COCHES STELLANTIS | El nuevo jefe europeo de Stellantis descarta cerrar fábricas en 2026 pero no da garantías de futuro
Emanuele Cappellano lleva tres meses como jefe de la región Europa Ampliada de Stellantis. Bajo su mando están las plantas españolas y las del resto del continente, donde el grupo que pilota Antonio Filosa tiene dificultades a nivel de rentabilidad y cuota de mercado. Aprovechando la celebración del Salón del Automóvil de Bruselas, el italiano se estrenó de forma oficial ante los medios, dejando mensajes sobre la situación del mercado o de la rigidez de la normativa comunitaria. Pero también sobre la huella industrial de la compañía: Cappellano descarta que se puedan producir cierres de plantas este 2026, pero alerta de que la deriva es peligrosa y que «dentro de cinco años, la respuesta será abierta, porque nadie sabe lo que va a pasar».
[–>[–>[–>En una entrevista concedida al medio galo ‘Les Echos’, el COO de Europa Ampliada recuerda que el grupo registró «un descenso de tres millones de vehículos» y que «nadie puede permitirse una nueva caída de esta magnitud».
[–> [–>[–>En este contexto, Cappellano insiste en que su objetivo «es vender más» y que no piensa ahora en cierres de factorías. «Por lo tanto, para 2026, la respuesta es no», apunta el directivo, que añade al periódico francés: «Pero si me hace la pregunta dentro de cinco años, la respuesta será abierta, porque nadie sabe lo que va a pasar«.
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Cappellano, que reemplazó en el puesto al veterano Jean-Philippe Imparato, explica que hace tres años se vendían en Europa «49 vehículos por menos de 15.000 euros» y que hoy no hay ninguno. «Gran parte del declive de la industria desde 2019 se debe al aumento del precio global de los coches«, resume.
[–>[–>[–>Aunque reconoce que «hubo un momento muy positivo después de la pandemia» para todos los fabricantes, aquello fue «una burbuja que está desapareciendo por completo». «Hoy en día, la elección es la siguiente: o pago una multa o pierdo dinero vendiendo vehículos nuevos«, analiza en relación a las sanciones por exceso de emisiones CO2 y a la poca demanda de coches eléctricos.
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De igual forma, el COO cree que «Las restricciones normativas y fiscales obligan a los fabricantes a fijar el precio de los vehículos eléctricos con un margen negativo». «Es realmente difícil: si quieres cumplir con la normativa, tienes que perder dinero«, lamenta.
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Cappellano reconoce que esta situación representa una de sus principales preocupaciones porque «no existe una demanda natural de vehículos eléctricos«.
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En este sentido, en la entrevista aborda también la situación de los vehículos comerciales ligeros, segmento que tiene en Balaídos uno de sus principales bastiones por la producción de las K9. «Los clientes, sencillamente, prefieren no comprar vehículos comerciales eléctricos y ver cómo su flota envejece cada vez más», resume.
[–>[–>[–>«El contexto es muy complejo y, si queremos salir adelante de forma sostenible para la industria europea, algo tiene que cambiar, y tiene que cambiar ahora«, sentencia. De lo contrario, se verán afectados los fabricantes, los proveedores y las competencias en desarrollo e ingeniería. «Todo esto desaparecerá si no cambia la normativa», alerta Cappellano.
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