así vivieron tres ciegos venezolanos el doble terremoto en Caracas
Álvaro, Abdiel y Alejandra, tres compañeros de podcast que son ciegos, escucharon cristales rompiéndose, movimientos de tierra, pedazos de pared cayendo y gritos, sobre todo gritos, en Caracas en el momento del doble terremoto del 24 de junio en Venezuela, que ha dejado más de 2.600 muertos.
Segundos antes habían escuchado un fuerte sonido en sus teléfonos, una alerta de Google sobre terremotos que no identificaron, hasta que comenzaron los temblores y supieron de qué se trataba. Cada uno estaba en su casa.
El doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 que azotó el país alrededor de las 18.00 horas de un día festivo tuvo especial impacto en el estado costero de La Guaira pero también en Caracas, donde al menos cinco edificios se derrumbaron y decenas resultaron dañados.
Álvaro, de 30 años, escuchó atentamente para identificar dónde caían las cosas y supo qué hacer para aplicar los protocolos: buscar una mesa o el marco de una puerta, agacharse, taparse y agarrarse.
«No tuve tiempo de salir. Activé mis sentidos. Necesitaba oír si algo caía. Lo que hice fue acercarme a una mesa. Mi madre llegó muy nerviosa y lo que hice fue darle la mano para calmarla», cuenta Álvaro a Efe.
Por su parte, Abdiel, de 24 años, quiso correr debajo de una mesa, pero priorizó buscar a su hermano, también ciego. Estaban solos en su casa, porque su madre estaba trabajando.
«Iba a buscar para meterme debajo de la mesa, solo que no pude hacerlo porque mi hermano tiene discapacidad, tiene autismo, y tuve que buscarlo. Empecé a llamarlo y no apareció», cuenta a Efe.
Alejandra, de 27 años, escuchó los gritos de su tía desde afuera de su casa: “Fuera, fuera”, pero su tío estaba adentro y le dijo que no se moviera, que se quedara donde estaba.
«Al final decidí quedarme tranquila, esperando que pasara el movimiento (sísmico) y luego saber cómo actuar», recuerda Alejandra en una entrevista con Efe.
la salida
Álvaro, Abdiel y Alejandra, todos ciegos de nacimiento, lograron salir de sus casas sin sufrir heridas.
«Esto nos tiene que ayudar a prepararnos. Porque son cuestiones que se dan con la naturaleza, después de un tiempo determinado, y no van a dejar de ocurrir», advierte Álvaro.
Abdiel, por su parte, recuerda que corrió hacia la sala y no encontró a su hermano y luego buscó en la habitación, donde lo encontró.
«Pude correr porque sé dónde está cada cosa, conozco mi casa milímetro a milímetro. Lo busqué primero en la sala y no estaba. Tuve que correr a su habitación», explica.
Abdiel se sintió aliviado al salir del edificio, pero angustiado por las réplicas, que se continuaron sintiendo durante días.
Para Alejandra, la desesperación no terminó después del terremoto, pues desconocía la situación de sus familiares y amigos cercanos.
«Es un momento muy desesperante porque acaba de pasar algo muy fuerte y no sabes nada de las personas cercanas a ti. Creo que esa es la parte del pánico más fuerte», concluye.
Abdiel y Alejandra son pareja y, junto a Álvaro, conducen ‘La Pandilla del Podcast’, un programa de entretenimiento en YouTube que explora temas cotidianos. Siete días después del sismo se dirigían al estudio donde graban y fueron guiados por dos personas cerca de Los Palos Grandes, la zona más afectada de Caracas.
En los últimos días se han informado en las redes sociales de lo que está sucediendo, escuchando a personas que cuentan la situación en La Guaira, el estado más devastado, y el de Caracas.
En su último balance, el Gobierno señala que al menos 2.645 personas han fallecidomientras que más de 12.666 han resultado heridos por el impacto del doble terremoto.
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