la batería supera el 30% de carga— hace del Bip Max uno de los relojes más legibles bajo el Sol directo en esta franja de precio. Entrenando bajo el Sol de junio a mediodía, los datos de ritmo y frecuencia cardíaca son perfectamente legibles sin necesidad de proteger la pantalla con la mano. Es un detalle que marca diferencia real en el uso deportivo.

El modo Always-On Display está disponible y reduce la autonomía hasta los 7 días, lo que sigue siendo una cifra respetable. La activación por giro de muñeca funciona con la rapidez habitual en Amazfit: suficiente para el día a día, con algún fallo puntual en posiciones de muñeca no estándar.

Batería: el argumento más repetido, y con razón

Veinte días de autonomía en uso típico. Es el dato que Amazfit pone en el primer párrafo de cualquier presentación del Bip Max, y nuestra experiencia de uso no lo desmiente. Con tres o cuatro sesiones de GPS semanales de entre 45 y 60 minutos, monitorización continua de frecuencia cardíaca, SpO₂ y sueño activados, y un volumen habitual de notificaciones, hemos llegado a los 17-18 días entre cargas en condiciones reales. No son los 20 del escenario de laboratorio, pero se acerca más de lo que suele ser habitual en este tipo de cifras.

La batería de 550 mAh permite además 40 horas de GPS continuo, lo que cubre sin margen cualquier maratón, una ultratrail de media distancia o una etapa de cicloturismo larga. Para los aficionados al running de fondo, saber que el reloj va a aguantar toda la salida sin necesidad de calcular el porcentaje de batería restante antes de salir es un alivio que no tiene traducción en especificaciones y sí en tranquilidad real.

GPS y navegación: el gran salto de la familia Bip

El GPS con antena de polarización circular compatible con cinco sistemas satelitales —GPS, GLONASS, Galileo, BeiDou y QZSS— es uno de los elementos que más diferencia al Bip Max de las generaciones anteriores de la familia. El posicionamiento en exteriores es rápido y la traza de las rutas tiene una precisión adecuada para las necesidades del corredor urbano o del senderista que se mueve por caminos bien definidos. En entornos de cobertura difícil —zonas boscosas densas, cañones urbanos— la señal se degrada como en cualquier reloj de esta categoría, pero el comportamiento general es sólido.

Los 4 GB de almacenamiento interno —frente a los escasos 512 M del Bip 6, de los que menos de 100 MB eran utilizables— son la diferencia que convierte la navegación por mapas en una función real y no en un añadido de papel. Los mapas en formato OSM se descargan gratuitamente desde la app Zepp y la navegación giro a giro con alerta de desvío funciona correctamente en los modos deportivos al aire libre. Conviene señalar que no es un sistema de navegación de carretera: no permite seleccionar un punto de destino sobre el mapa sin conexión para que el reloj calcule la ruta; hay que importar un archivo de ruta previamente. Para uso en carrera y senderismo, donde la ruta se prepara antes de salir, es suficiente y práctico. Para quien busque navegación libre tipo GPS de coche en la muñeca, hay que ir a otra gama.

Uno de los miembros del Gadget Lab, más acostumbrado a los GPS barométricos de los relojes de gama alta, señaló que la ausencia de altímetro barométrico —el desnivel se calcula por triangulación GPS y datos de elevación del mapa— introduce cierta imprecisión en rutas con cambios de altitud frecuentes y pendientes pronunciadas. No es un defecto para el corredor popular o el excursionista ocasional, pero sí es un límite técnico real para quien mide el desnivel acumulado con rigor.

Salud y monitorización: BioCharge, RestoreIQ y el sensor BioTracker 6.0

El sensor BioTracker 6.0 PPG —con cinco fotodetectores y dos LED— registra de forma continua la frecuencia cardíaca, la saturación de oxígeno en sangre y la variabilidad de la frecuencia cardíaca. En situaciones de reposo, la correlación con dispositivos de referencia es buena. Durante el ejercicio de alta intensidad, el sensor pierde precisión en los cambios bruscos de ritmo, como es habitual en los sensores ópticos de muñeca y no es ninguna sorpresa ni ningún defecto exclusivo de Amazfit: es una limitación del tipo de sensor, que el propio mercado ha asumido como norma en relojes que no cuestan 500 euros.

El sistema BioCharge es uno de los elementos más interesantes del Bip Max y también uno de los más difíciles de evaluar objetivamente. El algoritmo combina los datos de sueño nocturno —fases, VFC, calidad respiratoria— con los del día —carga de entrenamiento, nivel de estrés, actividad general— y genera una puntuación de energía que se actualiza de forma continua durante el día. En nuestra experiencia, la puntuación muestra coherencia con el estado subjetivo de forma en la mayoría de los casos: los días de alta carga de entrenamiento seguida de sueño deficiente, el BioCharge lo refleja con lecturas bajas; los días de recuperación bien ejecutada, sube. No es un sistema infalible y no pretende serlo —el propio Amazfit advierte de que no es un dispositivo médico—, pero como orientación para decidir si dar una sesión exigente o moderar la carga, cumple mejor de lo que su precio haría esperar.

RestoreIQ completa el ecosistema de recuperación con un análisis del sueño que detecta fases REM, sueño ligero y profundo, siestas de más de 20 minutos y calidad respiratoria nocturna, y genera una puntuación de sueño contextualizada. La profundidad del análisis está por encima de lo habitual en relojes de menos de 100 euros. La medición combinada con un solo toque —frecuencia cardíaca, SpO₂, estrés y frecuencia respiratoria simultáneos en 45 segundos— es una función conveniente para obtener una lectura rápida del estado general sin esperar a la monitorización automática.

