España Hoy Noticia

Aún hay mucha gente en el armario del VIH

Aún hay mucha gente en el armario del VIH
Avatar
  • Publishedabril 13, 2026


Apenas ha podido quitarse de la cabeza a Beatrice Cenci desde que la descubrió hace 10 veranos. Aquel día, avizor, mientras visitaba la Academia de España en Roma, Pablo Álvarez (Madrid, 1972) se topó con su lápida. No sabía quién era. Así que preguntó y, de inmediato, como si de un milagro se tratase, una chispa prendió el sueño de escribir que tanto había postergado. Llevaba 35 años trabajando en el sector editorial. Y, pese a la aparente facilidad para hacerlo, ojo, no se atrevía. «Sentía tanto pudor que no era capaz de lanzarme a ello. Sabía defender los libros de otros, pero el mío no», dice. Hoy, tras ganar el premio Azorín 2026, aquel pensamiento se diluye con facilidad: La necesidad de amar (Planeta) sigue los pasos de Martí, un joven que viaja a Italia en 1987 para escribir una novela sobre Cenci, figura clave del Renacimiento convertida en símbolo trágico. Durante su investigación, conocerá a una pareja que lo introducirá en un triángulo cuyo único límite es la pasión. «No sé qué pasará con ella, pero ha merecido la pena hacerla. Al menos, para mí», añade risueño. Con una pluma afiladísima, Álvarez ha destripado con maestría el amor libre, altamente adictivo, sin frenos, desprovisto del morbo, más luminoso. Aquel que se cuece a fuego lento, sin caer en obviedades. Quizá, por ello, alejado de tópicos, su primera novela parezca la enésima. Hay tanta riqueza en sus páginas que bien merecería varias lecturas.

[–>[–>[–>

P. ¿Llevar tanto tiempo en el sector editorial le dio cierta ventaja a la hora de escribir esta novela?

[–>[–>[–>

R. En mi caso, se tradujo en bastante presión. De hecho, he publicado mi primer libro a los 58 años. Empecé en la edición con 18 y he sufrido el síndrome del impostor en varias ocasiones. De ahí que me fuera frenando. Ha sido complicado. A veces, pensaba que era pesada. Otras, larga. En su momento, decidí autopublicarla. Pero, luego, con el tiempo, la historia me sedujo tanto que sentí la necesidad de darle un futuro mejor. Y la presenté al premio.

[–>[–>[–>

P. ¿Le ha costado encontrar su propia voz?

[–>[–>[–>

R. Sin duda. Y, conforme iba avanzando, además, me juzgaba más y más. Creía que estaba mal, pero tiré hacia adelante. He sentido la pulsión por escribir desde que con 11 años gané un concurso escolar con una redacción sobre mi abuelo.

[–>[–>[–>

P. El germen de La necesidad de amar lo encontró en la Academia de España en Roma.

[–>[–>[–>

R. Sí, durante una visita a una de mis autoras becadas. Allí, mientras visitaba la iglesia, de repente, encontré la lápida de Beatrice Cenci. Pregunté por ella y descubrí una de las mayores tragedias de Roma hasta hoy. Su vida me atravesó. Y, entonces, empecé a investigarla. Adoro las novelas de formación desde que leí Nada, de Carmen Laforet. Siempre quise hacer la mía propia.

[–>[–>[–>[–>[–>[–>

‘La necesidad de amar’ es la primera novela de Pablo Álvarez tras 35 años trabajando como editor. / ALBA VIGARAY

[–>[–>[–>

P. ¿Es como la imaginaba?

[–>[–>[–>

R. Sí. Decidí meter la historia de Cenci por su trascendencia. Fue musa para muchos escritores románticos de la época. Sin embargo, la mayoría se centraba en la figura del padre. Había tan poca documentación que creé mi propia leyenda sobre ella.

[–>[–>[–>

P. ¿Cuánto hay de usted en el personaje de Martí?

[–>[–>[–>

R. Mucho. Mi objetivo era hacer una novela de tripas. Y, a través de los protagonistas, especialmente Martí, he incluido mi visión del mundo. Me siento muy identificado con sus ganas de escribir.

[–>[–>[–>

P. Se ha adentrado en los triángulos amorosos que tantas veces hemos visto en otras narrativas. ¿Qué le interesaba explorar en la suya?

[–>[–>[–>

R. El amor. Siempre que se han abordado ha sido desde el deseo. Y, claro, desde mi punto de vista, tienen numerosas aristas: la inocencia, la sabiduría, la valentía… La relación a tres se va desarrollando lentamente, con naturalidad. Lo que hace que no la cuestiones.

