Así es Dehesa de los Canónigos: la bodega de la Ribera del Duero cuyo CEO ha fallecido en el accidente de Palencia
La muerte de Iván Sanz Cid en el accidente de tráfico ocurrido este domingo en la A-67 supone también un duro golpe para una de las bodegas más prestigiosas de la Denominación de Origen Ribera del Duero. Ingeniero técnico agrícola y formado en gestión empresarial, Sanz trabajó como Director general de Dehesa de los Canónigos, empresa familiar que dirigió junto con su hermana Belén, responsable del Departamento Técnico y Enología.
La historia de la finca se remonta a mediados del siglo XIXcuando pasó a manos del empresario vasco Toribio de Lecanda y Campo tras la desamortización de Mendizábal. Años más tarde, su hijo Teodosio Lecanda Chaves construyó una casa inspirada en los cortijos vascos que aún hoy se conserva como residencia familiar y constituye uno de los elementos más característicos del conjunto arquitectónico de la bodega.
Un proyecto recuperado por la familia
La finca pasó a manos de la familia Cid en 1931, aunque fue vendido en la década de 1960. Poco después, Luis Sanz Busto y María Luz Cid decidieron recuperarlo debido al arraigo que sentían hacia la propiedad familiar. Aquella decisión marcó el origen del actual proyecto vitivinícola.
En sus primeros años, Luis Sanz vendió la uva a la vecina Vega Sicilia mientras iba ampliando progresivamente la superficie de viñedo. El gran salto se produjo en 1989. con la primera añada comercializada bajo la marca Dehesa de los Canónigos, el inicio de una trayectoria que situó a la bodega entre los referentes de la Ribera del Duero.
El relevo de Belén e Iván Sanz
Belén e Iván Sanz Cid, dos de los cuatro hijos de Luis Sanz y María Luz Cid, continuaron el proyecto familiar con funciones diferenciadas. Belén está al frente de la Dirección Técnica y Enológica desde 1998, tras completar su formación en la Universidad de Valencia y en Burdeos.
Iván, por su parte, estuvo al frente de la Dirección General de la bodega gracias a su formación como ingeniero técnico agrónomo y en gestión empresarial. Su estancia en Estados Unidos le aportó una visión internacional que contribuyó a que los vinos de Dehesa de los Canónigos fueran conocidos en más de veinte países.
Una bodega ligada a la calidad
La elaboración de vinos se basa en un modelo dirigido a preservar la calidad de las uvas desde la vendimia. El fruto se transporta en pequeñas cajas de un máximo de 20 kg y, al estar las parcelas situadas en las proximidades de la bodega, los racimos llegan en óptimas condiciones a la mesa de selección.
Cada parcela se vendimia y vinifica por separado con el objetivo de conseguir la máxima expresión de su singularidad. El mosto fermenta con levaduras naturales del propio viñedo a temperatura controlada.
La variedad predominante es Tempranillo, clon de Tinta Fino, aunque la bodega también trabaja con variedades minoritarias como Merlot, Cabernet Sauvignon y Albillo Mayor. Tras la fermentación alcohólica, los vinos envejecen principalmente en barricas de roble americano de entre uno y dos años.
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