Cada verano engordaba 4 o 5 kilos. Ya daba mucho 10 meses
Peligro del Edén Lleva más de dos años retirado, pero su figura sigue siendo debatida. Esta vez, fue el propio belga quien desveló el gran punto débil de su carrera: su relación con la comida, la escala y la disciplina fuera del campo.
En varias entrevistas concedidas tras colgarse los crampones, el exjugador del Chelsea Y el verdadero madrid Admitió que durante sus vacaciones de verano ganó varios kilos y que nunca tuvo la intención de vivir como un loco físico.
Hazard explicó que acaba cada temporada exhausto y que ve el verano como una época de desconexión absoluta: barbacoas, buena comida, alcohol y cero carreras programadas. En este contexto, reconoce que cuando volvió al trabajo lo hizo con un sobrepeso recurrente que rondaba los cuatro o cinco kilos, un margen que en el fútbol de élite es suficiente para marcar la diferencia entre dominar y sufrir.
Lejos de protegerse, el belga asume que su estilo de vida no encaja en el molde del profesional obsesivo. Se define como un «buen vivir«, un amante de la mesa, de quedar con amigos y de brindar, y admite que nunca le ha atraído la idea de prolongar su carrera basándose en un estricto seguimiento nutricional.
Incluso llega a poner en perspectiva el papel de la dietética moderna, que minimiza excepto para aquellos que aspiran a ejercer más allá de los 40 años. Sabía, dijo, que no pertenecería a ese grupo.
Eden Hazard, con el Real Madrid durante la temporada 2021/2022
Su paso por el verdadero madrid estuvo marcado por lesiones, problemas de peso y una imagen alejada de la que ofrecía Londres. Hoy, con la distancia, Hazard no se esconde: dice que cada pretemporada en España empezaba detrás de los demás en condición física y que esa realidad, sumada a los golpes y la falta de continuidad, le impidió justificar el enorme traspaso que le llevó a Santiago Bernabéu.
Al mismo tiempo, afirma que siempre lo dio todo cuando estaba en forma, pero que no estaba dispuesto a sacrificarse fuera del campo al nivel de otros íconos de su generación.
Su amor por la cerveza casi se ha convertido en una marca personal. En una conversación con John Obi MikelPublicado en 2024, el ex internacional belga reconoce que, como muchos compatriotas, aprecia especialmente esta bebida y que toma algunas después de los partidos.
No lo presenta como un exceso, sino como parte de una forma de vivir el fútbol menos ascética que la que exige el estándar actual.
Ya retirado, Hazard ha asentado una rutina centrada en su familia y en el crecimiento futbolístico de sus hijos, que militan en la cantera del Rayo Majadahonda. Pasa horas en las gradas como un padre, sigue grandes eventos como el Tour de Francia desde su sofá y acepta sin dramatismo que su carrera podría haber sido más larga y dominante con una mentalidad diferente.
Pero sus propias palabras sobre esos “cuatro o cinco kilos de más” cada verano confirman que el mayor rival de su talento nunca estuvo ante él.
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