[–>[–>[–>

P. La trama se sitúa en torno a 1987. ¿Era una época más libre en lo sentimental que hoy?

[–>[–>[–>

R. No, antes todo estaba más encorsetado. Y cuando parecía que todo cambiaría a mejor, ojo, apareció el sida, que nos devolvió a un lugar casi negro. Elegí esta época porque me tocó de cerca. Formo parte de una generación buena que vivió la España que crecía y, de la noche a la mañana, sin esperarlo, se enfrentó a esto. Yo, por ejemplo, me limité mucho sexualmente. Tenía un miedo atroz. Nos decían que podíamos contagiarnos con besarnos. Por suerte, hoy hay gente muy valiente que está contando su situación. Qué valioso. Sobre todo, cuando los jóvenes ya no son tan conscientes de ésta y otras enfermedades. Se ha avanzado bastante, pero hay que seguir luchando.

[–>[–>[–>

P. En 2024, se diagnosticaron 3.340 nuevos casos de VIH en España. ¿Es importante recuperar el pasado para crear referentes hoy?

[–>[–>[–>

R. Totalmente. Lo que ha hecho Eduardo Casanova es brutal. Aún hay mucha gente en el armario del VIH. Y lo entiendo: el estigma es tan grande que no te atreves a contarlo.

[–>[–>[–>

09/04/2026. MADRID. El escritor Pablo Álvarez, premio Azorín de Literatura de Madrid. Foto de : Alba Vigaray

Pablo Álvarez, fotografiado en el Hotel Casa de la Artes de Madrid. / ALBA VIGARAY

[–>[–>[–>

P. Beatrice Cenci fue ejecutada en 1599 por la Iglesia tras haber sido acusada de asesinar a su padre, un conde que abusaba de ella. 427 años después, las mujeres siguen sufriendo diferentes tipos de violencia. Qué poco hemos evolucionado, ¿no?

[–>[–>[–>

R. Fue justo lo que pensé al ver su tumba. Uno de los motivos por los que rescaté su historia era para provocar esta reacción. Basta con poner el telediario para percatarnos de lo poco que hemos cambiado. Vemos padres que abusan de sus hijas, manadas violando a una joven. ¿Cómo es posible que ninguno de ellos diga que está mal? Jamás podré entender que sucedan cosas así.

[–>[–>[–>

P. ¿La literatura puede hacer algo contra la violencia machista?

[–>[–>[–>

R. Sí, bastante más que el silencio. Es un espejo que te remueve y despierta emociones.

[–>[–>[–>

P. ¿Cuál hubiera sido su impresión de haber sido éste el manuscrito de otro autor?

[–>[–>[–>

R. Me hubiera encantado. Está trabajado, tiene intención. La historia es apasionante, con verdad. Cuando escribes desde las tripas, llegas a los lectores.

[–>[–>[–>

P. En una época de premios polémicos, ¿recibir uno es sinónimo de calidad literaria?

[–>[–>[–>

R. Depende. En algunos casos, sí. En otros, no. Ahora bien, es importante que existan para mover el ambiente. Tienen un sentido comercial. Y, al final, esto es un negocio. Está bien que se dinamicen las librerías.

[–>[–>[–>

P. ¿Qué le ha dado la literatura que el resto de disciplinas no?

[–>[–>[–>

R. Una vida. Es mi vocación, aunque haya tardado en decantarme. He escrito guiones y obras de teatro tal vez por no atreverme con ella. He leído desde clásicos como Antonio Gala hasta contemporáneos como Alice Kellen. He visto cómo ha cambiado el mundo editorial desde los 80, con el boom latinoamericano que Carmen Balcells trajo a España. Aquí también hemos aprendido a hacer best sellers. Incluso libros de autoayuda. Y hoy tenemos una generación de autoras que han conquistado a millones de personas con sus novelas románticas. Yo fui quien apostó por Elísabet Benavet. Lo hemos vivido todo. Sin olvidar el gran debate: con la irrupción de las nuevas tecnologías, dijeron que el papel desaparecería. Y no ha sido así. A día de hoy, te diré que resistirá lo que haga falta.

[–>[–>[–>[–>[–>[–>

‘La necesidad de amar’

Pablo Álvarez

Planeta

432 páginas | 22,90 euros

[–>[–>[–>



Puedes consultar la fuente de este artículo aquí

Compartir esta noticia en: