así funciona el nuevo arsenal que ya está multando antes de Semana Santa
la llegada de Semana Santa reactivar uno de los implementaciones de control de velocidad más intenso del año. Con millones de viajes planeados en tan sólo unos días, el Dirección General de Tráfico (DGT) ha vuelto a poner en funcionamiento sus radares invisible, dispositivos extremadamente compactos, Vehículos versátiles y difíciles de detectar que ya están en pleno funcionamiento en la red de carreteras española.
Estos dispositivos son parte de una estrategia más ambiciosa que apunta reforzar la vigilancia durante los períodos de alta movilidad. Pero su implantación coincide también con un contexto en el que la DGT está registrando cifras históricas de multas por exceso de velocidad, impulsadas en gran medida por la hiperactividad de los radares fijos y seccionales más productivos del país.
Aunque su nombre parece casi futurista, No son literalmente invisibles. El término se refiere a Tamaño muy pequeño, fácil camuflaje. y capacidad para operar sin ser detectado por los conductores hasta que sea demasiado tarde. Se trata principalmente de Velolasers o dispositivos similares, basados en tecnología láser, capaces de registrar la velocidad con enorme precisión y a distancias que pueden superar el kilómetro.
¿Qué son realmente los radares «furtivos»?
Entre sus características más destacables se encuentran dimensiones ultracompactas, permitiendo ocultarlos en barandillas, carteles, pequeños trípodes, barreras laterales o incluso integrarlos Vehículos camuflados de la Guardia Civil.
Además, permiten una movilidad absoluta: cambian fácilmente de posición, dificultando su localización e inutilizando los anuncios en los navegadores. Finalmente, ofrecen una alta capacidad de captura: numerosas grabaciones por segundo e imágenes en alta definición que facilitan la tramitación de las sanciones.

Esta combinación los convierte uno de los sistemas más eficaces en la pelea contra el exceso de velocidad, especialmente en rectas largas donde los conductores tienden a confiarse demasiado.
Pegaso y drones
Si bien no entran exactamente en la misma categoría, la DGT complementa estos radares terrestres con medios aéreos que, en la práctica, actúan como radares invisibles desde el cielo.
La DGT tiene una docena de helicópteros Pegasus, capaz de Detectan velocidades entre 80 y 350 km/h y operan hasta 700 metros de altura. Su autonomía supera el kilómetro y su presencia pasa desapercibida para el conductor.

se agregan casi 40 drones, más de la mitad con poder sancionador directo. Aunque su autonomía es limitada, son prácticamente invisibles y se utilizan en puntos estratégicos, especialmente en vías secundarias y con una elevada siniestralidad.
Este arsenal, reforzado para la operación Semana Santa, convivirá con los tradicionales radares fijos y seccionales que ya conocen los conductores.
Multas por exceso de velocidad en España
El uso de los nuevos radares invisibles llega en un momento en el que la DGT ha aumentado significativamente el volumen de multas por exceso de velocidad. Según datos de la Asociación de Automovilistas Europeos (AEA), la Radares de la DGT formulados en 2024 un total de 3.440.655 denuncias, Un 4% más que el año anterior.
El radar más activo del país, ubicado en kilómetro 20 de la M-40 (Madrid), impuesto Casi 75.000 denuncias en 2024. Seguido del velocímetro en el kilómetro 968 de la A-7 (Málaga), con 67.502 sanciones. El informe también revela enormes incrementos en otros lugares, como el radar del kilómetro 245 de la A-4 (Jaén), que pasó de apenas dos denuncias en 2023 a más de 24.000 en 2024, un incremento que la AEMA califica de «exponencial». Andalucía lidera el número total de denuncias, con más de 950.000 suscriptores.
Un tercio de todas las multas en España se concentran en apenas 50 radares, de los más de 1.300 distribuidos por la red de carreteras estatales. Esto demuestra, según el presidente de la EEA, Mario Arnaldo, que la actual política de control “transforma la radar en instrumentos de recolección más que seguridad.»
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