Corazones vigilados 24 horas al día

Imagina que aparece un holograma de tu médico en tu salón y charla con él como si estuvieras en el hospital. Puedes decirle que has empezado a sentirte mal, que sientes una presión en el pecho que no habías notado antes, o … que su corazón está acelerado. Este médico, aparentemente virtual porque tiene un equipo sanitario detrás, decidirá si es necesario realizarle un electrocardiograma en su domicilio, si cambia de medicación, le pide cita para otro día en su consulta o si le envía una ambulancia de urgencia. Esto parece una medicina del futuro, pero ya es una realidad. Se trata de un servicio pionero del Servicio de Cardiología del Hospital Ramón y Cajal de Madrid que cambia la forma de atender a los pacientes y ofrece atención médica las 24 horas del día, los 365 días del año.
Aunque en esta primera fase del proyecto aún no está disponible la visibilidad del médico en holograma, el resto de posibilidades sí lo están. Una plataforma tecnológica basada en inteligencia artificial permite realizar un seguimiento clínico remoto para anticiparse a posibles complicaciones. Los pacientes sólo deben acceder a la aplicación CardiologIA a través de su tarjeta sanitaria virtual. Desde allí, el equipo de diez profesionales sanitarios de la unidad monitoriza datos que influyen en la salud cardiovascular, desde la frecuencia cardíaca hasta los niveles de glucosa o la presión arterial.
Los datos se integran en la aplicación o se proporciona un estuche gratuito con dispositivos que permiten medirlos desde casa. En este caso encontrarás desde un oxímetro de pulso hasta un holter con forma de chaleco pasando por un «mini electro» que proporciona una lectura básica de la actividad eléctrica del corazón con solo presionar con cualquier mano.
Cardiología: cuidados continuos
Si tiene alguna duda sobre su tratamiento y estado, el paciente puede contactar con la unidad de cardiología. No importa la hora que sea ni si es festivo o fin de semana. En ocasiones, es el propio equipo médico quien avisa al paciente si detecta algún riesgo. Se toman acciones de manera inmediata activando teleconsultas, ajustes de tratamiento, derivaciones urgentes, evaluaciones con otros especialistas o coordinación directa con el servicio médico de emergencia regional (Summa 112).
Con ayuda de la IA se filtra la atención más urgente y se establecen alertas en base a riesgos naranjas, verdes y rojos que aparecen en una pantalla gigante, como si de la sala de un sistema de control de tráfico aéreo se tratara. «La clasificación se realiza como lo que se haría en urgencias de un hospital. Si es fuera del horario de atención de la unidad, la alerta siempre se envía al cardiólogo de guardia», explica Rafael Martínez Moya, cardiólogo de la unidad.
El proyecto se inició en noviembre de 2025. Desde entonces se han gestionado más de 11.000 alertas
Desde que comenzó el proyecto en noviembre del año pasado, se han atendido más de 11.000 alertas, incluidas casi 400 críticas. Es por ello que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, aseguró ayer que en esta unidad «ya se están salvando vidas y ayudando a prolongarlas». Lo hizo durante la presentación oficial de lo que la presidenta madrileña considera «un nuevo modelo de atención» y un avance médico «muy importante». Ayuso no ocultó que la unidad Ramón y Cajal es el primer paso de un ambicioso proyecto que podría extenderse a otros hospitales de la comunidad para el seguimiento de pacientes cardiovasculares, así como de otras patologías crónicas que requieren un seguimiento intensivo para evitar la descompensación del paciente.
La medicina del futuro hoy
El objetivo final no es sólo reducir la presión en las salas de urgencias de los hospitales, sino también garantizar un mejor seguimiento de los pacientes midiendo los corazones enfermos durante 24 horas. «Queremos actuar antes de que el estado del paciente empeore y evitar una mayor hospitalización. Se necesitará al menos un año y medio para evaluar el modelo, pero la sensación que tenemos ahora mismo es que las hospitalizaciones están disminuyendo», afirma Martínez Moya.
«Los pacientes vienen al hospital y nosotros les salvamos la vida. Somos como bomberos apagando incendios, queríamos avanzar con una atención personalizada. Si el mundo ha cambiado y tenemos televisión y música personalizadas, ¿por qué no debería hacerlo la medicina?», afirmó José Luis Zamorano, «padre» de la idea y jefe del servicio de cardiología del hospital. Zamorano recordó que una presentación de página y media fue suficiente para obtener el apoyo de la presidencia madrileña y de los Ministerios de Sanidad y Digitalización. manos a la obra. Los fondos Next Generation recaudaron el resto.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí