BMW Alpina: Nueva marca para 2026
La transferencia de los derechos de la marca Alpina, con efectos a partir del 1 de enero de 2026 (incluso si elLa adquisición se produjo en 2022.), marca el nacimiento de BMW Alpina como marca autónoma y exclusiva bajo los auspicios del Grupo BMW.
Alpina fue fundada en 1965 y siempre se ha especializado en mejoras enfocadas a los modelos de la firma bávara. Apenas tres años después se adentró en el mundo de las carreras, consiguiendo un gran éxito y labrándose una buena reputación, lo que le llevaría a ser reconocido, en 1983, como fabricante de automóviles independiente por el Ministerio de Transportes alemán. Como curiosidad, la fundadora de la familia continúa con su negocio y también ha presentado un nuevo modelo.
Este paso estratégico no sólo consolida décadas de colaboración entre las dos empresas, sino también abre un nuevo capítulo en el que Alpina fortalece su identidadmanteniendo intactos los valores que lo han convertido en un referente para los amantes del automóvil más exigentes.
A esto se suman unas características dinámicas inconfundibles, diseñadas para conductores que buscan sensaciones auténticas, pero también refinamiento y usabilidad en la vida cotidiana. Este enfoque se completa con un catálogo exclusivo de opciones hechas a medida, materiales seleccionados con sumo cuidado y detalles inconfundibles que distinguen cada modelo de un vistazo.
BMW Alpina: Tradición y futuro van de la mano en esta nueva etapa
Consciente del peso histórico de la marca, El Grupo BMW asume la enorme responsabilidad de desarrollar el BMW Alpina según las más altas expectativas. El nuevo logo verbal es el primer ejemplo tangible de esta evolución. Transmite claridad, serenidad y confianza, valores acordes con la filosofía de la marca.
Situado en el centro de la zaga, refuerza el carácter independiente del BMW Alpina y subraya su personalidad dentro del grupo. Su diseño se inspira deliberadamente en el logo asimétrico que la marca utilizó en los años setenta, hoy reinterpretado con un enfoque elegante y contemporáneo que conecta el legado histórico con una visión orientada al futuro.


Esta reinterpretación estética no es un simple ejercicio de diseño, sino una declaración de intenciones. BMW Alpina quiere seguir siendo reconocida por un lujo discreto, alejado de la estridencia, donde cada elemento tiene una razón de ser. El resultado es una identidad visual que respira modernidad sin perder la conexión emocional con los orígenes de la marca, algo especialmente apreciado por su clientela tradicional.
La nueva dirección de BMW Alpina redefine el concepto de exclusividad moderna. Sus vehículos se producen con estándares extremadamente rigurosos en términos de selección de materiales y mano de obra. Cada detalle se evalúa para cumplir con las más altas expectativas en términos de apariencia, acústica y sensaciones táctiles. El objetivo es crear una experiencia global que vaya más allá de los datos de potencia o aceleración y se perciba en cada kilómetro recorrido.
El cliente de BMW Alpina también tiene acceso a una amplia gama de opciones personalizadas. Este programa de configuración personalizada consigue que cada vehículo sea único, con una personalidad propia e irrepetible. Desde tapizados exclusivos hasta acabados específicos, cada elección contribuye a crear un automóvil diseñado para conocedores que buscan algo realmente especial.
En resumen, cada BMW Alpina está concebido como un objeto exclusivo destinado a quienes persiguen lo extraordinario sin aceptar concesiones en términos de prestaciones, confort o individualidad. Con esta nueva etapa, la marca se reafirma como una de las propuestas más singulares del panorama premium, demostrando que tradición y futuro pueden convivir en perfecta armonía. Próximamente habrá más información disponible en su nueva página web (www.bmwalpina.com) que, en el momento de escribir este artículo, apenas permitía el registro.
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