así es la aventura de dos nómadas digitales que hacen voluntariado digital en Ortiguera
Rocío Gutiérrez y Eduardo Chércoles se marcharán este viernes de Coaña tras dos semanas intensas. Son trabajadores de la ingeniería pública Ineco y, a la vez, voluntarios del programa RuralTIC que va por su cuarta edición y que pretende impulsar la digitalización del mundo rural. Es la segunda vez que el Ayuntamiento coañés se adhiere a esta iniciativa estatal que está dejando muy buen sabor de boca en el concejo.
[–>[–>[–>Gutiérrez, de origen francomexicano es subdirectora del departamento comercial de Ineco, y Eduardo Chércoles, madrileño de nacimiento trabaja en el departamento de licitaciones de la citada empresa pública. Ambos se apuntaron como voluntarios a este programa de Ineco que, precisa la primera, «bebe del espíritu de servicio público y que busca revitalizar zonas rurales y facilitar que la población tenga acceso a servicios digitales». La idea es que el ochenta por ciento de su jornada teletrabajen desde el Centro de Dinamización Tecnológica Local (CDTL) de Ortiguera y alrededor del veinte por ciento restante lo dediquen a hacer voluntariado.
[–> [–>[–>Los nómadas digitales posan con Aitana Pérez, responsable del Centro de Dinamización Tecnológica Local de Coaña. / T. Cascudo
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En el caso concreto de Coaña han tenido una agenda cargada de cursos variados, desde el martes 24 de febrero hasta hoy, 5 de marzo, y dirigidos tanto a la población en general como a los emprendedores. Además, han atendido consultas personales de lo más diverso. «Aquí la gente se involucra y se implica, tienen ganas», resume Gutiérrez, que se ha encontrado a un vecindario «bastante avanzado en el desarrollo de la tecnología». A nivel negocios, añade, «la mayoría tiene lo básico, si bien muchos están desactualizados, así que esta experiencia viene bien para dar un paso más y seguir avanzando«.
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«Sentirte útil»
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Es la segunda vez que Rocío Gutiérrez se convierte en nómada digital gracias a esta experiencia de voluntariado. «El voluntariado es importantísimo. Aportamos, pero egoístamente, creo que me llevo más de lo que yo doy. Somos unos privilegiados», señala, convencida de que ser voluntaria es «dar sentido a tu vida y sentir que existes en el mundo de una manera útil». En el caso de Coaña se han sentido muy arropados por los vecinos y el Ayuntameinto.
[–>[–>[–>Por su parte, su compañero es el más veterano del programa, pues colabora desde la primera edición. «El voluntariado sirve para intentar aprender lo que puedas y siempre recibes mucho más de lo que das por parte de la gente», apunta Chércoles. Tanto él como su compañera subrayan que Coaña es un lugar perfecto para teletrabajar y aplauden el servicio que presta el CDTL. «Aquí todo el mundo tiene certificado digital», subraya Chércoles.
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