Deporte y entrenamiento: Zepp Coach, HYROX y más de 150 modos

La propuesta deportiva del Bip Max es inusualmente completa para su rango de precio. Zepp Coach genera planes de entrenamiento personalizados sin coste adicional, ajustándolos en función del rendimiento y la recuperación del usuario a lo largo del tiempo. Para el corredor que empieza —el perfil de usuario más natural de este reloj—, tener un entrenador virtual que ajusta la carga semana a semana en el propio reloj es una ventaja concreta que antes requería una aplicación de pago o un coach humano.

La integración con TrainingPeaks, Runna e Intervals.icu permite importar planes de entrenamiento estructurados directamente al reloj, y la sincronización automática con Strava cierra el círculo para quien ya tiene su historial de actividades en esa plataforma. El marcapasos virtual y el modo Carrera en Pista —con corrección de trayectoria inteligente— son funciones que habían estado reservadas a gamas considerablemente más caras y que aquí aparecen sin fanfarrias como parte del paquete estándar.

Los tres modos HYROX específicos —carrera, prueba de aptitud y entrenamiento— son un guiño a un formato deportivo que ha ganado tracción rápidamente en España y que pocas marcas cubren con modos dedicados en relojes de esta franja. El reconocimiento automático de 25 ejercicios de fuerza en el modo Entrenamiento de fuerza —sentadillas, peso muerto, dominadas, press de banca y veinte más— funciona de forma razonablemente fiable en los ejercicios más comunes, con algún fallo puntual en movimientos menos convencionales que el reloj no identifica pero que se pueden seleccionar manualmente desde la app Zepp. El seguimiento del kilometraje de zapatillas y ropa de ciclismo es un añadido de organización práctica que los usuarios más metódicos agradecerán.

Zepp Flow y el control por voz: la función más nueva

Zepp Flow permite controlar el reloj por voz en español para acciones como consultar el BioCharge, ajustar la configuración, iniciar entrenamientos o grabar notas de voz. En nuestra experiencia de uso, el reconocimiento en español es satisfactorio en condiciones normales de uso y menos fiable en entornos ruidosos como el exterior durante una sesión de carrera. También permite enviar respuestas por voz a mensajes de WhatsApp, aunque esta función requiere un dispositivo Android 7 o superior conectado. No es un sistema de asistente de voz autónomo: necesita el teléfono en proximidad para las funciones de mensajería, pero para el control del propio reloj funciona de forma independiente.

Dos detalles que podrían mejorar

El sensor táctil de la pantalla pierde eficacia con lluvia o con las manos húmedas, algo que contrasta con la certificación 5 ATM que invita a usarlo en natación y en lluvia. En sesiones de natación en piscina, el reloj registra bien las métricas básicas —longitud de piscina, SWOLF, tiempo—, pero la operación táctil durante la actividad es prácticamente imposible. La navegación por los dos botones físicos en esos contextos es la única opción, y no siempre permite acceder a todas las funciones necesarias sin salir del modo deportivo. Un ajuste de la sensibilidad táctil adaptativa al estado húmedo mejoraría la experiencia de forma significativa.

Por otra parte, la app Zepp sigue arrastrando cierta complejidad de menús. Configurar los planes de entrenamiento, conectar con TrainingPeaks o descargar los mapas por primera vez requiere una sesión de exploración que algunos usuarios completarán sin problema y otros encontrarán más larga de lo esperado. El reloj es técnicamente plug and play en lo esencial, pero desbloquear su potencial completo requiere tiempo con la app que no siempre resulta intuitivo.

Conclusiones

El Amazfit Bip Max hace algo difícil: situar en, redondeando, 100 euros una lista de especificaciones que hasta hace poco habría justificado el doble. La pantalla AMOLED de 2,07” con 3.000 nits, el GPS de cinco sistemas con mapas sin conexión y navegación giro a giro, los veinte días de batería en uso real, el sensor BioTracker 6.0 con monitorización continua de VFC, el Zepp Coach sin suscripción y la integración completa con Strava y TrainingPeaks son argumentos que, tomados uno a uno, pesan; tomados en conjunto, a ese precio, son difíciles de rebatir.

No es un reloj para todo el mundo. El corredor que ya tiene un Garmin Forerunner de gama media o un Polar Vantage no encontrará aquí la precisión de GPS barométrico, la fidelidad del sensor óptico en series de alta intensidad ni la profundidad analítica de los ecosistemas de software más veteranos. El triatleta que necesita control táctil fiable con las manos mojadas va a echar de menos algo que el Bip Max no tiene del todo resuelto. Y quien busque pagos contactless en la muñeca deberá buscar en otro catálogo: el NFC no está. Pero para el corredor que se inicia, el usuario activo que quiere monitorización real sin gastar en un reloj premium, el aficionado al senderismo que quiere mapas en la muñeca o el practicante de HYROX que busca datos específicos de su disciplina sin pagar el precio de entrada de los relojes especializados, el Bip Max es una propuesta sólida y honesta. Amazfit sabe en qué franja de mercado opera y conoce a su usuario: alguien que quiere datos de verdad, un reloj que dure y no tener que pensar en el cargador más de una vez cada tres semanas. Por 99,90 euros, muy pocos relojes plantean esta conversación.





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