BRASIL ESPAÑA | España, segundo mayor inversor en Brasil: Sánchez y Lula buscan dinamizar la cooperación económica y política
Pedro Sánchez y Luiz Inácio Lula da Silva no solo comparten un esfuerzo de unificar a los gobiernos de corte progresista que nadan a contracorriente ideológica tanto en América Latina como Europa. Como presidentes de España y Brasil tratan de dinamizar también las relaciones bilaterales en todos sus aspectos. El interés en ampliarlas se pone de manifiesto en la reunión que celebrarán este viernes en Barcelona, antes de la IV Reunión por la Democracia de la cual participarán otros líderes internacionales.
[–>[–>[–>Los vínculos entre Madrid y Brasilia dieron un salto importante a partir de la década de 1990, los años marcados por las citas iberoamericanas al más alto nivel político. Por entonces comenzó una primera ola de inversiones españolas en el gigante sudamericano. La economía y los negocios fueron los factores que propiciaron un mayor acercamiento. En la actualidad, España es el segundo mayor inversor extranjero directo en Brasil. Se trata del quinto destino mundial de la inversión española que acumula unos 41.600 millones de euros. Los flujos se mantienen en un promedio de 2.795 millones de euros anuales durante la última década. En 2023, el intercambio comercial alcanzó los casi 10.000 millones de euros, con un saldo favorable a Brasil. Sus exportaciones sumaron en total 6.600 millones de euros. El petróleo y la soja representan el 60% de los envíos. Un año más tarde, el comercio bilateral ascendió a los 10.587 millones de euros.
[–> [–>[–>A partir de la puesta en marcha del Plan de Asociación Estratégica en el marco de la la XIII Cumbre Iberoamericana de 2003, las relaciones dieron un salto cualitativo. Se estableció a partir de 2005 el compromiso de realizar reuniones anuales entre los presidentes, así como consultas semestrales entre los viceministros de Exteriores y encuentros en otros niveles de la administración. Siete años más tarde, en 2012, se suscribió la Declaración de Madrid a partir de la cual se creó una Comisión Ministerial de Diálogo Político (CMDP) con el propósito de evaluar continuamente los acuerdos.
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El rey Felipe VI visitó Brasil en 2007 y 2014, aún en condición de príncipe de Asturias. Regresó al país sudamericano como monarca para asistir a la toma de posesión del presidente Lula, el 1 de enero de 2023. El retorno del líder del Partido de los Trabajadores (PT) al Gobierno, después de 580 días de prisión dictaminada en el marco de una causa judicial polémica, renovó el dinamismo de las relaciones que durante la era del ultraderechista Jair Bolsonaro atravesaron una etapa menos propicia.
[–>[–>[–>La era Sánchez-Lula
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El mismo año de su toma de posesión presidencial, el exdirigente sindical visitó Madrid y un año más tarde Sánchez devolvió las atenciones con su viaje a Brasil. En aquel marzo de 2024 se aprobó la Declaración de Seguimiento de la Asociación Estratégica Renovada Brasil-España. Existe además una Comisión Permanente Bilateral (CPB) que busca garantizar mayor rapidez en la implementación de los compromisos asumidos en distintos niveles: comercio, inversiones, finanzas, infraestructura y turismo; cooperación técnica; defensa; educación y cultura; ciencia, tecnología e innovación; medio ambiente y energía; asuntos consulares y migratorios; y la lucha contra el crimen.
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La vuelta de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos y el lanzamiento el año pasado de su guerra comercial han obligado a muchos países a reorganizar sus intereses comerciales. Las transacciones comerciales de ese año experimentaron una caída: alcanzaron los 9.698 millones de euros. En enero de 2026, España exportó por 165 millones de euros (medicamentos envasados, perfumes, maquinaria industrial y otros productos), lo que supuso una disminución del 21,7% respecto a enero 2025. A su vez importó por 420 millones (petróleo, cobre y café, especialmente).
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[–>La sintonía política y personal entre Sánchez y Lula crea, según algunos especialistas, condiciones para que España y Brasil estrechen su colaboración y complementación. De hecho, ambos se encontraron en julio pasado en Santiago de Chile, en el marco de la cumbre En Defensa de la Democracia lanzada por el entonces presidente, Gabriel Boric. Lula y Sánchez volvieron a reunirse en septiembre pasado cuando lideraron, junto con Boric y el colombiano Gustavo Petro, un evento paralelo a la Asamblea General de la ONU. En aquella ocasión llamaron a «reforzar la democracia global».
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A la par, son varias las empresas españolas que han realizado en los últimos meses importantes operaciones en Brasil o que volvieron a afincarse después de años de repliegue. Iberdrola anunció un acuerdo para adquirir el 30,29% de Neoenergía a Previ por unos 1.880 millones de euros. A diferencia de lo que ha ocurrido en Argentina, Perú, Uruguay, Colombia y Chile, el mercado brasileño es fundamental para Telefónica. Su filial Vivo cuenta con 116 millones de clientes. Telefónica se ha propuesto adquirir el 50% de la firma de infraestructura y servicios de fibra óptica FiBrasil. Ya había comprado Samauma Brands Comércio, que produce y comercializa accesorios para celulares. Se han realizado movimientos importantes de CIE Automotive, Aena y Viscofan. En el plano financiero, el Santander se ha constituido en el quinto banco en Brasil. El BBVA, en tanto, ya tiene una sede en Sao Paulo. Y Mapfre considera al mercado brasileño como su segundo mayor generador de ingresos, después de España.
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