del siglo XV, con mazmorra visitable y una imponente muralla
No todas las fortalezas nacen para intimidar; algunos lo hacen para sorprender. En mitad de la llanura castellana, irrumpe con fuerza una silueta rojiza, elevándose entre torres y murallas que parecen más un sueño que una construcción defensiva.
El ladrillo, protagonista absoluto, dibujar formas elegantes que juegan con la luz y rompen con la idea tradicional de castillo. Rodeada de un foso y perfectamente conservada, cada detalle transmite belleza.
Ese lugar es el Castillo de Coca: una obra única donde la arquitectura mudéjar alcanza su máxima expresión.
El Castillo de Coca es una fortificación en el pueblo de Coca.
Erigida en el siglo XV en la localidad segoviana de Coca, es una de las fortificaciones más singulares de España por su arquitectura realizada íntegramente en ladrillo rosa.
Mandado construir por Alfonso de Fonseca, arzobispo de Sevilla, este enclave no sólo fusiona la defensa militar con la ornamentación islámica, sino que también se integra en un centro histórico rico en murallas medievales y legados prerromanos.
Esta fortificación de planta cuadrada alberga dos recintos concéntricos y un amplio foso. 20 metros de profundidad y 560 metros de perímetro.
Hoy el castillo pertenece a la Casa de Alba y se traspasa a la Junta de Castilla y León.
Situada sobre una colina junto al río Voltoya y rodeada de pinares, domina un centro histórico que data del siglo XII, con una muralla medieval de unos 200 metros conservada y flanqueada por cuatro torres.
Esta muralla, integrada en el recinto defensivo, conecta con el Iglesia de Santa María La Mayor y el Torre de San Nicolásun vestigio romano-mudéjar con escalada libre y vistas panorámicas de la localidad.
Le recomendamos encarecidamente que compre entradas para visitar el castillo por dentro. Las visitas guiadas permiten recorrer sus interiores más emblemáticos, desde la Torre del Homenaje hasta las salas decoradas con mosaicos mudéjares.
Castillo de Coca, fortificación de estilo gótico-mudéjar.
En su interior se puede contemplar su sala de armas, la capilla, la casa de las musas, la galería de la torre o la mazmorrasaccesible a través de un óculo en el techo a través del cual se arrojaba a los prisioneros.
Entre sus curiosidades destaca ser uno de los pocos castillos españoles, no sobre un montículo natural sino levantado por un foso artificial que aprovecha el terreno accidentado.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí

